Con casi media hora de retraso sobre el horario previsto, el Auditori del RCDE Stadium abrió sus puertas para la presentación del único fichaje del RCD Espanyol en este mercado de invierno, Cyril Ngonge. El ambiente fue sobrio, sin grandes fuegos artificiales, pero con un protagonista claro y muchas miradas puestas en lo que podía decirse… y en lo que no.
Mao Ye da la bienvenida al nuevo fichaje
El primero en tomar la palabra fue el vicepresidente y CEO del club, Mao Ye, que dio la bienvenida al jugador con un mensaje breve y directo: “Bienvenido, Cyril, al Espanyol, deseamos el mayor éxito en el Espanyol y que nos ayude en esta segunda mitad de la temporada”.
Imágenes del pasado antes de mirar al futuro
Tras las palabras institucionales, se proyectaron algunas de las mejores imágenes de Ngonge con sus anteriores equipos. Un repaso visual que sirvió para contextualizar el perfil del futbolista antes de entrar en el bloque más esperado: el mensaje del área deportiva.
Ezkurra lee el mensaje de Garagarza
El turno fue entonces para Unai Ezkurra, que habló en nombre del área deportiva y empezó trasladando un mensaje muy personal del director deportivo, Fran Garagarza, ausente por problemas de salud. Sus palabras, leídas íntegramente, fueron las siguientes: “Querida familia, siento no poder estar aquí, pero me siento un privilegiado por formar parte de este club, ya que en los peores momentos me habéis mostrado apoyo, cariño y afecto. Es un honor ser un perico más. Quiero dar la bienvenida a Cyril Ngonge, cuya llegada ha estado coordinada por la propiedad, mi equipo de trabajo y el entrenador. Aprovecho para agradecer a Alan Pace su atención y apoyo en todo momento. Moltes gràcies i visca l’Espanyol. Fran Garagarza”.
El perfil de Ngonge, explicado desde dentro
Ya con voz propia, Ezkurra detalló el proceso y el perfil del futbolista: “Por mi parte, para avanzar en la presentación de Ngonge, presentar a un jugador al que agradecemos venir al Espanyol por el esfuerzo que ha hecho”. Y añadió: “Es un orgullo contar con un jugador de su talento, ha sido un trabajo bastante duro traerlo hasta aquí, agradecemos tanto a él como al Nápoles su colaboración”.
El miembo del área deportiva fue al grano en lo futbolístico: “Es un atacante zurdo, que nos da mucha polivalencia en posiciones ofensivas, con zancada, calidad técnica, uno contra uno, desborde, desequilibrio, cambio de ritmo”. Y cerró el retrato: “Tiene el perfil de jugador que queríamos complementar a la plantilla en este mercado”.
Ezkurra también recordó que no es un nombre improvisado: “Lo seguíamos de la época del Verona, lo hemos visto en directo en Italia, ya nos interesaba entonces y no era de extrañar que fuera traspasado al Nápoles; hoy tenemos la suerte de poder contar con él”.
Las primeras palabras de Ngonge como perico
Con el auditorio atento, Ngonge tomó la palabra para dirigirse a la prensa: “Estoy muy feliz de estar aquí, en este club, no puedo esperar a tener los primeros minutos”. Habló del vestuario y del día a día: “Ya me he reunido con los compañeros, es un grupo genial, me han dado la bienvenida”. Y dejó clara su ilusión: “Las primeras impresiones del campo y el entrenador han sido muy positivas, espero con mucha ilusión empezar esta nueva aventura”.
Su paso por Nápoles y la sensación de freno
Preguntado por su etapa anterior, Ngonge fue honesto: “La verdad es que sí, pasé del Verona al Nápoles, y fue un cúmulo de circunstancias”. Recordó un momento clave: “En un partido de Champions ante el Barcelona estuve de baja un mes por lesión, me costó volver al campo”.
Explicó el contexto: “Aquella temporada fue la peor del Nápoles en 10 años y costó entrar”, y reconoció que el estilo no le ayudó: “El estilo de juego no era exactamente el mío”. Aun así, se quedó con lo positivo: “Fuimos campeones de Italia, lo que me enorgullece”. El Espanyol aparece como punto de reencuentro: “Me sentí motivado por venir al Espanyol, un equipo que juega un fútbol muy intenso”.
Objetivos claros para estos seis meses
Sobre lo que espera de esta etapa, Ngonge fue muy claro: “Creo que la gente tiene más expectativas de mí que no al revés”. Y bajó el mensaje a tierra: “Mis objetivos son entrenar, trabajar al máximo, aportar una fuerza ofensiva y contribuir con goles y peligro”.
Su posición preferida y la presión del momento
El belga no dudó cuando se le preguntó por la banda: “Mi favorita es la derecha”. Tampoco esquivó el tema de la presión: “La presión es una cosa del fútbol, se vive cada día”. Y dejó un mensaje tranquilo: “Seguimos trabajando a tope e intentas sacar el máximo partido a la situación”.
Mensaje directo a la afición perica
Ngonge quiso cerrar con palabras para la grada: “No puedo esperar para veros y conoceros en el estadio”. Y añadió: “Quiero aportar mi grano de arena al equipo, hacer goles, dar asistencias y ayudar a conseguir los objetivos”.
Dos personas en una: fuera y dentro del campo
Al describirse, dejó una imagen curiosa: “Personalmente soy diferente en el campo que fuera”. Fuera, calma: “Soy muy relajado, me importan los amigos y me gusta estar en casa con mi mujer y la familia”. Dentro, otra cara: “En el campo soy otra persona, soy instintivo, técnico, orientado al gol”.
El futuro y la opción de compra
Sobre si se ve más allá de estos seis meses, fue sincero: “Ya veré, hay la opción de compra”. Y dejó claro el camino: “Mi objetivo es hacerlo lo mejor posible y si el club decide comprarme será un placer”.
Villarreal, el debut y la selección belga
Ngonge explicó cómo ha sido la acogida: “La bienvenida ha sido muy buena, enseguida me han enseñado las tácticas del equipo”. Y sobre debutar ante el Villarreal: “Será decisión del entrenador”.
También habló de la selección: “Ir al Mundial es uno de mis retos de la temporada”, y de sus referentes: “Un futbolista al que admiro desde pequeño es Cristiano Ronaldo”.
Un fichaje con ilusión y muchas incógnitas alrededor
Así fue la presentación de Cyril Ngonge. Sonrisas, mensajes claros y ganas de empezar. Es el único fichaje del invierno, sí, pero ahora le toca hablar en el césped. Y ahí, ya no hay presentaciones que valgan. Solo fútbol.







