Escándalo arbitral en Son Moix, con el Espanyol nuevamente agraviado: el gol del Mallorca llega tras una acción revisada por el VAR por una clarísima falta sobre Urko que De Burgos Bengoetxea no ha querido ver

15 de marzo de 2026

El partido entre Mallorca y Espanyol en Son Moix dejó una nueva acción arbitral que vuelve a generar debate en el entorno blanquiazul. En el minuto 65 llegó el gol del empate del conjunto bermellón, obra de Pablo Torre, en una jugada que nace de una disputa previa entre Samú Costa y Urko en la frontal del área. El centrocampista del Mallorca llega al balón en pugna con el jugador perico y el esférico queda suelto tras el contacto. En ese instante aparece Pablo Torre para armar un disparo desde la frontal que, tras tocar en Riedel, supera a Dmitrovic y acaba en la red.

La jugada, no obstante, quedó inmediatamente marcada por la acción previa. El contacto entre Samú Costa y Urko fue el origen directo de la pérdida del balón que terminó en el gol, lo que provocó las primeras protestas del Espanyol desde el mismo momento en que el balón entró en la portería.

El VAR revisa la jugada por posible falta previa

Tras el gol, el VAR entró en acción para analizar la jugada. Ricardo de Burgos Bengoetxea fue avisado para revisar la acción en el monitor debido a la posible infracción previa en la disputa entre ambos jugadores.

La propia secuencia de la revisión reflejaba la duda existente en la acción:  hay una falta clarísima de Samú Costa sobre Urko en la pugna anterior al gol, ya que el portugués golpea violentamente el pie del jugador perico cuando este pisa el esférico. Las imágenes mostraban el momento en el que Urko controla el balón y el contacto posterior del jugador bermellón en el pie del centrocampista del Espanyol.

Durante varios minutos el colegiado analizó la jugada en el monitor situado junto al terreno de juego, mientras ambos equipos esperaban la resolución definitiva.

De Burgos Bengoetxea concede finalmente el gol

Tras completar la revisión en el VAR, el árbitro tomó la decisión de dar validez a la jugada. Ricardo de Burgos Bengoetxea consideró que el contacto producido en la disputa no era suficiente para señalar falta y, por tanto, el tanto de Pablo Torre fue concedido de manera definitiva. Un nuevo robo arbitral al Espanyol y otra vez en Palma, tras la polémica de la pasada temporada en este mismo estadio.