Pablo Ramón vuelve al Racing y cierra una breve y extraña etapa en el Espanyol

5 de agosto de 2026

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El RCD Espanyol ha anunciado este miércoles el traspaso de Pablo Ramón al Racing de Santander. El defensa central, que tenía contrato con la entidad perica hasta junio de 2028, continuará así su carrera profesional en un equipo donde ya conoce al entrenador, el vestuario y la manera de trabajar.

El club no ha comunicado las condiciones económicas de la operación -hay que recordar que cuando fichó en enero de 2025 procedente del Real Madrid a coste cero, el club blanco se reservó exactamente el 50% de los derechos económicos de una futura venta del defensa central-. Según nuestros datos, el Espanyol ha negociado su 50% al margen del otro 50% que conserva aún el Real Madrid: la entidad perica no vende el total de su 50% -se quedaría entre un 10 y un 15%- y cobra un medio millón de euros fijo que con variables de faciul cumplimiento podría llegar al millón; además, se ahorra el importe de la ficha.

La salida en cualquier caso pone fin a una etapa corta y bastante peculiar: Pablo Ramón llegó al Espanyol como una apuesta de futuro, pero se marcha sin haber tenido una oportunidad real en el primer equipo.

Pablo Ramón regresa a un Racing que apostó por él

El destino no resulta nuevo para el futbolista. Pablo Ramón jugó cedido en Santander durante la temporada 2025-2026 y consiguió recuperar continuidad después de una etapa marcada por una grave lesión de rodilla.

Durante el pasado curso participó en 27 encuentros de LaLiga Hypermotion, 22 de ellos como titular, y acumuló cerca de 2.000 minutos. Su rendimiento convenció al Racing, que convirtió su regreso en una de las prioridades de este mercado.

Esta vez no será mediante una nueva cesión. El conjunto cántabro incorpora al central en propiedad, una fórmula que también permite al Espanyol cerrar definitivamente un caso que no entraba en los planes deportivos de Manolo González.

Una decisión que ya se intuía durante la pretemporada

La situación de Pablo Ramón parecía bastante encaminada desde el inicio del verano. El central regresó a la disciplina blanquiazul tras su cesión, pero sus opciones de quedarse en el primer equipo eran reducidas.

La señal más clara llegó en el amistoso ante el Olot. Manolo González decidió recurrir a Urko González de Zárate y al joven Adam Timera en el centro de la defensa antes que dar minutos al jugador balear. Una elección que dejaba entrever cuál era su posición dentro de la plantilla.

Aunque participó posteriormente en el trabajo de pretemporada, Pablo Ramón no figuraba entre los futbolistas con los que el cuerpo técnico tenía previsto contar para la campaña 2026-2027. El Racing apareció entonces como una solución lógica para todas las partes.

Una apuesta de futuro que no llegó a tener recorrido

Pablo Ramón se incorporó al Espanyol en enero de 2025, procedente del Real Madrid. Firmó hasta 2028 mientras todavía completaba la recuperación de una rotura del ligamento cruzado anterior y una lesión en el menisco externo sufridas durante su etapa en el Mirandés.

El club blanquiazul apostó por su juventud, por su formación y por un perfil de central con buen trato de balón. No era una incorporación pensada para ofrecer rendimiento inmediato, sino una operación con la mirada puesta en el medio plazo.

El defensa regresó a la competición en marzo de 2025, 332 días después de sufrir la lesión, en una semifinal de la Copa Catalunya frente al Barcelona. Aquella reaparición fue un paso importante en el plano personal, aunque no acabó teniendo continuidad en el primer equipo.

Sin minutos en LaLiga con la camiseta del Espanyol

Pablo Ramón no llegó a debutar en Primera División como futbolista del Espanyol. Durante el tramo final de la temporada 2024-2025, Manolo González optó por no asumir riesgos con un jugador que acababa de superar una lesión muy seria.

En el verano siguiente completó la pretemporada con normalidad, pero la necesidad de sumar minutos llevó al club a buscarle una cesión. El Racing le abrió las puertas y allí volvió a sentirse futbolista.

Su salida definitiva llega justo cuando había recuperado ritmo competitivo, una circunstancia que puede generar cierta discusión entre una parte del espanyolismo. El central tiene 25 años, experiencia en Segunda y unas características poco habituales en defensas que priorizan el juego con balón.

El Racing ofrece a Pablo Ramón continuidad y confianza

El regreso a Santander permite al jugador instalarse en un escenario conocido. Pablo Ramón sabe qué espera el cuerpo técnico de él y encaja en una propuesta que valora su capacidad para iniciar las jugadas desde atrás, anticipar y defender lejos del área.

Su perfil es el de un central con tranquilidad en la salida de balón, capaz de actuar en ambos lados de la defensa y también como lateral derecho. No destaca especialmente por una gran superioridad física, pero sí por su lectura del juego, la movilidad y la capacidad para superar líneas mediante el pase o la conducción.

El Racing ha valorado esas cualidades y la adaptación que mostró durante su cesión. El futbolista también veía con buenos ojos regresar a un club donde encontró los minutos que no pudo tener en Barcelona.

El Espanyol continúa ajustando su defensa

La marcha de Pablo Ramón forma parte de la reestructuración de la plantilla que están llevando a cabo Manolo González y Monchi. El Espanyol busca definir su centro de la defensa y continúa pendiente del mercado para completar una posición en la que todavía pueden producirse movimientos.

La salida del balear reduce el número de jugadores que regresaron de cesión con un futuro incierto. Al mismo tiempo, libera una ficha y aclara la jerarquía defensiva antes del comienzo de LaLiga.

El club ha despedido al futbolista agradeciendo su profesionalidad y compromiso, y le ha deseado suerte en esta nueva etapa. Un cierre correcto para una historia que tuvo poco recorrido deportivo dentro del Espanyol.

Pablo Ramón cierra una etapa extraña en el Espanyol

La operación deja una sensación difícil de valorar. El Espanyol incorporó a Pablo Ramón cuando se encontraba lesionado, acompañó su recuperación y le firmó un contrato largo. Después, cuando el jugador consiguió recuperar su nivel lejos de Barcelona, el cuerpo técnico decidió tomar otro camino.

No llegó a disputar un solo minuto de Liga como perico y tampoco pudo demostrar si estaba preparado para competir en Primera con el Espanyol. Su historia blanquiazul termina prácticamente antes de haber empezado.

Pablo Ramón llegó como una inversión de futuro y se marcha año y medio después. En Santander encontrará la continuidad que buscaba. El Espanyol, por su parte, cierra una salida que estaba prevista desde el comienzo del verano y continúa dando forma a la plantilla de la temporada 2026-2027.