Monchi, que explica el reto del límite salarial, vuelve a cerrar filas con Manolo y confiesa su flechazo con el Espanyol: “He descubierto un club que me gusta mucho”

9 de octubre de 2026
lagrada fuente google 1

Resumen: Monchi ha vuelto a respaldar con mucha claridad a Manolo González en la víspera del Málaga – Espanyol. El director deportivo blanquiazul pasó por El Partidazo de COPE y explicó cómo ha vivido las tres semanas posteriores a las derrotas ante Rayo y Elche, qué entiende realmente por dirigir deportivamente un club y cómo es su relación diaria con el entrenador. Su mensaje no dejó demasiado espacio para interpretaciones: “A día de hoy, yo estoy centrado 100% en ayudar al míster”. También habló de su adaptación al Espanyol, un club que reconoce que le ha sorprendido para bien, del vínculo de la afición perica, del límite salarial y hasta de su peculiar doble vida entre Barcelona y el San Fernando.

Cinco puntos clave

    • Monchi insiste en su confianza total en Manolo González y asegura que no está pensando en otro escenario.
    • Las tres semanas de parón han servido para estar cerca del cuerpo técnico y los jugadores y trabajar aspectos tácticos.  o
    • El director deportivo reconoce que el Espanyol le ha sorprendido: “He descubierto un club que me gusta mucho”.
    • Reivindica que un director deportivo hace mucho más que fichar: “Lo que menos hacemos es eso, lo que más hacemos es gestionar”.
    • La adaptación al límite salarial ha sido uno de los retos que no había encontrado en Sevilla, Roma o Aston Villa.

Monchi tampoco ha disfrutado demasiado de las tres semanas sin Liga

Hay una cosa en la que Monchi y buena parte del espanyolismo parecen coincidir: 21 días sin fútbol a estas alturas de temporada son demasiados. El director deportivo explicó que el parón llegó demasiado pronto y rompe el ritmo cuando la competición apenas ha empezado: “Prácticamente no le habíamos cogido el gusto al inicio de la Liga y parar tres semanas me parece excesivo”. A su juicio, cuesta desconectar de la rutina y después volver a meter a los jugadores en modo competición, aunque reconoce que el calendario es el que es y toca adaptarse.

boton whatsapp

Las derrotas antes del parón obligaron a estar muy cerca del equipo

Monchi tampoco escondió que el Espanyol se marchó al parón de mala manera. Las dos derrotas consecutivas cambiaron el clima alrededor del equipo y convirtieron estas semanas en algo bastante distinto a unas vacaciones. El dirigente explicó que los 21 días se han empleado para acompañar al cuerpo técnico y al vestuario: “Estos 21 días han servido para estar cerca, para intentar transmitir ideas, ayudar al grupo técnico, estar cerca de los jugadores, hablar con ellos”. El amistoso jugado durante el parón permitió también trabajar cuestiones tácticas que desde la dirección deportiva consideraban necesarias.

“He descubierto un club que me gusta mucho”

La entrevista dejó también una declaración bastante más personal. Preguntado por cómo se encuentra después de sus primeros meses en Barcelona, Monchi no se limitó a decir que está cómodo. “Sí, estoy muy contento. Estoy muy contento primero porque me han acogido con mucho cariño, todo lo que me dijeron antes de llegar se está cumpliendo. Y luego he descubierto un club que me gusta mucho”, explicó.

Monchi se queda con el vínculo del perico con su club

El director deportivo explicó qué es lo que más le está llamando la atención desde que aterrizó en el Espanyol: “Me gusta mucho la vinculación del aficionado perico con su club, los valores que representa el Espanyol y las ganas que hay de salir adelante”. Una frase que llega en un momento donde el entorno está bastante revuelto por los últimos resultados, pero que también retrata algo que Monchi parece haber entendido rápido: aquí la relación con el club rara vez es tibia.

El Espanyol convenció a Monchi desde el primer momento

Su llegada sorprendió porque su carrera profesional parecía llevarlo por otro camino. Tras Sevilla, Roma y Aston Villa, Monchi había centrado buena parte de sus energías en reconstruir el San Fernando. Fue entonces cuando apareció el proyecto del Espanyol. “el español me gustó desde el primer día. Y ya, convencido de que elegí bien. Ojalá las cosas salgan bien”, explicó sobre aquella decisión.

Un director deportivo que empieza el día muy pronto y casi lo termina en la ciudad deportiva

La charla dejó también alguna ventana a la rutina diaria de Monchi. Se levanta alrededor de las seis de la mañana y suele llegar a la Dani Jarque sobre las siete, en parte para esquivar el tráfico de Barcelona. Su jornada puede alargarse hasta las seis o seis y media de la tarde. Luego intenta desconectar, aunque con una condición bastante difícil de cumplir en el fútbol moderno: “Intento desconectar un poco, pero el móvil siempre lo llevo, con lo cual, si está el móvil, hay trabajo”.

Monchi rompe una idea muy extendida sobre los directores deportivos

Uno de los bloques más interesantes de la entrevista llegó cuando habló de su oficio. La imagen pública suele reducir al director deportivo al mercado, a los fichajes que salen bien y a los que salen mal. Monchi cree que su trabajo cotidiano tiene bastante más de gestión humana. “Yo siempre digo que lo que menos hacemos es eso, lo que más hacemos es gestionar, gestionamos un patrimonio humano, gestionamos momentos, gestionamos situaciones”.

“Para mí es mucho más importante esa gestión, porque al final son personas”

Para Monchi, fichar sigue siendo una parte importante y muy expuesta del cargo, pero no necesariamente la más complicada. Los jugadores atraviesan momentos distintos, compiten entre ellos, algunos tienen más protagonismo y otros necesitan ayuda. “Para mí es mucho más importante esa gestión, porque al final son personas que tienen su momento bajo, su momento más alto, hay una competencia dentro del vestuario, hay que estar siempre más cerca del que tiene más necesidades, eso es muy complicado”.

La relación con Manolo es diaria y muy cercana

Y ahí entra Manolo González. Monchi explicó que desde la derrota ante el Elche ha intentado transmitir al entrenador tranquilidad y confianza, evitando que toda la energía se vaya al ruido exterior. La relación entre ambos, según cuenta, es constante: llega pronto a la ciudad deportiva, observa el entrenamiento, luego Manolo pasa por su despacho, hablan, comparten sensaciones y muchas veces comen juntos. “La verdad es que la relación con Manolo es buena, estamos prácticamente diariamente juntos, compartimos muchos pensamientos, muchas sensaciones”.

Monchi vuelve a ser tajante con el futuro de Manolo

COPE le planteó directamente una realidad del trabajo de cualquier dirección deportiva: estar preparado por si en algún momento hay que cambiar de entrenador. Monchi no quiso entrar ahí. “A día de hoy, yo estoy centrado 100% en ayudar al míster y en darle aquello que él necesita, que es esa confianza, de verdad”. Y remató dejando claro que su pensamiento actual pasa únicamente por Manolo porque está convencido de que será capaz de revertir la situación.

El mensaje se repite justo antes de Málaga

No es la primera vez esta semana que Monchi protege públicamente al entrenador. Lo había hecho ya en otras intervenciones y vuelve a hacerlo pocas horas antes de La Rosaleda. El discurso no es el de alguien que esté colocando a Manolo ante un ultimátum público, sino el de un director deportivo que quiere quitarle ruido y darle herramientas para encontrar soluciones. Después, como siempre en el fútbol, llegará el resultado.

Datos, análisis y especialistas: así entiende Monchi una dirección deportiva

Monchi también repasó cómo ha cambiado su manera de construir una dirección deportiva. La estructura básica se parece a la que manejó en otros clubes, pero ahora los departamentos de análisis y datos tienen mucho más peso y trabajan al mismo nivel que los ojeadores tradicionales. Su filosofía pasa por rodearse de especialistas porque considera que el fútbol actual se decide muchas veces en detalles pequeños.

Tener mucha información no significa enseñársela toda al futbolista

El exceso de datos también salió en la conversación. Monchi defendió disponer de toda la información posible, aunque con una condición: saber administrarla. “La información yo creo que es bueno tenerla y después, evidentemente, gestionarla”, explicó. Es decir, acumular datos no sirve de demasiado si luego no se sabe cuáles necesita realmente el jugador en cada momento.

El límite salarial, un problema nuevo incluso para Monchi

Su etapa en el Espanyol le está obligando también a trabajar con restricciones que no había sufrido de la misma manera anteriormente. “Yo he descubierto en este mercado una faceta que no había vivido, que es la de ajustar tu planificación al límite salarial”, explicó. En Sevilla, Roma o Birmingham no tuvo que enfrentarse a ese condicionante en los mismos términos. Aquí reconoce que ha sido difícil, aunque también lo considera un reto que le ha obligado a buscar soluciones distintas.

El San Fernando sigue presente, pero el día a día pertenece al Espanyol

Monchi continúa siendo presidente del San Fernando, algo que habló con Alan Pace cuando aceptó venir al Espanyol. Pero su papel allí es principalmente institucional. “Estoy mucho más vinculado al Espanyol, que al final es mi trabajo”, explicó, detallando que en su club se ocupa sobre todo de relaciones institucionales, patrocinadores y búsqueda de recursos, mientras Javier Garrido y el entrenador llevan la parcela deportiva.

Una broma final con el Balón de Oro

La entrevista acabó incluso recuperando de forma ligera la polémica que había rodeado recientemente a Monchi por sus comentarios sobre el Balón de Oro. Cuando le recordaron que había respondido con buena intención, el director deportivo contestó entre risas: “Sí, es mi error, perdón. ¿A quién se le ocurre?”. El tono fue bastante diferente al ruido que había generado el asunto días atrás.

Monchi pone toda la atención en Málaga

La idea central de la entrevista acaba regresando al mismo sitio: Málaga. El Espanyol llega después de 21 días sin competir, dos derrotas que hicieron daño y muchas horas de trabajo en la Dani Jarque. Monchi ha aprovechado ese tiempo para hacer lo que él considera realmente importante en su puesto: acompañar, escuchar, gestionar y ayudar.

Y, por ahora, su mensaje sobre Manolo no tiene doble lectura. Está con él, cree en él y espera que La Rosaleda sea el primer paso para que el Espanyol vuelva a parecerse al equipo que quiere ser.