La expulsión de Marcos Fernández en Huesca desata la polémica y deja secuelas más allá del partido: ¿quién pagará la factura por los desperfectos?

18 de febrero de 2026

La visita del Ceuta a El Alcoraz quedó marcada por la expulsión de Marcos Fernández, delantero propiedad del Espanyol, en una acción que sigue generando debate varios días después. El partido terminó condicionado desde ese momento, con más de una hora por delante y un ambiente cada vez más tenso. Lo que debía ser otro capítulo de la notable temporada del atacante catalán se convirtió en una noche incómoda para todos los implicados.

Una jugada aparatosa que divide opiniones

El choque con el guardameta Dani Jiménez fue duro y ambos jugadores quedaron tendidos sobre el césped.

Mientras eran atendidos, el árbitro inicialmente mostró intención de sancionar con tarjeta amarilla, pero tras recibir indicaciones por el pinganillo cambió su decisión y expulsó al delantero. La roja, además, fue enseñada a espaldas del futbolista, un detalle que llamó la atención en el estadio y en las repeticiones televisivas.

La acción no incluyó una plancha ni una entrada a gran altura, lo que ha alimentado el debate sobre la severidad de la decisión arbitral. En el Ceuta consideran que la jugada entra dentro de la disputa normal de un balón dividido, mientras que desde el criterio arbitral se interpretó como uso de fuerza excesiva.

Un partido condicionado durante más de una hora

La expulsión obligó al Ceuta a jugar en inferioridad numérica durante buena parte del encuentro. Marcos Fernández es el único delantero centro específico de la plantilla, por lo que su ausencia alteró el planteamiento ofensivo del equipo. El técnico José Juan Romero tendrá que buscar alternativas para el siguiente compromiso, con opciones más móviles y menos referenciales en punta.

Más allá del resultado, el episodio dejó una sensación de partido roto, con protestas constantes desde el banquillo visitante y un clima cada vez más cargado en las gradas.

Un incidente en la retirada hacia vestuarios

Durante su salida del campo, el delantero respondió a algunos reproches del público y fue acompañado por el capitán del Huesca, Jorge Pulido, para evitar que la situación se agravara. En ese trayecto, según explica SportAragónel jugador golpeó la estructura situada en la bocana de vestuarios, provocando daños en la iluminación LED instalada en la entrada al terreno de juego.

La SD Huesca ha anunciado que reclamará al Ceuta el coste de la reparación. El club oscense revisó los desperfectos al finalizar el encuentro y considera que los daños son cuantificables. Si el club caballa no paga, enviarán la factura al propio futbolista.

Debate también por la ausencia de revisión en el VAR

Otro de los puntos que ha generado discusión es la falta de revisión directa de la jugada en el monitor por parte del árbitro. En el Ceuta se considera difícil de entender que una acción de ese tipo no fuera revisada visualmente, aunque se asume que el protocolo actual limita cada vez más las intervenciones del videoarbitraje a supuestos muy concretos.

El episodio se suma a un contexto en el que varios clubes han expresado en las últimas semanas su malestar con determinadas decisiones arbitrales y con los criterios de intervención del VAR.

Una polémica que continúa tras el pitido final

Después del encuentro surgieron nuevas controversias. Según fuentes del club ceutí, se produjo un saludo cercano entre el técnico del Huesca, Jon Pérez Bolo, y el árbitro del partido en la zona de vestuarios, una escena que fue considerada inapropiada por la expedición visitante dadas las circunstancias del encuentro. El Ceuta estudia si presenta una queja formal por lo ocurrido.

Paralelamente, la entidad norteafricana ya ha presentado alegaciones ante el Comité de Disciplina por la expulsión, aportando imágenes de la jugada con el objetivo de revisar la sanción. Mientras se resuelve ese proceso, el episodio sigue ocupando el foco informativo varios días después del partido. Lo que hay que esperar en clave perica que este desagradable incidente no desnorte a un futbolista que está dejando muy buenas sensaciones en este año de cesión, en el que está haciéndo méritos antes de volver a la disciplina blanquiazul.