Marco Otero, posible incorporación para la dirección del Fútbol Base del Espanyol, avanza Javier de Haro

21 de enero de 2026

Javier de Haro, director de Tiempo de Espanyol, ha adelantado que Marco Otero podría incorporarse a la Dirección Deportiva del fútbol base del club. Se trata de un nombre con recorrido. Otero fue responsable del área de cantera del Valencia, ha ejercido como secretario técnico del Olympique de Marsella y más recienemente trabajó en la FIFA. Si la operación llega a buen puerto, sería ciertamente un fichaje de nivel para una parcela que el espanyolismo lleva años pidiendo reforzar en condiciones.

Un español clave en la resurrección de la cantera del Marsella

Durante mucho tiempo, el fútbol formativo del OM fue irrelevante. Hasta que apareció él. Bajo su etapa florecieron talentos como Mughe, Nadir, Soglo o Mayoka-Tita, además de otros nombres con protagonismo en selecciones inferiores como Sellami, Sternal o Bakola. En Valencia, también dejó huella: fue parte clave en los fichajes de Mamardashvili, Javi Guerra o Diego López.

Una infancia entre balones, clubes de migrantes y televisión por satélite

Otero tiene historia. Y mucha. “Soy hijo de migrantes españoles. Mis padres se fueron a Suiza a buscar un futuro mejor. Crecí en un barrio de Zúrich de migración rodeado de múltiples nacionalidades. Aparte de portarnos bien e ir al colegio, lo que teníamos era el fútbol”, recordaba en una entrevista con MARCA. De pequeño se tragaba los partidos del Madrid, del Barça y del Súper Dépor por la parabólica. Con eso y el ejemplo de su padre, presidente de un club de trabajadores migrantes, nació su amor por este deporte.

Del césped a los banquillos, y de ahí a las oficinas

En los 90, Otero jugaba de centrocampista. No pintaba mal. Pero descubrió pronto su vocación al otro lado del silbato. “Estudié Economía, me formé como broker y entrenaba tres veces por semana, sin remuneración y por las noches”. A finales de esa década, el Grasshopper de Suiza le ofreció llevar la cantera del club, y ahí arrancó su carrera profesional. Desde entonces no ha parado: Suiza, España, Francia, FIFA… y ahora suena para el Espanyol.

Luis Aragonés le cambió la vida

Una figura clave en su trayectoria fue el mítico seleccionador, que también fue técnico del primer equipo blanquiazul. “El míster, que en paz descanse, me cambió el foco. Esos ocho meses que estuve con él viendo los entrenamientos, estando en las concentraciones, yendo a la Euro… fue una suerte”. De Aragonés aprendió no solo conceptos de fútbol, sino humanidad: “Intento tener la misma relación con la gente de lavandería, con comunicación… todos aportamos un granito de arena para que el club crezca”.

Un método de cantera que cuida lo deportivo y lo humano

El modelo Otero es claro. Fútbol, sí. Pero también educación, respeto, estructura y pertenencia. “Hoy no estamos a nivel de compararnos con nadie. Más importante que eso es que hemos conseguido que se nos respete y que seamos un lugar para que los chicos quieran venir”, decía sobre el Marsella. Su apuesta: formar personas antes que futbolistas. Hacerlo con valores. Y cuando se pueda, proyectarlos al primer equipo. No por obligación, sino porque están preparados. Una filosofía que entronca con lo que Fran Garagarza siempre propugna.

El Espanyol buscaría dar un paso al frente

El posible fichaje de Otero para dirigir el fútbol base sería una declaración de intenciones. Un intento real de dar valor a la cantera, de crear una estructura sólida y de convertir Sant Adrià -o la futura ciudad deportiva- en una fábrica de talento reconocida. Si se cierra, será una de esas noticias que parecen menores… pero que pueden marcar el futuro del club.