El Espanyol de Manolo González vuelve a escena en el RCDE Stadium con un partido ante el Celta que pesa. Y mucho. Después del golpe en Villarreal y con una racha que empieza a incomodar de verdad, el duelo ante el conjunto gallego aparece marcado en rojo en el calendario. Sexto contra séptimo. 34 puntos contra 33. Y muchas más cosas en juego que una simple posición en la tabla.
Un equipo obligado a reaccionar tras su mala racha
En este contexto, el técnico perico ha comparecido hoy en rueda de prensa antes del Espanyol – Celta. No era una previa cualquiera. El equipo encadena seis partidos sin ganar, cuatro derrotas consecutivas y solo un punto de los últimos 18. El margen emocional se ha reducido y la sensación es clara: toca reaccionar ya.
Manolo González apuesta por la autocrítica y el cambio
El técnico perico llega a esta cita con gesto serio y discurso directo. En Villarreal ya dejó claro que no piensa esconderse detrás de excusas y que el problema va más allá de una acción arbitral o un mal día. La autocrítica está encima de la mesa, igual que la necesidad de recuperar solidez, competitividad y confianza.
El estado del vestuario y el mensaje antes de un duelo decisivo
La rueda de prensa ha servido para pulsar el estado anímico del vestuario, conocer cómo afronta el equipo este duelo directo y, sobre todo, escuchar a un Manolo que sabe que el partido ante el Celta puede marcar el rumbo inmediato del Espanyol. En casa, con la gente y con la sexta plaza en juego, el mensaje importa casi tanto, salvando lógicamente todas las distancias, como el resultado.
Calero, baja confirmada y prudencia médica
El primer nombre propio fue Fernando Calero, ausente en el inicio del entrenamiento abierto a los medios. El técnico no dejó lugar a dudas.
“Será baja segura porque el día del Villarreal se notó una molestia en el cuádriceps ya en el calentamiento. Tras las pruebas tendría que estar para la próxima semana, pero no queremos arriesgar para mañana”. Una ausencia sensible en defensa en un partido donde la estabilidad atrás puede ser decisiva.
Volver a la calma y recuperar la versión competitiva
Más allá de nombres, el entrenador puso el foco en lo colectivo y en lo emocional. Lo ocurrido en Villarreal, según explicó, no puede condicionar todo lo que venga después: “El otro día, el partido contra el Villarreal se condiciona por el 1-0 y el 2-0. Después ellos ya aprovecharon las transiciones. Hemos incidido en tener calma y recuperar la versión de antes de Navidad. Volver a crecer. No hemos de volvernos locos cuando pasa algo en le partido, como una decisión del árbitro o un gol del rival. El equipo está entrenando muy bien, llega bien al partido y esperamos hacerlo bien, como estaba acostumbrada la gente del Espanyol”.
Un mensaje claro: no perder la cabeza cuando el partido se tuerce.
Un llamamiento directo a la grada
El RCDE Stadium será clave. El técnico lo sabe y lo dijo sin rodeos. La conexión con la afición ha sido uno de los pilares del Espanyol durante toda la temporada: “Han de estar con el equipo. La unión es lo que ha hecho que el Espanyol esté en Primera y siga. Es lo mismo de siempre, venimos de semanas malas y los primeros autocríticos somo nosotros. Pero el equipo ha ido creciendo durante la temporada y lo hemos hecho de la mano del aficionado. Si estamos a nuestro nivel de intensidad y juego la gente estará con nosotros, seguro”.
En otras palabras: sin la gente, este equipo pierde parte de su esencia.
Ngonge y el factor diferencial
También hubo tiempo para hablar del nuevo fichaje. El técnico se mostró prudente, pero dejó caer que puede aportar algo distinto: “Es un chico que es extrovertido y ayuda a que se adapte rápido. Veremos mañana la cantidad de minutos que tiene, pero tiene nivel y algo diferente a lo que tenemios. Esperamos que a medida que empiece a jugar se adapte al juego, más allá de los entrenamientos porque lo que importa son los sábados, domingo, viernes y lunes”.
No prometió titularidad ni revolución, pero sí dejó claro que puede ser una pieza útil.
Un Celta reconocible y con identidad
Sobre el rival, respeto absoluto. Manolo destacó el trabajo de cantera y la identidad del equipo gallego: “Es un rival duro. Ha hecho muchas cosas bien. A nivel social mucha gente joven se ha enganchado con el equipo y ha potenciado mucho a jugadores de la cantera. Han hecho un apuesta de verdad en la cantera y de ahí que muchos jugadores tengan identidad y compromiso. Juega bien, está muy bien tabajado. Es un partido bonito porque dentro de que venimos muy mal a nivel de resultados, ganando mañana los volveremos a tener a cuatro puntos. Esto hay que ponerlo en valor”.
No es solo un rival directo. Es un espejo competitivo.
Elogios a Giráldez y prudencia absoluta
Preguntado por su homólogo y rlos ecientes cruces de declaraciones, el técnico perico evitó polémicas: “No voy a comentar nada del tema de Giráldez porque quien sea le va a dar una vuelta. No me voy a meter en más charcos en toda la temporada. Es una gran entrenador. Me gusta cómo juega su equipo y es reconocible, algo que como entrenador es lo mejor que se puede decir. El rendimiento de Celta es muy bueno y no voy a entrar a valorar opiniones que no son mías”. Mensaje claro: cero distracciones externas.
Un deporte imprevisible y una racha que no debe dramatizarse
El entrenador quiso contextualizar el mal momento con ejemplos recientes del fútbol europeo: “El fútbol es un compendio de todas las cosas, estado de ánimo y todo. Es momento de juego, trabajo táctico. Un ejemplo, el Atlético de Madrid gana 0-5 en campo del Betis, después pierde en LaLiga y ayer le gana 4-0 al Barça. Esto habla de este deporte. Si hubiese una fórmula todo el mundo podría ser entrenador o tener la solución y no es así“. La irregularidad forma parte del juego.
La clasificación y la paciencia como receta
Manolo fue especialmente sincero al hablar de la tabla y del impacto psicológico que tiene verla cada semana: “Por desgracia ya lo dije. Ojalá me hubiese equivocado y que la mala racha no fuese así. Pero es que todas llegan. No justifico la mala racha, aunque llega para todos. El City, el año pasado, no sé cuánto estuvo sin ganar. Las rachas solo se giran con cabeza, calma y siendo positivos. No por pegarle fuego a todo esto va a cambiar. Esto cambiará cuando tengamos calma y tengamos resultados positivos. Pol Lozano dijo que le daba rabia mirar la clasificación porque te ves con 34 puntos, parece que dejas escapar puntos que eran asequibles pero en Primera necesitas estar al mejor nivel para ganar”.
Una frase resume todo: no sirve de nada entrar en pánico.
Crítica a los horarios desde la perspectiva del aficionado
El técnico también se puso en la piel del socio, dejando una reflexión bastante contundente: “Voy a hablar como si fuese un socio y pago mi carnet. La gente piensa en la tele, no en la gente que viene al campo. Vienes un lunes a ver el partido, acaba a las 23:00, llegas a la 1:00 y te levantas a las 5:00. Los perjudicados son ellos. Como entrenador te da quizás lo mismo, pero el problema es para el espectador. He estado en el otro lado y es una atrocidad. Queremos los campos llenos, espectáculo… Hablo de todos los clubes de España. Cualquiera que se pague un abono y pague una pasta es un poblema. Creo que si somos coherentes no tiene sentido. Pero no soy la persona adecuada para poner horarios, pero sí tendríamos que mirar por la gente que hace grande el fútbol que son los aficionados”. Una queja que conecta directamente con el sentir de la grada.
El grupo por encima de las individualidades
Para cerrar, Manolo dejó una reflexión futbolística muy clara sobre el modelo de equipo que quiere: “Voy a poner un ejemplo. El PSG con Neymar, Messi y Mbappe ganó Ligas y Copas, pero después llega Luis Enrique y hace un equipo que gana todo y hace un fútbol de escándolo. Esto no es tenis ni golf, los jugadores no ganan solos aunque alguno lo crea. Es básico que todo se base en el grupo. Hemos de potenciar y dar la mejor versión de todos, empezando por mí“. Un mensaje que también suena a autocrítica.







