El Espanyol, que juega este domingo en Mallorca, vive una de esas semanas en las que el foco se dirige inevitablemente hacia el entrenador. Antes del viaje a Palma, Manolo González ha vuelto a sentarse ante los micrófonos para analizar el momento del equipo, un momento que mezcla frustración por los resultados con la sensación de que el juego empieza a recuperar el pulso.
El empate ante el Oviedo dejó una imagen curiosa: un Espanyol dominador, insistente, que disparó casi treinta veces… y que aun así se marchó del RCDE Stadium con un solo punto.
Por eso la comparecencia del técnico cobra especial importancia. El equipo necesita una victoria y el discurso de su entrenador ha sido la antesala del partido en Son Moix, un escenario donde los pericos buscarán romper una racha que ya se ha alargado demasiado.
Un entrenador que insiste en las sensaciones del equipo
Manolo González no suele esconderse cuando habla. Lo demostró tras el empate del lunes, cuando defendió con convicción el trabajo de su equipo.
En su análisis del encuentro ante el Oviedo dejó una idea clara: “Lo hicimos todo para ganar, pero no pudimos ganar”. El técnico considera que el equipo compitió bien, generó juego y tuvo personalidad con el balón, algo que llevaba semanas buscando.
También lanzó una frase que resume bastante bien cómo ve al grupo en este momento: “Nos hemos quitado ya la mierda de la cabeza”. No es una expresión habitual en una sala de prensa, pero refleja con bastante precisión lo que quería transmitir: que el equipo ha dejado atrás el bloqueo mental que lo perseguía.
Son Moix, un escenario exigente para cambiar la dinámica
El siguiente paso será demostrarlo sobre el césped. El Espanyol visita al Mallorca con la intención de confirmar esas sensaciones que el entrenador percibe desde dentro.
La tarea no será sencilla. Son Moix es un campo tradicionalmente incómodo y el Mallorca llega con la urgencia de quien pelea por salir de la zona baja. Un contexto que convierte el partido en un duelo intenso desde el primer minuto.
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— RCD Espanyol de Barcelona (@RCDEspanyol) March 14, 2026
En ese escenario, la voz de Manolo González en la previa ha servido para marcar el tono del encuentro: qué espera del equipo, cómo afronta la racha sin victorias y qué lectura hace del rival.
La teoría del técnico es clara. El Espanyol está cerca de volver a ganar. Ahora falta lo único que de verdad cambia las cosas en el fútbol: demostrarlo el domingo.
El técnico perico habló largo y tendido en la previa del viaje a Son Moix y dejó varias ideas encima de la mesa: análisis del rival, explicación del momento del equipo, parte médico y hasta una reflexión personal ahora que está cerca de cumplir dos años al frente del primer equipo. Desde el inicio quiso contextualizar el partido. “Un partido difícil, lógicamente, por la situación que tienen, porque es un campo complicado, que sabemos que es difícil ganar en Mallorca”, explicó. Aun así, defendió el momento del Espanyol más allá de la racha. “Es verdad que ahora llevamos tiempo sin ganar, pero en los últimos dos partidos creo que el equipo ha merecido objetivamente ganar”.
Un Espanyol que vuelve a sentirse seguro
Manolo insistió en algo que viene repitiendo estos días: el equipo vuelve a jugar con más seguridad. El bloqueo que parecía aparecer en algunos partidos empieza a desaparecer y el grupo vuelve a competir como lo hizo durante gran parte de la temporada. “Cuando no ganas hay multifactores, o muchos factores. En el alto nivel son muchos porque los partidos son muy igualados y los detalles marcan”, explicó. Incluso tiró de un ejemplo reciente para explicarlo mejor: “El otro día Luis Enrique en el partido de Champions lo explicó perfectamente. A veces no hay un factor único”. Para el entrenador perico el punto de partida ahora es recuperar la confianza total del grupo. “El equipo ahora vuelve a estar un poco más seguro también”, comentó, convencido de que si el Espanyol repite el nivel competitivo de los últimos partidos estará cerca de ganar.
El Mallorca de Demichelis y un partido que exigirá inteligencia
Sobre el rival, el técnico espera un encuentro exigente. Son Moix nunca ha sido un campo sencillo y el cambio de entrenador en el Mallorca introduce variables que siempre hay que tener en cuenta. “Cuando hay un cambio de entrenador siempre cambian cosas. Jugadores que a lo mejor jugaban menos ahora pasan a jugar o cambios de sistema que antes no utilizaban”, señaló. Aun así, no espera una revolución inmediata. “En dos semanas es imposible que un entrenador cambie un equipo de la noche a la mañana”. Lo que sí tiene claro es que el partido pedirá cabeza y paciencia. “Mañana es un partido para ser inteligentes, saber jugar los momentos, porque habrá momentos en los que nos van a apretar”, dijo, convencido de que el Espanyol deberá dominar esos tramos del encuentro y luego ser ambicioso cuando tenga el balón.
Muriqi y los centros laterales, dos focos del plan de partido
Uno de los nombres propios del análisis fue Vedat Muriqi. El delantero kosovar es el gran referente ofensivo del Mallorca y uno de los jugadores que más daño está haciendo en la liga. Manolo lo reconoció sin rodeos. “Muriqui está haciendo un gran año, pero no es solo este año, ya son varios años a buen nivel”. El Espanyol ha trabajado cómo defender sus movimientos en el área, aunque el técnico también recordó que hay futbolistas difíciles de frenar. “Hemos explicado las condiciones de Muriqui, cómo atacar el área y en qué momentos se hace más poderoso”, comentó antes de añadir una comparación bastante gráfica: “A Messi sabías que te iba a regatear hacia la izquierda muchas veces y te regateaba igual”. El técnico también señaló otro rasgo muy claro del juego mallorquinista: “Ellos utilizan muchos centros laterales, ya sean de línea de fondo o centros intermedios. Es un equipo que lo utiliza mucho”, algo que obligará al Espanyol a defender bien esas situaciones para poder mantener la portería a cero.
Pere Milla con fiebre y baja confirmada de Calero
La rueda de prensa también dejó novedades en la enfermería. Pere Milla no se entrenó con normalidad por un proceso febril, aunque el club espera que pueda viajar con el equipo. “Pere Milla ha venido esta mañana con un poco de fiebre. Le hemos mandado para casa para evitar riesgos, esperamos que pueda viajar”. La mala noticia es Fernando Calero, que no estará disponible para el partido. “El que no va a estar es Fernando Calero, que en el entreno se ha resentido de la lesión”. El cuerpo técnico quiere evitar que el central siga forzando y la idea ahora es recuperarlo bien. “Estamos dos o tres semanas trampeando un poco para que llegue y lo que queremos es que se recupere lo mejor posible”.
Un partido que puede acercar mucho el primer objetivo
La clasificación también apareció en la conversación. El Espanyol podría alcanzar los 40 puntos si gana en Son Moix, una cifra que suele marcar el camino hacia la permanencia. Manolo reconoce que el vestuario es consciente de ese escenario. “Intentamos mirar a todo y a nivel de puntuación también”, explicó, aunque la consigna es clara. “Lo que queremos es ganar lo más pronto posible y lograr el primer objetivo de la temporada”.
El vestuario quiere romper ya la racha
Preguntado por el estado emocional del grupo, el entrenador no detecta angustia. El equipo quiere ganar, pero no está bloqueado por la racha. “La plantilla lo que quiere es ganar lo más pronto posible”. Manolo destacó el compromiso del vestuario en el trabajo diario. “Es un grupo que se entrena muy bien y que tiene muchas ganas de volver a ganar”. Y volvió a señalar un punto clave para competir bien fuera de casa: “Mantener la portería a cero como hicimos en la primera vuelta”.
Dos años en el banquillo del Espanyol
La rueda de prensa terminó con una pregunta más personal. En breve se cumplirán dos años desde que Manolo González asumió el banquillo del primer equipo y el técnico quiso hacer un pequeño balance de ese camino. “Lo primero que quiero decir es que estoy muy agradecido a la afición del Espanyol por el trato y el respeto que siempre ha tenido hacia mi persona”. Recordó el contexto complicado en el que empezó su etapa. “Todos sabíamos la situación del club el primer año. Si no hubiésemos subido, el club habría sufrido mucho”. También habló del curso pasado, en el que el equipo logró salvar la categoría en circunstancias complicadas. “Salvar al equipo sin ningún euro de inversión también era complejo”. Para él, la temporada actual tiene una explicación bastante sencilla. “La lástima es que la primera vuelta fue espectacular y ahora hemos tenido una racha que nadie esperaba”. Aun así, su balance es positivo. “Han sido dos años que me los llevo con mucho orgullo”. Y dejó una reflexión final que sonó muy sincera: “Ojalá pueda estar muchos años en el Espanyol. Y el día que me vaya quiero que la gente me recuerde con cariño”.







