Manolo González, antes del Málaga – Espanyol: “Estoy bien, fuerte y convencido de darle la vuelta”

8 de octubre de 2026
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Resumen: Manolo González ha comparecido antes del Málaga – Espanyol con un mensaje de calma, confianza y también cierta ironía ante todo el ruido generado alrededor de su figura. El técnico admite que entiende las críticas después de las derrotas ante Rayo y Elche, pero considera que todavía es pronto para quemarlo todo. Ha agradecido el respaldo de Monchi y del vestuario, ha confirmado que Puado viajará y podría tener minutos, ha explicado qué ha trabajado el equipo durante el parón y ha insistido en que el problema de los últimos partidos ha sido futbolístico, no de actitud ni de liderazgo.

Puntos clave:

    • Manolo no siente que su futuro dependa exclusivamente del partido de Málaga.
    • Ha agradecido de forma expresa el respaldo de Monchi y del vestuario.
    • Puado viajará y podría tener minutos, mientras Javi Hernández está disponible.
    • El técnico confirma que ha trabajado aspectos defensivos, ofensivos y de equilibrio durante el parón.
    • Entiende las críticas, pero avisa: “Es pronto, llevamos siete jornadas”.

Manolo González vuelve con ganas de competir y recuperar sensaciones

Después de tres semanas sin competición, el mensaje inicial de Manolo González fue bastante directo. “Tenemos ganas de que llegue el partido para intentar sacar los tres puntos. Con ganas de competir y recuperar las buenas sensaciones que teníamos antes de los últimos partidos”.

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El Espanyol llega a La Rosaleda después de dos derrotas consecutivas y con la necesidad de volver a reconocerse. El parón ha servido para trabajar, pero ahora toca comprobar si todo eso se traslada al césped.

Manolo no da pistas sobre la alineación

Preguntado por posibles cambios en el once, el técnico no quiso abrir ninguna ventana. “Eso se verá cuando llegue la hora del partido, no comentaré nada sobre la alineación”.

No hubo nombres, ni pistas demasiado claras. Lo que sí confirmó es que el equipo ha trabajado modificaciones en varios aspectos.

El Espanyol ha trabajado para recuperar equilibrio

Manolo sí explicó qué ha intentado corregir durante estas semanas. “Hemos intentado tocar cosas a nivel defensivo, también ofensivo, de buscar un poco más de equilibrio. Viendo cosas que antes funcionaban y ahora no tanto, hemos tocado alguna cosa que nos ayude a atacar mejor y a estar mejor también definitivamente”.

El mensaje encaja con lo que se intuía durante el parón: recuperar una versión menos expuesta, más ordenada y capaz de atacar sin quedar partida cuando pierde el balón.

Manolo niega que el problema sea correr menos

Otro de los asuntos tratados fue qué ha fallado realmente en los últimos partidos. Para el entrenador, el problema no está en el esfuerzo físico. “Hay situaciones que se repiten, y por tanto es que algo no haces bien. No es un tema de correr, somos el quinto equipo que más corre. De hecho, el único partido en que corrimos menos que el rival fue ante Osasuna, y ganamos. Se trata de correr bien y hacer las cosas bien”.

Es una distinción importante. No correr más, sino correr mejor.

Manolo agradece el respaldo de Monchi

El técnico habló también de su relación con el director general deportivo, después de que Monchi le mostrara públicamente su confianza. “Desde que subí al primer equipo, nunca he estado tranquilo aquí, quizá salvo en el tramo de la primera vuelta del año pasado, en lo que se refiere al ruido de fuera. En cuanto al director deportivo, la relación es buena, que alguien como Monchi con su trayectoria confíe en mí es importante, le estoy agradecido y le doy mucho valor. A partir de aquí, solo puedo trabajar al máximo, como un animal, buscar soluciones y darle la vuelta a esta situación de los dos últimos partidos. Es pronto, llevamos siete jornadas, sé en qué club estoy y noto la presión desde el primer día y sé convivir con ella. Estoy bien, fuerte y convencido de darle la vuelta y que el equipo mejore”.

Una respuesta larga, pero muy clara. Manolo se siente respaldado, acepta la presión y no da señales de sentirse derrotado.

El técnico no siente que Málaga sea un ultimátum

Preguntado directamente por si el resultado de La Rosaleda puede condicionar su futuro, respondió con ironía. “No lo siento así. No sé lo que pasará, ni si cuando cruce una calle en Málaga me atropellará un coche, pero el club y el vestuario me transmiten tranquilidad. Entiendo el debate, pero cuando íbamos quintos tampoco vino la gente a ponerme un piso, comprarme un Rolex o un coche. Ni tanto ni tan calvo. Cuando cogí al Espanyol, sabía que esto pasaría. Tengo que estar tranquilo para que no me afecte”.

La frase del Rolex resume bastante bien su postura. Ni era intocable cuando las cosas iban bien ni considera que ahora deba estar sentenciado por dos derrotas.

Manolo asume que el ruido forma parte del cargo

El entrenador insiste en que no consume demasiado todo lo que se publica sobre su futuro. “No lo miro, como tampoco cuando íbamos quintos el año pasado. Soy muy consciente de mi trabajo. El otro día vi una entrevista de Ancelotti en Movistar a Valdano diciendo que le han echado de casi todos los equipos. Debes tener claro que si ganas dos partidos eres el mejor y que si pierdes dos, como decía Johan Cruyff, se empieza a mover el entorno y sabes que te vendrá una bola de nieve. Si no supiera convivir con las críticas, no podría estar. Y si perdemos como el día del Elche, es normal que haya críticas, yo mismo estaría enfadado si fuera aficionado del Espanyol. Es pronto, somos muchos los equipos en la misma situación y no podemos quemarlo todo en dos días”.

Aquí tampoco esquiva el fondo del asunto: entiende perfectamente que el aficionado esté enfadado. Lo que rechaza es que siete jornadas basten para convertirlo todo en tierra quemada.

El vestuario sigue con Manolo

Uno de los apoyos que más valora es el de sus futbolistas. “Ha sido importante desde el primer día que llegué. Siento una gratitud enorme hacia los jugadores desde que subí al primer equipo. Todo el mundo tiene días mejores y peores, pero siempre me lo han demostrado con actos y palabras. Por eso digo que venir aquí y atacar a los jugadores el día del Elche no es lo correcto”.

Manolo vuelve así a proteger al grupo, igual que hizo después de la derrota previa al parón.

El parón se diseñó para recuperar ritmo, no para desconectar

El técnico explicó también cómo repartió las cargas de trabajo. “En lugar de repartir los días de descanso, los dimos seguidos, para tener dos semanas continuas que nos acercasen al mejor ritmo. Prefería eso que dar tres días por semana. De hecho, hemos sido uno de los equipos con menos días de vacaciones. Lo que pretendía, en un parón tan largo, era llegar lo mejor posible, con un partido exigente como el del Ipswich la semana pasada. Recuperamos el tono físico, fuimos a aspectos generales del juego la primera semana y esta semana, a aspectos concretos del partido ante el Málaga”.

El plan fue muy definido: primero recuperar tono y conceptos generales; después, preparar específicamente La Rosaleda.

Roberto vuelve “guapo” y Vanja también llega bien

Hubo también un momento más distendido al hablar de los internacionales. “Ha venido guapo. Si me gustaran los hombres, incluso me atraería. Ha venido perfecto. Vanja también ha venido bien. Y Javi Hernández, que llegó tocado, ya está en condiciones de jugar mañana”.

Roberto y Vanja regresan sin problemas, mientras Javi Hernández también está disponible después de haber llegado con molestias.

Kike García sigue su recuperación y Gorosabel trabaja con normalidad

Sobre los lesionados y jugadores en proceso de recuperación, Manolo explicó: “Está siguiendo la evolución normal de su lesión, y por lo que sé va bastante bien. Gorosabel está con el grupo normal, Javi Puado también lleva dos semanas”.

La enfermería se va vaciando poco a poco, algo especialmente importante después de semanas con varias ausencias.

Puado viajará a Málaga y podría tener minutos

La gran noticia llega con el capitán. “Van 24 jugadores, con los tres porteros. Y, salvo Kike García, están todos los jugadores disponibles para viajar a Málaga. Veremos cómo va el partido, voy hablando cada día con Javi y es un jugador muy maduro, siempre te dice sus sensaciones. En función de eso, tendrá minutos”.

Después de meses fuera, Puado vuelve a estar disponible para una convocatoria oficial y su participación dependerá de cómo se encuentre y del desarrollo del encuentro.

La competencia vuelve a crecer

Con más futbolistas disponibles, Manolo tendrá también que tomar más decisiones. “Hay que intentar buscar a los que están mejor para el partido, en mejores condiciones para competir, eso es parte de nuestro trabajo”.

Parece una obviedad, pero tiene bastante importancia ahora: durante varias semanas algunas posiciones apenas ofrecían alternativas.

Manolo rechaza que falte liderazgo dentro del campo

También fue preguntado por si el equipo necesita jugadores que den un paso adelante en momentos difíciles. Su respuesta fue muy gráfica. “El día del Elche no es un tema de eso. Es un tema futbolístico. Yo puedo pintarme como un indio, ponerme una peluca y gritar, pero es futbolístico. El liderazgo no se trata de gritar más. Tú no dirías que Javi Hernández es un líder, pero siempre pide el balón. Como Pedri, es un líder. Un líder tiene personalidad, calma y la cabeza fría, no el que más grita”.

Para Manolo, el problema del Espanyol no se soluciona con gestos ni gritos. Se soluciona jugando mejor.

Manolo no se fía del Málaga pese a ser colista

El entrenador perico tampoco quiere caer en la trampa de mirar únicamente la clasificación. “Intento no analizar a los rivales en función de si van primeros o últimos. Me parece un equipo ofensivo, atrevido, que hace cosas bien. En el último partido, en Getafe, no mereció perder. El día del Depor, tampoco. Es un partido complicado, como todos en Primera División. Sabemos que será exigente”.

La posición del Málaga no cambia el análisis: Manolo espera un rival valiente y con más fútbol del que reflejan sus puntos.

Ser colista no rebaja la presión sobre el Espanyol

La última reflexión vuelve directamente a su situación personal. “Da lo mismo. La presión la tengo desde el primer día que llegué. Si en mis cuatro primeros partidos, pierdo tres, al siguiente ya no estaría. La presión siempre está, no porque el Málaga vaya colista. Incluso en el filial la tenía, y antes en Segunda B, la diferencia es que ahí, si te echan, te vas con una mano delante y la otra, detrás”.

Una frase muy de Manolo. Directa, algo cruda y también con ese punto de humor seco que suele aparecer en sus ruedas de prensa.

La Rosaleda medirá cuánto ha cambiado realmente el Espanyol

El mensaje completo del entrenador deja una idea clara: Manolo no esconde que hay cosas que corregir, pero tampoco compra el relato de que todo está roto. Ha trabajado cambios, tiene más futbolistas disponibles, siente el respaldo del club y del vestuario y afronta Málaga convencido de poder darle la vuelta.

Ahora llega la parte que realmente cuenta. El viernes ya no habrá parón, teorías ni entrenamientos a puerta cerrada. Habrá partido. Y ahí se verá cuánto ha cambiado realmente este Espanyol.