Manolo González cree en el golpe en el Camp Nou: “Vamos convencidos de que podemos ganar”; pita Hernández Hernández: «Confiamos en que lo haga bien. Él se jugará cosas…»

10 de abril de 2026

El Espanyol de Manolo González encara el derbi ante el Barça en un contexto delicado, pero con una pequeña sensación de estabilidad recuperada tras el empate en La Cartuja. El 0-0 ante el Real Betis no resolvió los problemas de resultados, pero sí dejó una imagen más sólida, más reconocible, que invita al menos a pensar en un punto de partida. Después de semanas en las que el equipo se deshacía con facilidad, volver a sostenerse ya es un paso significativo.

 Manolo González fija el rumbo antes del Barça – Espanyol

Ese es el escenario en el que comparecía el técnico perico antes de visitar el Camp Nou. Lejos de euforia ni discursos grandilocuentes, la comparecencia previa al derbi deja una idea central: recuperar la identidad competitiva del equipo. Tras el punto logrado en La Cartuja, el entrenador insistió en que el grupo necesita volver a reconocerse en aquello que le hizo fuerte. No es solo una reflexión, es también un diagnóstico claro de lo que ha fallado en este tramo de la temporada. En ese sentido, el empate ante el Betis adquiere valor más allá del resultado. El Espanyol volvió a mostrarse ordenado, comprometido en defensa y consciente del tipo de partido que debía jugar

Orden defensivo como punto de partida en el derbi

Todo apunta a que ese mismo enfoque será la base del planteamiento en el Camp Nou. El Espanyol visita a un rival en plena dinámica positiva, pero lo hace con la intención de competir desde el orden y la disciplina. La prioridad vuelve a ser clara: minimizar errores, sostener el partido y crecer desde la solidez.

La rueda de prensa de Manolo González, en ese sentido, no deja lugar a interpretaciones optimistas. El técnico asume la dificultad del reto, pero también delimita el camino. No se trata de reinventarse, sino de recuperar lo esencial. Porque en partidos de este calibre, y en momentos como el actual, la identidad competitiva deja de ser un concepto abstracto para convertirse en una necesidad inmediata.

“Vamos convencidos de que podemos ganar”

En la sala de prensa, Manolo González fue bastante directo, sin rodeos, con esa mezcla de respeto y ambición que pide el momento. El mensaje es claro: el Espanyol cree que puede sacar algo grande.

Le damos importancia al partido porque es un derbi, porque son el eterno rival y porque vamos convencidos de que podemos ganar. Me centro en lo que queremos nosotros. Lo que opinen ellos no me preocupa demasiado”, soltó de inicio. Y ahí ya marcó el tono.

Un Barça que no va a bajar el ritmo: “Irán a muerte”

El técnico no se fía ni un poco del contexto del rival. Nada de distracciones ni Champions en la cabeza. Para él, el partido va a ser lo que siempre es. Un derbi de verdad.

Cuando empiece el partido irán a muerte, como han hecho siempre con el Espanyol. Irán a ganar, no a especular. Tratarán de hacernos daño si pueden. Hay que centrarse en hacer un buen partido. Hemos perdido contra ellos tres veces desde que estoy aquí y en dos de ellas hemos estado cerca. En Montjuïc nos anularon goles por centímetros”.

Ese detalle no es casual. Está ahí, como recordatorio. El Espanyol ha estado cerca… y eso alimenta la idea de que se puede dar el paso que falta.

El mensaje al vestuario: creer de verdad

Aquí es donde Manolo insiste más. No tanto en la pizarra, sino en la cabeza. En lo que se creen los jugadores.

Sabemos que somos capaces de ganar a cualquier rival. Lo hemos demostrado desde que estamos en Primera. Hemos ganado al Madrid, al Atlético o hemos remontado en San Mamés. La clave del partido está en hacer las cosas muy, muy bien”.

Y lo refuerza más adelante: “Cuando decíamos que hay que acostumbrarse a ganar es algo que hemos tratado de implantar. No conformarnos. A veces ganas y a veces no es tan fácil hacerlo. Queremos que esta sea la mentalidad del jugador, pero el jugador se lo ha de creer. Si no, no vale para nada”.

No es solo competir. Es ir a por el partido de verdad.

Orden, defensa y cabeza fría: las claves del plan

Sin desvelar nada concreto, sí dejó pistas bastante claras de por dónde va el planteamiento. Orden, control y nada de locuras.

Intentamos centrarnos en lo que pasa en el partido. Ves al equipo en Villarreal y estuvo mal; últimamente, al contrario. Los detalles ante el Betis fuimos capaces de minimizarlos. Tenemos que tratar de hacerlo mañana. Ser competitivos, fiables. Tenemos que estar muy bien colocados, no ir arriba sin cabeza. Si estamos ordenados les competiremos bien, seguro”.

Y cuando le preguntaron directamente cómo hacer daño al Barça, tiró de ironía: “No explicaré el plan de partido, pero hemos trabajado cosas muy dirigidas a cómo atacan o defienden. Trataremos que salga en el partido. En el entreno están Zidane, Maradona, Platini y compañía; luego en el partido es más complicado. Va todo más rápido”.

Una frase que lo resume todo: una cosa es el entrenamiento… y otra el Camp Nou.

La gestión del grupo: bajas, rotaciones y centro del campo

Sobre nombres propios, Manolo fue bastante claro en varios puntos. La baja de Riedel no cambia el discurso: “Tenemos jugadores para suplirlo. Calero y Rubio han demostrado un buen nivel. Es una baja que ojalá no la tuviéramos, pero tenemos futbolistas para suplirle con garantías”.

En cuanto al rival, tampoco se obsesiona con quién juegue: “Preparamos el partido pensando en el equipo lógico y con los que pueden suplirlos. El otro día pensamos que Antony no jugaría y lo haría Abde. Siempre preparamos el partido dándole la información de todos los que pueden jugar. Ya sea unos u otros”.

Y dejó una idea muy clara sobre dónde se puede decidir todo: “El medio del campo en cualquier equipo es vital. Para nosotros es importante que nos den estabilidad defensiva, pero que también sean capaces de lanzar las transiciones y tener profundidad. Si solo defendemos será complicado puntuar”.

El arbitraje y el ruido externo: foco total en el juego

Cuando se le ha preguntado qué piensa que Hernández Hernández sea el encargado de pitar este partido, no ha recurrido ni a excusas ni mensajes previos. El técnico quiere que todo se resuelva en el campo: “Confiamos en que lo haga bien. Él se jugará cosas. Que el partido lo gane o lo pierda el que lo merezca”.

Y remató esa idea más adelante: “Me preocupa hacer un buen partido. Arbitrar es muy difícil, pero tienen herramientas para hacerlo mejor. Confiamos en el buen trabajo del árbitro, no ponemos una tirita antes de que pase nada”.

Una victoria que valdría mucho más que tres puntos

Cuando le preguntaron por el impacto de ganar y en qué orden lo pondría en el ránking de partidos, no dudó ni un segundo:  “En el número uno, sin duda. Si ganamos allí, por lo que significa, volver a ganar en el campo del eterno rival y porque significaría la salvación virtual. Sería una alegría doble para todos los pericos”.

Y lo conecta con el momento del equipo: “El partido de la primera vuelta fue el que fue. Tuvimos opciones. A partir de aquí, ganar mañana, allí, al líder y al eterno rival, te da un plus más que ganar en otro campo. Te ayudaría porque te da el primer objetivo. Cuando estás salvado es cuando respira el 90 por ciento de los equipos. Nos daría un salto en la clasificación y encarar los partidos que quedan con una tranquilidad mayor”.

Motivación total y plantilla lista

Manolo no esconde lo que siente ante este tipo de partidos a nivel de motivación: “Es máxima. Ya lo era cuando era jugador o de Juveniles. Siempre he tenido la máxima motivación para enfrentarme al Barça. Así lo siento. Ojalá pudiera jugar mañana”.

Sobre el estado del grupo a nivel de enfermería, también dejó una foto clara: “Todos disponibles menos Puado y Riedel”.

Y cerró con una idea que define bastante bien al equipo ahora mismo: “Estoy satisfecho en algunos partidos. Ganar o perder depende de detalles que no tienen que significar si estás bien o mal. Vemos al equipo entrenar cada día y no baja los brazos. Ese es el mejor síntoma para ganar a cualquier rival”.

El Espanyol llega al derbi sabiendo lo que tiene delante… pero también creyendo que puede cambiar la historia.