El Espanyol cayó con claridad en el derbi ante el Barça (4-1) y se queda una jornada más en los 38 puntos, en un contexto que empieza a incomodar. El balance de este 2026, con solo 5 puntos de 43, obliga a dejar a un lado los mensajes tranquilos y empezar a mirar hacia abajo. La igualdad en la zona media no ayuda: Girona, Osasuna y Athletic también están en 38, mientras que por detrás aprietan Rayo -con un partido menos- y Valencia con 35, un Sevilla que ya suma 34 tras ganar al Atlético, con 33 está el Alavés tras empatar en Anoeta, con 32 el Elche tras vencer a los ‘chés’ y un Mallorca que marca el descenso con 31. Ahora mismo el margen del Espanyol con el descenso es de siete puntos, pero podría reducirse a seis si el Mallorca suma, lo que mantiene encendida esa sensación de alerta que hace semanas parecía impensable.
Viernes 10 de abril
Empate 1-1 en el Bernabéu entre Real Madrid y Girona en un partido que cambió por completo tras el descanso. Primera parte marcada por las paradas de Lunin y Gazzaniga.
Valverde adelantó al Madrid con un gran disparo desde fuera del área. Lemar respondió con otro golazo que silenció el estadio. El Girona resistió y el Madrid se quedó sin soluciones en el tramo final.
Sábado 11 de abril
Partido totalmente loco en Anoeta que acabó 3-3 con un gol en el 97’. El Alavés se adelantó dos veces en la primera parte y la Real respondió en ambas. En la segunda, los locales remontaron y parecían tenerlo controlado. Una expulsión en el descuento lo cambió todo. El empate final dejó sensación de golpe duro para la Real y premio enorme para el Alavés.
El Elche se llevó un 1-0 ante el Valencia decidido por detalles, con un gol clave de Cepeda. El partido empezó cerrado, con un conjunto blanquinegro que fue creciendo pero sin acierto. Antes del descanso ya había dejado escapar varias ocasiones claras. En la segunda parte insistió, pero el gol lo encontró el Elche con Cepeda. A partir de ahí, Dituro sostuvo la ventaja con varias paradas clave. Elche suma tres puntos de oro y el Valencia se va con la sensación de haber perdonado demasiado.
El Espanyol cayó 4-1 en el Camp Nou en un partido marcado por una primera parte muy floja y un inicio que le penalizó demasiado pronto. Ferran adelantó al Barça en el primer córner y volvió a golpear antes del descanso, dejando un 2-0 corto para lo visto. Tras el paso por vestuarios, el equipo reaccionó y Pol Lozano encendió la esperanza con el 2-1. El Espanyol llegó a creérselo, pero una pérdida acabó en el 3-1 de Lamine que sentenció el duelo. El 4-1 final de Rashford dejó la sensación de que hubo reacción, pero no suficiente para sostenerla.
El Sevilla ganó 2-1 a la unidad B del Atleti en un partido que dejó todo lo importante en la primera parte, con los goles de Adams y Gudelj marcando la diferencia. El Atlético reaccionó con el empate de Boñar, pero no supo aprovechar su momento. El gol antes del descanso volvió a inclinar el duelo. En la segunda mitad, mucho balón visitante pero pocas ideas. El Sevilla resistió sin sufrir demasiado y se llevó tres puntos clave.
Domingo 12 de abril
CA Osasuna – Real Betis | 14:00, El Sadar
RCD Mallorca – Rayo Vallecano | 16:15, Son Moix
Celta – Real Oviedo | 18:30, Abanca Balaídos
Athletic Club – Villarreal CF | 21:00, San Mamés
El domingo mezcla pelea europea, pelea por la calma y pelea por seguir vivos. Osasuna y Betis tienen delante un partido muy de zona media-alta, de esos que valen doble porque te empujan y frenan al rival al mismo tiempo. El Mallorca – Rayo también tiene miga: los bermellones han cogido aire y quieren hacer bueno el golpe al Madrid, mientras el Rayo busca casi cerrar su permanencia. Balaídos recibe luego a un Celta lanzado en Liga pero con la moral tocada tras su debacle europea ante el Friburgo contra un Oviedo que viene de ganar y sigue peleando por salir del lío. Y de noche, en San Mamés, quizá uno de los choques con más voltaje competitivo del fin de semana: Athletic y Villarreal, dos equipos que no están para regalar nada.
Lunes 13 de abril
Levante UD – Getafe CF | 21:00, Ciutat de València
La jornada se cierra el lunes con un partido muy de necesidad. El Levante sigue hundido y cada fecha le pesa más, mientras el Getafe ha dado un paso al frente y ya mira bastante más arriba que hace unas semanas. A estas alturas del curso, un lunes así puede mover mucho más de lo que parece. LaLiga ha fijado este Levante – Getafe para cerrar la jornada 31.
Los partidos
La clasificación

Real Madrid – Girona FC | viernes, 21:00h, Santiago Bernabéu (1-1)
El Real Madrid y el Girona firmaron un 1-1 que deja más dudas que certezas en el Bernabéu, en un partido donde los porteros mandaron primero… y los golazos después pusieron todo patas arriba. El arranque fue eléctrico, de esos que no te dejan ni sentarte tranquilo. El Madrid quiso llevar la iniciativa, con Carvajal apareciendo mucho por banda y metiendo centros con intención. El Girona no se escondió, ni mucho menos. Salió con descaro. Y en una de esas, Ounahi se plantó dentro del área, pero apareció Lunin para sostener al Madrid. Ahí ya se intuía que esto no iba a ser un partido cómodo para los blancos. Con el paso de los minutos, el partido se fue rompiendo un poco. Idas y venidas, ritmo alto y ocasiones claras. En el 28, Valverde cazó un balón tras centro de Carvajal y soltó un misil, de esos que hacen ruido al salir. Pero Gazzaniga respondió con una parada de mucho mérito. Fue un duelo de porteros en toda regla, de esos en los que cada parada pesa como un gol. El Bernabéu empujaba, pero el Girona no se encogía. Aguantó bien, cerró espacios y llevó el partido al descanso con el 0-0. Y la sensación era clara: el que marcara primero iba a golpear fuerte.
La segunda parte empezó como un martillazo. Sin rodeos. En el 50, Valverde volvió a aparecer, esta vez desde fuera del área, y soltó un disparo seco que sorprendió a Gazzaniga. Gol. Un gol de esos que parecen inevitables cuando salen del pie. El Madrid se vino arriba, olió sangre. Fueron minutos en los que parecía que el Girona estaba tocado, algo perdido, sin encontrar aire. El Bernabéu apretaba más. Todo parecía encarrilado. Pero el fútbol tiene estas cosas. Cuando parece que uno manda… el otro responde. En el 61, Lemar cazó un balón y sacó un disparo tremendo desde fuera del área. Golazo. Empate. Silencio en el estadio. Un golpe seco que dejó helado al Madrid y cambió el partido de golpe. A partir de ahí, el Girona se replegó, juntó líneas y resistió. El Madrid lo intentó, sobre todo con empuje y algún momento de nervio, incluso con Mbappé pidiendo un penalti que no llegó. Pero no hubo más. El partido murió en ese empate que deja a los blancos con más preguntas que respuestas.
Ficha técnica:
Real Madrid: Lunin; Carvajal, Militao (Huijsen, min. 64), Asencio, Fran García (Mendy, min. 80); Valverde, Camavinga (Tchouaméni, min. 80), Bellingham (Güler, min. 64); Brahim, Mbappé y Vinícius.
Girona: Gazzaniga; Arnau, Francés, Vitor Reis, Álex Moreno; Lemar (Hugo Rincón, min. 70), Witsel, Iván Martín (Fran Beltrán, min. 84); Tsygankov, Ouhani (Bryan Gil, min. 70) y Echeverri (Abel Ruiz, min. 64) (Stuani, min. 85).
Goles: 1-0, min. 50: Valverde; 1-1, min. 61: Lemar.
Árbitro: Javier Alberola Rojas (Comité Castellano-Manchego). Mostró cartulina amarilla a Mbappé (min. 35) y a Valverde (min. 76) por parte del Real Madrid y a Hugo Rincón (min. 88) por parte del Girona.
Real Sociedad – Deportivo Alavés (3-3)
Ficha técnica:
Real Sociedad: Remiro, Aramburu, Caleta-Car, Aritz (Aihen 86′), Sergio Gómez, Turrientes, Carlos Soler, Brais Méndez (Kubo 54′), Sucic (Beitia 86′), Barrenetxea (Guedes 46′), Óskarsson (Marín 72′).
Alavés: Sivera, Otto, Tenaglia, Parada, Ángel Pérez (Denis Suárez 86′), Ibáñez (Aleñá 66′), Blanco, Rebbach, Guridi (Guevara 66′), Diabate (Boyé 60′), Toni Martínez.
Goles: 0-1 (3′) Caleta-Car, en propia puerta; 1-1 (14′) Sucic; 1-2 (24′) Diabate; 2-2 (27′) Sivera, en propia puerta; 3-2 (61′) Óskarsson; 3-3 (97′) Lucas Boyé.
Árbitro: Víctor García Verdura (catalán). Amonestó a Kubo y Guedes, expulsó a Sergio Gómez por roja directa en el 93′; por parte de Alavés amonestó a Ángel Pérez y a Denis Suárez.
Elche CF – Valencia CF (1-0)
El 1-0 final del Elche ante el Valencia dejó un partido de esos que se deciden por detalles, con un gol de Cepeda que vale media vida y un Valencia que se fue con cara de no entender nada. El arranque fue tenso, con los dos equipos midiéndose mucho, como si el peso de la clasificación se notara en cada pase. Nadie quería fallar primero. El balón circulaba, pero sin profundidad real, sin ese punto de colmillo que hace daño. Poco a poco, el Valencia empezó a sentirse más cómodo, a pisar más campo rival, a dar esa sensación de que el gol podía caer. Pero una cosa es llegar… y otra muy distinta es marcar. Y ahí empezó su problema. Sadiq lo intentó, también Beltrán, pero siempre faltaba algo: precisión, calma o simplemente suerte. Elche, mientras tanto, esperaba. Sin volverse loco. Sin regalar nada. Con Dituro ya empezando a aparecer, con un par de intervenciones que sostenían todo. El tramo final del primer tiempo dejó esa sensación clara: dominio visitante, marcador inmóvil y partido abierto a cualquier cosa tras el descanso.
La segunda parte cambió el ritmo, no tanto el guion. El Valencia dio un paso más, acumuló llegadas, encerró por momentos al Elche, pero seguía sin encontrar el gol. Era ese típico partido en el que cuanto más lo buscas, más se te escapa. Y entonces llegó el giro. Una acción algo desordenada, con la defensa visitante mal colocada, y Cepeda apareció donde tenía que estar para empujarla y hacer el 1-0. El estadio explotó. El Valencia se quedó frío. Tocaba remar otra vez, pero ya con el reloj en contra. Lo intentó hasta el final, con más corazón que claridad, encontrándose una y otra vez con Dituro, que firmó una actuación de esas que sostienen victorias. Elche resistió, aguantó cada centro, cada balón suelto, cada minuto largo. Y cuando llegó el pitido final, lo que quedó fue una sensación clara: uno había aprovechado su momento y el otro lo había dejado escapar.
Ficha técnica:
Elche CF: Dituro; Sangaré (Chetauya 64’), Affengruber, Petrot, Germán Valera (Chust 85’); Tete Morente, Gonzalo Villar (Pedrosa 72’), Febas, Martim Neto (Cepeda 72’); André Da Silva (Álvaro Rodríguez 64’), Rafa Mir.
Valencia CF: Dimitrievski; Correia, Tárrega, Cömert (Pepelu 75’), Gayá (Vázquez 75’); Luis Rioja (Diego López 61’), Guido Rodríguez, Ugrinic, Ramazani; Lucas Beltrán (Danjuma 81’), Sadiq (Hugo Duro 61’).
Goles: 1-0, Cepeda (73’).
Árbitro: Francisco José Hernández. Amonestó a Sangaré.
FC Barcelona – RCD Espanyol (4-1)
El 4-1 final en el Camp Nou deja una derrota dura para el Espanyol, marcada por una primera parte muy floja y una reacción que llegó tarde y se acabó diluyendo. El arranque tuvo algo de orden, incluso de prudencia, con el equipo bien plantado y sin querer cometer errores de inicio. Pero todo se rompió muy pronto. En el primer córner, Ferran ya estaba celebrando y el Espanyol aún colocándose. Un golpe rápido, de los que te descolocan. A partir de ahí, el Barça empezó a jugar cómodo, sin necesidad de forzar nada, moviendo el balón con calma mientras el Espanyol no encontraba la manera de salir. El segundo llegó en una transición sencilla, otra vez Ferran, y ya con la sensación de que el partido se estaba escapando demasiado pronto. Dmitrovic evitó que la cosa fuera a más con varias intervenciones, pero el equipo no lograba responder. Ni con balón ni sin él. El 2-0 al descanso se quedó incluso corto para lo que se vio.
La segunda parte cambió el tono. No fue perfecta, ni mucho menos, pero sí fue otra cosa. Más intención, más paso adelante, más orgullo. La entrada de Roberto agitó algo arriba y, en una de esas, llegó el gol de Pol Lozano desde la frontal, seco, ajustado, de esos que te hacen creer. El 2-1 encendió una pequeña llama. El Espanyol se estiró, empezó a llegar, incluso tuvo esa sensación de poder empatar. Pero cuando estás en esa línea tan fina, cualquier error te castiga. Y llegó. Una pérdida, una acción rápida y Lamine puso el 3-1 que volvió a apagar todo. Ya con el equipo volcado, el cuarto de Rashford fue casi la puntilla definitiva. De estar dentro del partido a verlo escapar en cuestión de minutos. El final dejó esa sensación amarga: hubo reacción, sí, pero no suficiente para sostenerla.
Ficha técnica:
FC Barcelona: Joan Garcia; Araujo, Cubarsí, Gerard Martín (Casadó, min.46), Balde (Cancelo, min.64); Pedri, Eric, Gavi (Rashford, min.64); Lamine Yamal, Ferran (Dani Olmo, min.74) y Fermín (De Jong, min.84).
Espanyol: Dmitrovic; Omar El Hilali, Calero, Cabrera, Romero; Ngonge (Rubén Sánchez, min.64), Pol Lozano (Pickel, min.80), Urko, Dolan (Roberto, min.46); Kike García (Pere Milla, min.71) y Edu Expósito (Terrats, min.71).
Goles: 1-0: Ferran, min.10. 2-0: Ferran, min.25. 2-1: Pol Lozano, min.56. 3-1: Lamine Yamal, min.87. 4-1: Rashford, min.89.
Árbitro: Alejandro José Hernández (Comité de Las Palmas). Amonestó con tarjeta amarilla a los locales Gavi (min.32), Eric (min.45+3) y Casadó (min.49), y a los visitantes El Hilali (min.32), Edu Expósito (min.34), Ngonge (min.45), Pol Lozano (min.58), Calero (min.83) y Urko (min.90+2).
Sevilla FC – Atlético de Madrid (2-1)
El Sevilla se llevó un 2-1 ante el Atlético en un partido que se decidió en la primera parte y que en la segunda se fue apagando poco a poco, de esos que empiezan con ritmo y acaban casi en silencio, con el equipo local sabiendo sufrir y el visitante sin encontrar nunca la manera. El arranque fue intenso, con el Sevilla saliendo con ganas y generando peligro desde el primer momento. Un cabezazo desviado y un par de avisos ya dejaban claro que algo se estaba cocinando. Y llegó pronto, con un penalti que Akor Adams no falló. El 1-0 encendió al estadio y puso el partido donde quería el Sevilla, aunque eso también provocó la reacción del Atlético. El conjunto rojiblanco fue creciendo, ganando metros, y empezó a encerrar al Sevilla en su campo. Se notaba que tenía más balón, más control, pero le faltaba claridad arriba. Aun así, tanto va el cántaro… que en una jugada bien trabajada llegó el empate de Boñar, solo en el segundo palo. El 1-1 parecía cambiar el guion y daba la sensación de que el Atlético lo tenía más cerca, con el Sevilla tocado por el golpe. Incluso tuvo alguna para adelantarse, pero ahí apareció la defensa local para sostener el momento. Cuando el partido parecía irse al descanso en tablas, pasó lo que tantas veces pasa en el fútbol. Un córner, un despiste, un remate limpio. Gudelj, libre de marca, cabeceó a la red en el descuento. Un gol de esos que duelen el doble porque llegan cuando ya estabas pensando en vestuarios, y así se llegó al descanso, con el Sevilla otra vez por delante y el Atlético con cara de no entender cómo se le había escapado ese tramo.
La segunda parte fue otra historia. Más lenta, más espesa. El Atlético tuvo el balón, sí, pero no supo qué hacer con él. Dominio sin colmillo, posesión sin peligro, y eso en el fútbol casi nunca sirve. El Sevilla, por su parte, se replegó, cómodo en su papel, esperando su momento. Y lo tuvo. Isaac Romero se plantó solo y estrelló el balón en el palo. Pudo ser el 3-1 y el cierre definitivo. A partir de ahí, el partido entró en una fase rara, de muchas interrupciones, poco ritmo y menos fútbol. Ni los cambios ni los intentos del Atlético lograron romper ese muro. El Sevilla se sintió cómodo defendiendo y el Atlético se fue apagando sin hacer ruido, como si el tiempo se le fuera entre los dedos sin darse cuenta. Los minutos finales confirmaron esa sensación. El Sevilla no sufrió en exceso y el Atlético nunca dio la sensación real de poder empatar. Una victoria de las que valen mucho más que tres puntos para el equipo local, que respira un poco en la pelea por abajo, y un tropiezo serio para un Atlético que se queda con la sensación de haber dejado escapar algo más que el partido.
Ficha técnica:
Sevilla FC: Vlachodimos; Juanlu (Suazo 90′), Andrés Castrín, Kike Salas, Oso; Agoumé, Gudelj, Manu Bueno (Sow 71′); Rubén Vargas (Alexis Sánchez 79′), Isaac Romero (Peque 71′) y Akor Adams (Batista Mendy 90′).
Atlético de Madrid: Musso; Pubill, Dani Martínez, Javi Boñar, Julio Díaz (Jano Monserrate 87′); Obed Vargas, Mendoza (Morcillo 72′), Álex Baena, Thiago Almada; Rayane (Lookman 72′) y Sorloth.
Árbitro: Isidro Díaz de Mera Escuderos (Castellano-manchego). Amonestó a los locales Manu Bueno, Juanlu y Peque: y a los visitantes Julio Díaz, Álex Baena, Griezmann y Morcillo.
Goles:1-0 (10′) Akor Adams, de penalti; 1-1 (35′) Javi Boñar; 2-1 (45′) Gudelj.
CA Osasuna – Real Betis | Domingo, 14:00h, El Sadar
Osasuna y Betis se cruzan en uno de esos duelos que parecen de zona media, pero que en realidad sirven para mucho más. Los navarros están ahí, pegados al bloque del Espanyol y peleando por no descolgarse de nada. El Betis anda por delante y quiere seguir defendiendo un sitio europeo que tampoco está blindado.
El Sadar suele pedir partido serio, de piernas fuertes y cabeza fría. Osasuna sabe jugar ese tipo de encuentros. El Betis llega de empatar con el Espanyol en un choque bastante espeso y le toca demostrar que puede volver a tener más filo arriba. Puede salir un partido muy trabado, muy físico, de detalles pequeños. Y a estas alturas, los detalles pequeños ya valen muchísimo.
RCD Mallorca – Rayo Vallecano | Domingo, 16:15h, Son Moix
El Mallorca se regaló un alegrón enorme contra el Madrid y ahora tiene una oportunidad muy clara: demostrar que aquello no fue una tarde aislada. Cuando ganas un partido así, lo importante muchas veces viene justo después. Si repites en casa, de golpe todo cambia. Si no, el impacto se enfría enseguida.
El Rayo llega con una victoria que le acercó bastante a una zona más tranquila y con la sensación de haber hecho una parte importante del trabajo. Aun así, Vallecas no vive de relajarse, y este equipo suele competir aunque el partido se enrede. Son Moix verá un duelo de intensidad, de ritmo cambiante y con bastante valor clasificatorio para dos equipos que aún no pueden cantar nada.
Celta – Real Oviedo | Domingo, 18:30h, Abanca Balaídos
El Celta está en uno de sus mejores momentos en Liga… porque viene de ser vapuleado en Europa ante el Friburgo (3-0). A nivel doméstico la remontada en Mestalla le dio un empujón importante y lo dejó bien colocado en la parte alta de esa clase media que todavía sueña con cosas bonitas. El Oviedo, por su lado, también viene con aire después de ganar al Sevilla y sigue agarrado a la pelea por escapar de abajo.
Lo interesante aquí será ver qué partido consigue imponer cada uno. El Celta quiere que haya espacios, que el balón corra, que el choque tenga ida y vuelta por momentos. Al Oviedo seguramente le conviene otra cosa: cerrar un poco, sobrevivir a los momentos de presión y agarrarse a un partido largo. Balaídos, en principio, parece más favorable para los gallegos. Pero el Oviedo ya no está para ir de invitado.
Athletic Club – Villarreal CF | Domingo, 21:00h, San Mamés
Este es uno de los partidos más fuertes del domingo. El Athletic viene de caer en Getafe y necesita reaccionar rápido para no perder sitio. El Villarreal, tercero en la clasificación oficial tras 30 jornadas, también llega fastidiado después de perder en Girona, así que el duelo aparece con pinta de respuesta inmediata para los dos.
San Mamés suele apretar muchísimo en este tipo de citas. El Athletic necesita volver a sentirse agresivo, reconocible, con más amenaza. El Villarreal tiene una plantilla con mucho recurso y bastante oficio para jugar este tipo de noches. Da la sensación de partido de verdad, de los que te dibujan con más claridad la pelea europea. Si uno gana, se coloca fuerte. Si uno pierde, empieza a mirar por el retrovisor.
Levante UD – Getafe CF | Lunes, 21:00h, Ciutat de València
El lunes deja un cierre con mucha más miga de la que suele tener un partido de última hora. El Levante sigue en una situación muy comprometida y cada jornada sin ganar le va quitando margen y calma. No puede elegir ya demasiado cuándo reaccionar. Tiene que hacerlo. Y punto.
Enfrente estará un Getafe que ha ido creciendo con Bordalás hasta convertirse en un equipo otra vez muy incómodo, muy competitivo y bastante fiable para sacar petróleo donde otros se atascan. Lo del Athletic reforzó esa idea. Si el Levante quiere meter mano a este partido va a tener que jugar con mucha convicción, porque el Getafe no suele regalar ni el ritmo ni los errores. El lunes, para unos, puede ser una oportunidad. Para otros, una trampa.








