La Sotana vuelve a burlarse del Espanyol: un polémico gag sobre donación de órganos, niños enfermos y Manolo González

7 de noviembre de 2026
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Resumen: El programa La Sotana vuelve a situar al Espanyol y a su afición en el centro de una de sus polémicas bromas. Esta vez lo hace mediante un casting simulado con el actor Roger Coma, en el que se representa a un supuesto donante de órganos que pone una condición para donar: que ninguno de sus órganos sirva para salvar la vida de un aficionado del Espanyol, ni siquiera si se trata de un niño enfermo. El gag llega a plantear que un menor perico podría recibir unas córneas, pero que deberían retirárselas al cumplir los 18 años si continuaba siendo blanquiazul. La escena termina con una situación ficticia que involucra a un coordinador de trasplantes espanyolista y a Manolo González. Una nueva provocación de un programa que ya fue apartado de betevé en 2019, en medio de varias polémicas por sus comentarios ofensivos, entre ellos los dirigidos al espanyolismo. Una cosa es hacer humor futbolístico y otra convertir la enfermedad, la donación de órganos y la vida de unos niños en material para burlarse de una afición.

5 puntos clave

    • Nueva burla al espanyolismo: La Sotana vuelve a dedicar uno de sus gags a los seguidores blanquiazules.
    • Roger Coma participa en la parodia: el actor interviene en un casting simulado sobre donación de órganos.
    • Niños enfermos como objeto de la broma: se plantea negar trasplantes a menores si son aficionados del Espanyol.
    • Manolo González aparece en el desenlace: el exentrenador perico es mencionado en una situación ficticia sobre un trasplante de hígado.
    • Un programa con antecedentes: betevé canceló La Sotana en 2019 tras varias controversias por comentarios ofensivos.

La Sotana vuelve a poner al espanyolismo en el punto de mira con una broma sobre trasplantes

Hay bromas que pueden gustar más o menos, bromas que molestan y otras que directamente cuesta entender dónde está la gracia. La Sotana, un programa que lleva años haciendo del humor provocador una de sus señas de identidad, vuelve a cargar contra el Espanyol y sus aficionados. Y esta vez ha escogido un asunto especialmente delicado: la donación de órganos, los niños enfermos y la posibilidad de salvar una vida. Todo ello convertido en una parodia futbolística que, por mucho que quiera presentarse como humor negro, resulta difícil de encajar cuando el objetivo vuelve a ser el mismo de tantas otras ocasiones: el espanyolismo.

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Roger Coma participa en un casting simulado en el que se plantea negar órganos a los seguidores del Espanyol

La escena se desarrolla en un casting simulado con el actor Roger Coma y gira alrededor de una persona que quiere hacerse donante de órganos. Hasta aquí, nada especialmente llamativo. El problema llega cuando el supuesto donante establece una condición: que sus órganos no puedan acabar en el cuerpo de ningún aficionado del Espanyol. Da igual la edad, la enfermedad o la gravedad de la situación. En la ficción que plantea el programa, ser perico es motivo suficiente para quedarse sin recibir un órgano que podría salvarte la vida, algo que según el gag sí merecería por ejemplo, un asesino o un pederastra, gente que sí merece “una segunda oportunidad”. Y el gag, que además tiene tintes homofóblucos, no se queda ahí, porque incluso se introduce expresamente el caso de los niños enfermos, a los que también se pretende excluir de cualquier posible trasplante si son seguidores blanquiazules.

La broma sobre las córneas de un niño perico lleva la parodia todavía más lejos

Uno de los momentos más desagradables de la escena llega cuando se plantea una supuesta excepción para un niño enfermo del Espanyol. El personaje acepta que se le puedan donar las córneas, pero con una condición tan absurda como cruel: que, si al cumplir los 18 años sigue siendo espanyolista, se le retiren los órganos trasplantados. Todo presentado como una broma. Claro que el humor negro existe y que la sátira puede meterse en terrenos incómodos. Nadie está diciendo que un chiste tenga que ser agradable para todo el mundo. Pero cuando la supuesta gracia consiste en imaginar que un menor puede perder la vista o quedarse sin tratamiento por los colores de su equipo, cuesta encontrar algo que haga reír. Especialmente cuando hablamos de enfermedades y trasplantes, dos cuestiones que para muchas familias no tienen absolutamente nada de divertido.

Manolo González también aparece en el desenlace de la polémica parodia

La escena termina con otro giro, esta vez con Manolo González como protagonista indirecto. En el desenlace ficticio, un coordinador de trasplantes que resulta ser espanyolista acabaría provocando la muerte del donante mediante una dosis letal de insulina para conseguir sus órganos. La parodia introduce entonces una llamada a Manolo González, presentado como alguien que necesita un trasplante de hígado. El remate consiste en que el exentrenador del Espanyol rechaza recibir el órgano cuando descubre que el donante es seguidor del Barça. Es decir, el gag empieza con un barcelonista que no quiere salvar la vida de ningún perico y termina con la misma idea, pero a la inversa, y además dejando entrever una enfermedad en el hígado por parte del extécnico perico, con lo que no hace falta tener mucha imaginación para intuir lo que quieren insinuar. Todo es una ficción, evidentemente, pero resulta bastante llamativo que se recurra a enfermedades graves, la muerte y los trasplantes para volver a reírse del Espanyol.

La Sotana ya fue apartada de betevé en 2019 tras varias polémicas por su humor ofensivo

No es la primera vez que La Sotana acaba envuelta en una polémica por sus comentarios sobre el Espanyol. El programa ya tuvo problemas durante su etapa en betevé, la radiotelevisión pública de Barcelona, que decidió cancelarlo en enero de 2019. Aquella decisión llegó después de unas bromas sobre la discapacidad del piloto Isidre Esteve, en un contexto en el que también se habían producido quejas por otros contenidos ofensivos. El propio Espanyol presentó entonces una reclamación formal por los comentarios dirigidos contra el club, sus socios y sus aficionados. La dirección de betevé acabó retirando el espacio de su programación al considerar que determinadas referencias resultaban incompatibles con los valores del medio público. Aquello dejó claro que el problema no era solamente que sus bromas gustaran más o menos, sino el tipo de contenidos que se estaban lanzando desde una emisora financiada con dinero público.

Del conflicto con betevé a una nueva provocación contra los aficionados pericos

Han pasado casi ocho años desde aquella cancelación y La Sotana sigue haciendo del Espanyol uno de sus blancos habituales. El programa ha continuado su trayectoria fuera de betevé, manteniendo un tono provocador que forma parte de su identidad. Y, evidentemente, tiene derecho a hacer sátira, incluso una sátira que resulte desagradable para determinados colectivos. Del mismo modo, los aficionados del Espanyol tienen todo el derecho a criticar unas bromas que consideran ofensivas. Porque una cosa es meterse con un equipo por perder partidos, hacer chistes sobre un derbi o burlarse de una mala temporada, y otra recurrir a la enfermedad de unos niños para construir una escena en la que ser espanyolista supone quedarse sin un trasplante. No parece que haga falta explicar demasiado por qué esa diferencia importa.