La presencia de la selección española en el RCDE Stadium ha reactivado el debate en torno al papel del Espanyol como anfitrión en Catalunya. En este contexto, Joan Capdevila, actual responsable de relaciones institucionales deportivas del club, ha ofrecido una reflexión amplia en una entrevista concedida a ABC, abordando tanto el significado de este regreso como otras cuestiones que afectan directamente al entorno blanquiazul.
“Habrá a quien no le guste ver a España, pero aquí somos un club abierto a todos”
Capdevila sitúa el foco en la naturaleza del evento, alejándolo de cualquier interpretación política y encuadrándolo en el ámbito estrictamente deportivo: «Considero que es un tema deportivo, no político. Todos tenemos que tener las mismas oportunidades: andaluces, gallegos, castellano-manchegos o catalanes. Si la gente lo ve como un tema político nos estamos equivocando. En este caso la Federación ha llegado a un acuerdo con el Espanyol, pero puede venir a otros estadios. ¡Ojalá! Esto ha de ser una fiesta. No voy más allá de eso. Habrá a quien no le guste ver a España y cada uno que piense lo que quiera. Está el Camp Nou, Montjuic… Pero nosotros tenemos un estadio con una capacidad ideal y moderno. Pero igual otro día a la Federación le interesa un campo de 80.000».
Una declaración que resume la posición institucional del club: apertura, normalidad y voluntad de acoger sin entrar en lecturas ajenas al fútbol.
Un club que reivindica su identidad abierta
Cuestionado sobre si todos los clubes actuarían de la misma manera -el Barça, vaya-, Capdevila refuerza el posicionamiento del Espanyol: «Uf… No lo sé. Nosotros somos un club abierto a todos, aquí no entendemos de razas, culturas ni religiones. En Cornellà también se ha jugado un Marruecos-Chile, ha habido conciertos…».
El mensaje no es nuevo, pero sí contundente. El Espanyol se presenta como una entidad abierta, capaz de acoger diferentes eventos y sensibilidades sin distinción.
El caso Joan García y la visión del club
Otro de los asuntos abordados fue el impacto que tuvo la no convocatoria de Joan García en su etapa como jugador del Espanyol, una decisión que impidió activar determinados condicionantes económicos vinculados a su cláusula. Capdevila relativiza esta cuestión:
«A ver, hay que pensar que esto no es de un día para otro. Tarde o temprano iba a acabar yendo. Ahora van cuatro porteros y efectivamente poco a poco está entrando en el equipo. El seleccionador toma esta decisión obviamente pensado en el futuro, no es una cosa puntual de un día. Y, ostia, ¡bendito problema tener cuatro porteros! Si algún día soy entrenador estaré encantado de tener este problema. Joan está haciendo números y puede ser el portero de España durante muchos años. Nosotros con él hicimos una gran operación. Y al final tampoco fue a la selección cuando llegó al Barça, le han llamado ahora a lo largo de la temporada».
El arbitraje, una cuestión que genera malestar
Capdevila también se refirió a la percepción arbitral, un tema recurrente en el entorno del Espanyol en las últimas semanas. Su respuesta, aunque contenida, refleja un malestar evidente:
«Esto siempre es igual. Explicas lo que nos pasó en Mallorca el otro día y te contestan: ‘Sí, pero nosotros en la jornada seis…’. Todos han tenido experiencias negativas durante esta temporada. Es normal, pero a nosotros se nos ha juntado en cinco partidos. Si me preguntaras como Joan Capdevila socio seguramente diría otra cosa, pero como representante institucional te digo que estamos dolidos especialmente por el arbitraje de Mallorca, que ya va siendo hora que alguien dé explicaciones. Porque una la pasamos, dos también, pero es que ya… Y no es este año, es que viene de varios seguidos y en los mismos lugares. Ostras, no sé, que no quede impune con el ‘pobrecitos’. No, no, que ya son varias. No pondremos la otra parte de la cara si nos dan un golpe».
La gestión interna y la relación con el CTA
Por último, al ser preguntado por la relación con el Comité Técnico de Árbitros, Capdevila optó por una respuesta más institucional: «No lo sé, ese no es mi trabajo, pero yo sé que cada semana hay informes, que esto no es solo salir en la prensa, una carta y ya está. El club trabaja siempre internamente en el momento adecuado. La gente dice que no protestamos pero sí lo hacemos, internamente y a través de los procesos adecuados».







