La FIFA abre expediente a la RFEF por los cánticos racistas en el España – Egipto en Cornellà, en un caso que también ha generado polémica por la señalización injusta de la afición del Espanyol.

7 de abril de 2026

Lo que pasó en el RCDE Stadium, el campo del Espanyol, durante el amistoso entre España y Egipto no se ha quedado en una polémica de un día. Ha ido un paso más allá. La FIFA ha decidido actuar y abrir expediente disciplinario a la Real Federación Española de Fútbol por los cánticos racistas que se escucharon desde la grada.

El propio organismo lo ha confirmado de forma oficial: “La FIFA ha iniciado hoy un procedimiento disciplinario contra la Federación Española de Fútbol por los incidentes ocurridos en el partido amistoso contra Egipto”. A partir de aquí, el asunto ya no es solo ruido mediático. Es un caso formal.

El acta arbitral, clave para que el caso escale

Todo esto no nace solo de lo que se vio o se escuchó. Tiene recorrido porque quedó registrado. El árbitro del partido incluyó los incidentes en el acta, y eso cambia todo. Cuando algo aparece en el acta, deja de ser una discusión y pasa a ser un hecho oficial.

Ahí es donde entra el Comité Disciplinario de la FIFA, que es el que ahora deberá estudiar lo ocurrido y decidir si hay sanción… y de qué tipo.

Unos cánticos que han dado la vuelta al mundo

Durante el encuentro se escuchó de forma repetida un cántico que ha generado rechazo generalizado: “Musulmán el que no bote”. No fue algo puntual. Se repitió. Y eso es lo que lo hace todavía más grave.

Porque al final ya no se habla solo de fútbol. Se habla de imagen. De lo que se proyecta fuera. Y de un tema que la FIFA tiene marcado en rojo desde hace años. Aquí no hay dudas. La FIFA lleva tiempo siendo muy clara con este tipo de comportamientos. Y cuando actúa, suele hacerlo con firmeza.

Qué sanciones puede afrontar la Federación

El abanico de posibles castigos es amplio. Desde multas económicas hasta medidas más visibles en los partidos siguientes.

En los casos más habituales, la FIFA contempla sanciones como multas o la obligación de lanzar mensajes contra el racismo en los próximos encuentros. En escenarios más graves o si hay reincidencia, las medidas pueden endurecerse bastante más.

De momento, no se espera un castigo extremo como el cierre total de los escenarios de los próximos partidos del combinado nacional, pero el expediente está abierto y el proceso ya está en marcha.

Una estigmatización que ya ha tenido consecuencias

Más allá de las posibles sanciones que pueda afrontar la Real Federación Española de Fútbol, hay algo que ya ha pasado y que cuesta mucho más de arreglar: la imagen de la afición del RCD Espanyol ha quedado señalada de forma injusta. Durante horas -y todavía ahora en algunos sitios y por determinados personajes- se ha apuntado directamente al entorno perico como responsable de esos cánticos condenables, cuando la realidad es bastante más compleja. Tal y como explicó La Grada, la propia RFEF gestionó la venta de entradas del Gol Cornellà sin dar prioridad a socios del Espanyol, ocupando ese fondo colectivos vinculados a la selección como Marea Roja o Barcelona con la Selección. Es decir, no era el contexto habitual de la grada perica, ni su dinámica de siempre. Aun así, el daño ya está hecho: se ha generado un relato que mezcla escenario con responsabilidad, y eso deja una sensación incómoda en el espanyolismo, que ve cómo se le cuelga un cartel que no le corresponde.

Más allá del resultado: un golpe a la imagen

El empate entre España y Egipto quedó en segundo plano. Todo gira ahora alrededor de lo que pasó en la grada. Y eso deja una sensación incómoda.

Porque, aunque estos comportamientos no representan a toda la afición, sí afectan directamente a la imagen del fútbol español. Y eso es lo que ahora está encima de la mesa.