
Resumen: Fernando Calero puede vivir uno de esos reencuentros que tiene el fútbol guardados. El excentral del Espanyol todavía no ha disputado un minuto oficial con el Málaga esta temporada por una lesión en las costillas, pero el parón le ha permitido recuperar terreno y podría estrenarse precisamente este viernes frente al conjunto perico. Antes del partido, el vallisoletano ha pasado por Área Malaguista, de 101TV, donde ha hablado del Espanyol, de Roberto Fernández y de la delicada situación que atraviesa su nuevo equipo.
Puntos clave
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- Calero todavía no ha debutado oficialmente con el Málaga esta temporada.
- El central ha aprovechado el parón para recuperar sensaciones después de su lesión en las costillas.
- Ve al Espanyol como un equipo peligroso especialmente cuando puede correr al contragolpe.
- Define a Roberto Fernández como un delantero incómodo, insistente y muy difícil de defender.
- El ex perico pide tranquilidad a un Málaga que todavía busca su primera victoria.
Calero puede estrenarse precisamente contra el Espanyol
El fútbol tiene bastante querencia por este tipo de historias. Fernando Calero todavía no ha jugado un solo minuto oficial con el Málaga esta temporada y su estreno podría llegar precisamente contra el Espanyol, el club en el que pasó siete años antes de marcharse este verano. Una lesión sufrida durante la pretemporada, con fractura de varias costillas, le dejó fuera de combate cuando comenzaba el curso. Ahora ya está mucho más cerca de volver y el parón de selecciones le ha permitido ganar minutos y sensaciones. La propia web del Málaga mantiene todavía su casillero liguero a cero antes de recibir al conjunto de Manolo González.
El parón le ha servido para acercarse al ritmo que necesita
Calero reconoció en 101TV que todavía nota el tiempo que ha pasado parado. Explica que le falta «un poco de ritmo tras tanto tiempo sin competir», algo bastante lógico después de una lesión de este tipo. El Málaga ha aprovechado estas semanas sin Liga para disputar encuentros de preparación ante Antequera y Córdoba, una especie de pequeña pretemporada dentro de la temporada que también ha servido para recuperar efectivos. Según el central, estos días han sido útiles «para hablar mucho, entrenar aún más, corregir errores y recuperar lesionados».
Calero espera un Espanyol incómodo en La Rosaleda
Si alguien conoce bien al Espanyol es Calero. Y cuando le preguntaron por lo que espera encontrarse el viernes, su análisis fue bastante claro. «Nos van a intentar hacer un partido correoso, que seamos nosotros los que con balón nos equivoquemos, ya que el contraataque es una de sus armas más fuertes», explicó el vallisoletano. No parece una lectura demasiado alejada de lo que probablemente buscará Manolo González: un Espanyol reconocible, fuerte sin balón y dispuesto a castigar cualquier pérdida malagueña con espacios por delante.
Roberto Fernández, de compañero a problema para Calero
El nombre de Roberto Fernández también apareció, claro. Los dos compartieron vestuario en el Espanyol y Calero no escondió el cariño que siente por el delantero, aunque dejó bastante claro que una cosa es la amistad y otra tenerlo delante durante un partido. «Es excompañero y amigo, hemos vivido momentos muy bonitos. Es un pesado, es el delantero que no para de correr en todo el partido. Cuando lo tienes en tu equipo es joder, qué gusto. Cuando está en el otro es menudo ‘tocapelotas’ porque está los 90 minutos presionando, cuando ellos tienen el balón tira desmarques. Me alegro mucho por su reciente convocatoria con la selección, muy merecida. No habrá amigos en estos 100 minutos». Una descripción muy Calero y, seguramente, bastante reconocible para cualquiera que haya visto jugar a Roberto.
El recuerdo del Espanyol también aparece en el momento difícil del Málaga
El Málaga llega necesitado al encuentro y Calero ha intentado transmitir calma dentro del vestuario. Para hacerlo, curiosamente, ha recurrido a lo que vivió la pasada temporada vestido de blanquiazul. «Ya lo he hablado con algun compañero, hay que estar tranquilos. A todos nos gusta ganar partidos y estar más arriba, pero esta es la situación que tenemos ahora y es la que tenemos que sacar. Nosotros el año pasado con el Espanyol acabamos quintos la primera vuelta, una situación idílica y ya solo mirábamos hacia arriba. Al final, nos complicamos y a falta de dos jornadas conseguimos la salvación. Nunca sabes cuándo vas a tener la racha buena, la racha mala. Es muy pronto. Si el objetivo es la permanencia, hay que encontrar a tres equipos con menos puntos que nosotros». La idea es sencilla: en octubre todavía queda demasiado campeonato como para entrar en pánico.
Calero defiende la calidad de un Málaga todavía sin arrancar
El central tampoco esconde que entiende las dudas que existen alrededor del equipo después de un inicio sin victorias. Eso sí, desde dentro insiste en que ve bastante más fútbol del que reflejan los resultados. «Entiendo las dudas cuando el fútbol es ganar, ganar y ganar. Si obtienes la victoria, todo se ve mejor. El equipo tiene una calidad increíble. Pocos años en Primera División he tenido un vestuario en el que haya tantísimo fútbol. Sí que es cierto que la mayoría de chavales son muy jóvenes y que tienen que conocer todavía la categoría, y explotar. Dentro de tres años habrá muchos que sean una barbaridad».
Un partido especial después de siete temporadas como perico
Para Calero, por mucho que el viernes haya tres puntos en juego, no será un partido cualquiera. Llegó al Espanyol en 2019 y estuvo siete temporadas en el club, viviendo ascensos, descensos, permanencias y etapas de todo tipo antes de cerrar su ciclo este verano y regresar al Málaga. El club andaluz lo incorporó libre para aportar experiencia a una plantilla recién ascendida. El destino ha querido que, después de una lesión que le ha impedido estrenarse en Liga, su primera gran oportunidad para volver aparezca justo ahora. Y justo enfrente estará el Espanyol.
La Rosaleda puede ser el punto de partida de dos equipos necesitados
Hay, por tanto, bastante más que un simple reencuentro detrás de la historia. El Málaga necesita reaccionar y el Espanyol necesita volver del parón dando señales claras de recuperación. Y en medio aparece Calero, con la posibilidad de estrenarse ante el equipo donde pasó buena parte de su carrera. Después llegará el abrazo, las bromas con Roberto y los saludos a los antiguos compañeros. Antes, como él mismo ha avisado, amistad poca.







