El Espanyol se planta en la recta decisiva del curso con algo que hace apenas unas semanas parecía ciencia ficción: cuatro puntos de margen sobre el descenso. Sí, cuatro. Una distancia que, sin ser definitiva, permite levantar un poco la cabeza y pensar que, quizás, solo quizás, lo peor ya haya pasado. Quedan ocho jornadas por delante -nueve en el caso de los pericos, que aún tienen pendiente el partido suspendido ante el Villarreal– y el colchón de puntos respecto a la zona roja, ahora mismo el doble que antes de disputarse esta jornada 30, empieza a ofrecer ciertas garantías. El gol del Leganés que anoche le daba un punto ante Osasuna evitaba que esta distancia fuese aún más notable, 5 puntos, pero por contra hace que haya muchos equipos metidos en la lucha por la permanencia, algo que es bueno; un verdadero avispero.

Así está la lucha por la permanencia: el Espanyol toma aire en un escenario de vértigo
Por abajo, el Valladolid ya ha tirado la toalla con apenas 16 puntos. Le siguen Las Palmas (26) y Leganés (28), mientras que fuera del pozo pero todavía con el agua al cuello está el Alavés (30). Por encima, encontramos a Espanyol (32), Girona y Valencia (34), Osasuna (35) y un Sevilla que se escapa un poco con 36. No, no es momento de echar cuentas de la lechera, pero después de todo lo vivido, el panorama ha dado un vuelco importante.
Compromiso y pico y pala: la receta del Espanyol para escapar del descenso
Dejando de lado los puntos y hablando de sensaciones, hay que decir que la historia del Espanyol este año está hecha con sudor, pico y pala. Porque esto no va de tener un plantillón ni de fichajes millonarios. Esto va de compromiso. De jugadores que, sin hacer mucho ruido, han decidido dejarse la piel. Y de un entrenador, Manolo González, que llegó el año pasado como parche de emergencia cuando con Ramis el ascenso no parecía claro y ha terminado convirtiéndose en el arquitecto de la esperanza. En silencio y entre muchas críticas, ha ido picando piedra hasta dar con la tecla.

El Espanyol resucita en invierno: Urko y Roberto, fichajes clave por la salvación
Tras la tormenta de hace unas semanas -esas goleadas dolorosas ante el Barça y el Girona que hicieron temblar los cimientos-, el equipo pasó por su particular purgatorio. La dirección deportiva aguantó las críticas, Manolo resistió como pudo… y entonces llegó el mercado de invierno. Un mercado que parecía no tener nada que ofrecer y que, sin embargo, trajo consigo dos piezas clave: Urko González de Zárate y Roberto Fernández. Dos apuestas a coste cero que han cambiado la cara al equipo.

Segunda vuelta de ilusión: el Espanyol suma 16 puntos en 10 jornadas y compite de verdad
Desde que empezó 2025, el Espanyol ha sumado 16 puntos en 10 jornadas. Los mismos que en las 19 anteriores. Pero no es solo cuestión de números. Es que ahora el equipo compite. Ha marcado en todos los partidos del año y el RCDE Stadium se ha convertido en un lugar donde hasta los grandes sufren. Se han sacado empates ante Athletic y Atlético, y se le metió mano al Real Madrid. Casi nada.
Goleada histórica en Vallecas: el Espanyol recupera su versión más letal fuera de casa
Pero el gran cambio ha llegado fuera de casa. El Espanyol, que no ganaba ni por error como visitante, lo ha hecho ya dos veces: en Vitoria y con la exhibición brutal del pasado viernes en Vallecas. Un 0-4 que es la tercera mayor goleada a domicilio de la historia del club. Toda una lección de fútbol en transición, como comentaban los aficionados en redes, todavía sin creerse lo que habían visto.

Manolo González encuentra la tecla: un Espanyol sólido, competitivo y con fe en la permanencia
Detrás de esta reacción está, sin duda, la mano de Manolo. Ha encontrado un once tipo con Urko mandando en el medio -ese metrónomo que no pierde un balón- y con un Roberto que, además de goles, ofrece un trabajo incansable en la presión. Hombres como Puado se sienten importantes, el equipo arriesga más arriba y atrás se ha bajado la persiana: Joan García está a un nivel altísimo, Kumbulla se ha ganado el respeto de todos y Cabrera parece cinco años más joven.

La defensa también salva: el Espanyol reduce a un tercio los goles encajados en la segunda vuelta
Los datos defensivos hablan solos. En toda la primera vuelta se encajaron 30 goles. En los últimos 10 partidos, solo 10. Un gol por jornada. Orden, intensidad y ayudas. Este Espanyol no solo juega mejor: también defiende como si cada balón fuera el último.
Este Espanyol engancha: la permanencia pasa por un vestuario unido y una afición ilusionada
Y lo más bonito de todo es que el grupo está enchufado. Los titulares responden, los suplentes suman, los cedidos rinden y hasta los que parecían descartados están disfrutando. El ambiente en la grada ha cambiado. Ya no se va al estadio con miedo: se va con ilusión. Porque ahora hay motivos para creer.
El Espanyol no está salvado, pero ha vuelto a creer: así se construye la permanencia jornada a jornada
¿Está hecho? No. ¿Falta trabajo? Sí. Pero si algo ha demostrado este equipo es que cuando todos reman en la misma dirección, se puede salir del barro. Y eso, en una temporada que arrancó teñida de sufrimiento, ya es un triunfo enorme.







