Inversores americanos en LaLiga: lo que el Espanyol puede aprender del caso Mallorca

14 de septiembre de 2025

La visita del Mallorca al RCDE Stadium no es solo un partido más en el calendario. Para el Espanyol, recién caído en manos de Velocity Sports Limited aunque aún no han empezado a gestionar la entidad, hay un punto de interés añadido: mirar de cerca cómo ha funcionado otro club de Primera con capital norteamericano. Los bermellones llevan ya casi una década bajo propiedad estadounidense y su trayectoria -con descensos, ascensos, estabilidad en la élite y hasta una final de Copa- ofrece pistas muy valiosas de lo que puede significar la llegada de inversores como Alan Pace y compañía a Cornellà.

alan pace rcde stadium

Porque si algo ha demostrado el fútbol español en los últimos años es que la entrada de capital extranjero puede ser tanto un milagro como una condena. Ahí están los ejemplos del Málaga con los Al Thani o el Valencia de Peter Lim. En Palma, sin embargo, la historia ha tomado un rumbo diferente, y eso hace que muchos se fijen en cómo lo están haciendo.

De la ruina a la estabilidad

El Mallorca sabe lo que es mirar al abismo. En 2010 entró en concurso de acreedores con una deuda de 30 millones de euros y con el miedo de desaparecer. La llegada de Robert Sarver y Andy Kohlberg en 2016 cambió el guion. El primer año descendieron a Segunda B, pero no hubo histeria ni ventas desesperadas. Hubo paciencia.

robert sarver mallorca

“Esa deuda del concurso de acreedores era una mochila increíble y gracias a Dios que llegó este grupo de accionistas y amantes del deporte”, admite Alfonso Díaz, CEO del club balear. Y es que, con calma y billetes, levantaron un proyecto que hoy presume de cinco temporadas consecutivas en la élite, todo un récord moderno para el Mallorca -es su segunda mejor racha histórica en Primera, que no es poco-.

Los números son contundentes: más de 100 millones invertidos desde su llegada, una reforma integral de Son Moix con 26.000 asientos y zonas VIP a lo NBA -el campo es de propiedad municipal pero las obras las ha pagado la propiedad vía CVC-, aumento de abonados y una final de Copa disputada en 2024. Y todo ello sin perder de vista el objetivo principal: sobrevivir cada año en Primera.

Kohlberg, un ideólogo con alma de deportista

El nombre clave es Andy Kohlberg. Ex tenista profesional, llegó a enfrentarse a parejas como Lendl o McEnroe en los 80. Deportista de élite, empresario y vicepresidente de los Phoenix Suns, fue quien arrastró a Steve Nash al proyecto. Su manera de ver el fútbol se nota: “Vimos clubes en Inglaterra y en España, pero preferíamos ser número uno, y eso era más fácil de conseguir en una isla. Mallorca, además, es una marca internacional”, dijo en Madrid hace un tiempo.

andy kholberg mallorca

Lo tiene claro: el club no es un trampolín para negocios ajenos. “Nada, solo fútbol”, aseguró. Aunque matiza: “No queremos cambiar al Mallorca ni a sus fans, que son nuestra base. No queremos modificar la esencia, pero sí podemos complementarla”.

Su idea de fondo es consolidar al Mallorca entre los diez primeros de LaLiga y asomar la cabeza en Europa de vez en cuando. Objetivos ambiciosos, pero realistas si se comparan con dónde estaba el club hace apenas una década.

Luces, sombras y alguna grieta

El balance es positivo, pero no perfecto. El Mallorca necesita una nueva ampliación de capital para equilibrar cuentas. Alfonso Díaz lo reconocía tras el último mercado: “Seguimos creciendo y manteniendo un bloque importante, con una masa salarial importante… eso requiere de un compromiso y de apostar económicamente”.

El otro gran reto es social. El Son Moix luce más moderno, pero no siempre lleno. Parte de la afición se ha desenganchado, y la ausencia de dirigentes mallorquines en el consejo no ayuda a reforzar el vínculo con la isla. Además, algunas apuestas deportivas importantes han mostrado una irregularidad que ha desesperado a la grada.

nuevo son

En lo económico, pese a la estabilidad que por ejemplo les ha permitido «robarle al RCDE un objetivo que era prioritario como Marash Kumbulla, se perciben grietas. Ventas de jugadores que no siempre se reinvierten, una masa salarial alta para lo que genera el club y la necesidad constante de meter dinero extra. Es la parte menos vistosa de una gestión que, por otro lado, ha conseguido mantener a flote al equipo.

La lección para el Espanyol

El caso bermellón deja una conclusión clara: el modelo americano puede funcionar en LaLiga… si hay paciencia, planificación y músculo financiero. La llegada de Velocity al Espanyol coincide con el momento en que el Mallorca ya se ha asentado en la élite. Los pericos, tras aterrizar otra vez en Primera tras el segundo descenso en el anterior lustro, buscan ahora construir ese mismo camino.

La diferencia está en lo social: Cornellà y Barcelona no son Palma, la presión mediática no es la misma, y el Espanyol arrastra un nivel de exigencia mayor que el Mallorca. Pero las similitudes en la manera de trabajar -profesionalizar, invertir en infraestructuras, generar ingresos atípicos- son evidentes.

En definitiva, este lunes no solo se enfrentan dos equipos sobre el césped. También se cruzan dos modelos de gestión que, en cierto modo, dialogan entre sí. El de un Mallorca que ya ha recorrido parte del camino y el de un Espanyol que apenas empieza a dar sus primeros pasos con los americanos al mando. La pregunta es clara: ¿logrará el Espanyol aprender de lo que sí y de lo que no ha funcionado en Son Moix?