PREVIA | RCD Espanyol – Girona FC: el derbi moderno que nadie quiere perder

16 de enero de 2026

El Espanyol y el Girona vuelven a cruzarse en LaLiga con todo en juego y una rivalidad que ha crecido a pasos agigantados en los últimos años. Manolo González busca convertir Cornellà en un fortín, mientras Míchel respira con su equipo fuera del descenso. Pocas rivalidades recientes han crecido tanto como la que une -o más bien separa- a ambos equipos. Lo que empezó siendo un cruce esporádico cuando el cuadro gironí habitaba en la Segunda, ahora es un partido que nadie quiere perder, ni dentro del campo ni fuera. Las chispas no faltan, los piques entre aficiones van a más y la sensación general es que este derbi moderno ya se juega con el orgullo por delante del balón.

Este viernes, el RCDE Stadium no solo acoge un partido de fútbol. Acoge una batalla emocional. La afición perica lleva semanas marcando esta cita en rojo. El Espanyol llega con 34 puntos y una primera vuelta que huele a matrícula de honor, mientras el Girona, que coqueteó con el desastre, empieza a levantar cabeza justo a tiempo. Vamos, que ingredientes no faltan.

El Espanyol, con el ritmo de los grandes

Los de Manolo González igualan la mejor primera vuelta del Espanyol del siglo XXI. Así de bestia suena. 34 puntos como en la época de Lotina en 2004-05 o de Pochettino en la 2010-11. Pero más allá de los números, lo que ilusiona es el cómo: este Espanyol compite, tiene identidad, y aunque a veces sufre (como en Orriols), nunca deja de creer.

El empate ante el Levante dolió, sobre todo por cómo llegó, con ese gol de Iker Losada justo después del golazo de Carlos Romero. El mensaje de Manolo fue claro: “El gol es una vergüenza. Es imperdonable.” Y si lo dice él, que no suele morderse la lengua, es que algo escoció.

Eso sí, el técnico también tiró de justicia emocional al valorar el global de esta primera mitad del campeonato: “La nota que le pongo al equipo es excelente.” Y no es para menos. Con un vestuario comprometido, un estilo reconocible y una grada entregada, el Espanyol vive uno de sus mejores momentos en años.

Manolo González: “No es un partido más, les queremos ganar”

Manolo González compareció antes del Espanyol – Girona con un discurso muy reconocible, directo y sin rodeos, dejando claro que “no es un partido más” por la rivalidad y por las ganas reales de ganar, no por estadísticas ni fantasmas del pasado. Avisó de que el Girona es un rival muy trabajado, tácticamente complejo y con talento, capaz de hacer daño con balón y con nombres propios como Tsygankov, y pidió jugar el partido con cabeza, motivación sin obsesión. Defendió al vestuario tras el error ante el Levante, rechazando los juicios rápidos ni castigos en forma de ostracismo –“eso es análisis de bar”- y subrayó la ambición como seña del equipo: empatar fuera tras ir ganando no puede dejar satisfecho a nadie. Reivindicó la comunión con la afición, se mostró convencido de que el RCDE responderá aunque sea viernes, tuvo palabras de ánimo para Puado -al que le gustaría dedicarle la victoria- y explicó su idea de fútbol sin complejos: verticalidad, ritmo y atacar cuando se puede atacar, sin pases vacíos. En el fondo, un mensaje muy suyo: confianza en el trabajo, respeto al rival y hambre por seguir creciendo sin perder la identidad.

El Girona, del susto a la reacción

Hace dos jornadas estaban en la UCI. Hoy, tras dos victorias seguidas, han subido a planta y miran el futuro con mucho más optimismo. El Girona ha dejado atrás el descenso y llega a Cornellà-El Prat con la moral a tope. Le ganó al Osasuna con un taconazo de Vanat que encendió Montilivi, y celebró aún más el empate del Valencia ante el Elche, que les permite respirar.

Míchel, que se mostró orgulloso de sus jugadores, lo dejó claro en rueda de prensa: “Este equipo tiene alma. Han dado un paso adelante.” Pero también fue prudente: “Aún queda mucho. Hay que llegar a los 42 puntos.” De momento, llevan 21. Y saben que si sacan algo en Cornellà, será un paso de gigante.

Eso sí, llegan con bajas importantes: Witsel es duda, Lass está sancionado y algunos pilares como Rincón o Stuani siguen sin estar al cien por cien. Aun así, los rojiblancos han recuperado su gen competitivo, y eso ya es mucho decir.

Michel avisa del peligro del Espanyol: “Están en un buen estado de forma, pero me preocupa nuestra versión”

Míchel Sánchez comparecía ayer en la previa d estel Espanyol – Girona con un discurso sereno pero con los colmillos afilados. El técnico del conjunto blanc-i-vermell reconocía que “jugamos un partido especial, todos los futbolistas lo saben”, aunque ha querido bajarle un poco la temperatura al derbi al asegurar que “son tres puntos importantes para ellos y para nosotros, y cada uno lucha por sus objetivos”. En cuanto a lo futbolístico, el míster rojiblanco ha dejado claro que le inquieta más su propio equipo que el rival: “El Espanyol está en un buen estado de forma, pero siempre digo que me preocupa mucho nuestra versión”. Sobre posibles variantes, no ha descartado que David López actúe en el centro del campo ante las bajas acumuladas y ha expresado su “optimismo en poder contar con Echeverri”. También ha tenido palabras para Manolo González —“está haciendo un trabajo espectacular”— y ha querido mandar “buenos deseos hacia Javi Puado por su lesión”. Aunque ha sido cauto, Míchel no ha escondido que confía en el momento del equipo: “Llegamos bien y con la confianza de hacer un buen partido”.

Una rivalidad que no para de crecer

Más allá de lo que pase en el campo, este partido es pura electricidad. Las últimas veces que se han visto las caras, siempre ha habido tensión, cruces de acusaciones entre aficiones, intensidad sobre el verde… El Espanyol, que la pasada temporada fue humillado en Montilivi, quiere volver a mandar. Quiere comenzar la segunda vuelta en casa con un golpe sobre la mesa. Quiere demostrar que el proyecto de Manolo va en serio. Y no hay escenario más simbólico para hacerlo que contra el Girona, un rival al que, como afición, ya se le mira con otros ojos.