El Espanyol, al límite ante el Getafe: o se gana, o la racha sin victorias y el calendario amenazan con emular el precedente de 2009

19 de marzo de 2026

El dato empieza a tener un peso difícil de ignorar. El Espanyol no ha ganado ninguno de los 11 encuentros que ha disputado en este 2026 (4 empates y 7 derrotas), una secuencia que ya le sitúa muy cerca de registros históricos poco deseados. No encadena 12 o más partidos sin triunfo en una misma temporada en Primera División desde febrero de 2009, cuando alcanzó una racha de 14 encuentros sin ganar (6 empates y 8 derrotas). Es la peor racha del Siglo XXI; la peor racha del Espanyol llegó en la temporada 1988-89, cuando encadenó 19 jornadas sin ganar, entre la 5 y la 23, y aunque terminó 17º, acabó descendiendo tras perder la promoción ante el Mallorca.

No se trata únicamente de una mala dinámica puntual. La acumulación de jornadas sin victoria empieza a configurar un escenario reconocible en la historia del club, donde este tipo de rachas han tenido consecuencias importantes en el desarrollo competitivo del equipo.

El precedente de 2009

Aquel episodio de 2009 sigue siendo la referencia más reciente. El Espanyol pasó cuatro meses y medio sin lograr una victoria, en una etapa especialmente delicada. El último triunfo antes de esa racha había llegado el 2 de noviembre, con un 1-0 ante Osasuna en Montjuïc, decidido por un gol de Tamudo.

A partir de ahí, el equipo encadenó 14 jornadas sin ganar, en una secuencia que parecía no tener fin. La dinámica se rompió de forma abrupta y casi inesperada: un 1-2 en el Camp Nou, en el conocido “Delapeñazo”, que pasó a la historia no solo por el rival, sino porque fue la primera vez que un colista derrotaba al líder de la competición.

delapenazo

Ese desenlace sirve como recuerdo de que las rachas pueden cambiar, pero también como advertencia de lo exigente que resulta atravesarlas.

Una racha que ya tiene antecedentes en la historia perica

La situación actual no es inédita en términos absolutos, pero sí poco frecuente. Antes de 2009, el Espanyol había registrado otras rachas de 11 partidos sin ganar, lo que da contexto a la dimensión del momento actual.

Entre los precedentes más destacados aparecen la temporada 1979-80, entre las jornadas 4 y 14; la 1992-93, entre la jornada 28 y la 38; y el tramo que enlazó el final de la campaña 2002-03 con el inicio de la 2003-04, desde la jornada 36 hasta la octava fecha del curso siguiente.

Todos estos episodios comparten un denominador común: la dificultad para revertir la dinámica una vez instalada.

El calendario aprieta: Getafe como punto de inflexión y tres salidas de máxima exigencia

El contexto inmediato no invita a la relajación. El duelo ante el Getafe aparece como una oportunidad clara para cortar la racha, pero también como un partido de enorme responsabilidad. No ganar este sábado podría empujar la dinámica hacia un escenario todavía más comprometido.

manolo mallorca espanyol

Tras ese encuentro y el parón de selecciones, el Espanyol afrontará un tramo especialmente exigente: tres partidos consecutivos lejos del RCDE Stadium, visitando los campos del Betis, el Barça y el Rayo Vallecano. Tres salidas en las que habrá mucho en juego y en las que, si la victoria sigue sin llegar, la racha podría adquirir una dimensión aún mayor.

El calendario de final de curso presenta un equilibrio aparente -con enfrentamientos tanto ante equipos de la zona alta como de la baja-, pero es engañoso. Muchos de los rivales directos se están jugando objetivos muy definidos, desde la lucha por el título o Europa hasta la permanencia.

En este escenario, el margen de error se reduce. El Espanyol no solo necesita volver a ganar, sino hacerlo cuanto antes, antes de que la racha deje de ser un dato preocupante para convertirse en un problema estructural en el tramo decisivo de la temporada.