Tras el penalti señalado en el descuento por Hernández Hernández, que supuso el 3-2 definitivo del Valencia – Espanyol en Mestalla, el club blanquiazul ha lanzado un mensaje en redes. Y no ha hecho falta ni una sola palabra. Una imagen del penalti y un emoji de ordenador seguido de dos interrogantes: 💻❓❓. Eso ha sido todo. Pero ha sido más que suficiente para entender el cabreo. ¿Dónde estaba el VAR? ¿Nadie revisó nada? ¿No es suficiente para detener el juego y revisarlo?
¿🖥️? pic.twitter.com/mAXdmAqS40
— RCD Espanyol de Barcelona (@RCDEspanyol) January 24, 2026
El VAR, de vacaciones
Hay muchas dudas de que la acción de Rubén Sánchez con Lucas Beltrán pueda sancionarse como penalti en el minuto 94’ de un partido empatado. Pero más allá del error o no del colegiado, lo que hace más grande el malestar es la nula intervención del VAR. Ni aviso, ni revisión. Nada. Silencio total. Y ese “nada” es lo que más duele. Por eso, desde el Espanyol han querido dejar clara su postura con una publicación cargada de ironía que ha corrido como la pólvora entre los aficionados pericos.
Tercer penalti en contra en dos partidos
El penalti de Mestalla no es un hecho aislado. Es el tercero que le pitan en contra al Espanyol en apenas dos partidos. Ya pasó ante el Girona con dos penas máximas más que cuestionables. Y ahora, otra vez. Tres penaltis en dos jornadas. Ninguno claro. Ninguno revisado. Y los tres acabaron en gol. Así es difícil no pensar mal. Así es casi imposible no sentirse atacado. Y en el club lo saben.
Cita con el CTA: Mao Ye y Dávila, en busca de respuestas
El ambiente no es precisamente de calma. El martes, Mao Ye y Antonio Dávila tienen una cita con el Comité Técnico de Árbitros. En principio, iban a acudir para pedir explicaciones por el arbitraje del Espanyol – Girona. Pero viendo lo de Mestalla, seguro que la lista de quejas se ha ampliado. Porque lo del sábado ante el Valencia ha sido la gota que colma el vaso de una racha demasiado sospechosa.
Manolo González, contenido pero dolido
Manolo González, que suele morderse la lengua, esta vez no pudo evitar dejar caer su malestar: “No sé si han ido al VAR. Igual han ido al bar del gol norte o el gol sur”, dijo con sarcasmo tras el partido. Más que un chiste, fue una manera de señalar algo que ya empieza a ser preocupante. El técnico dejó claro que no quería excusas, pero que “otra vez aquí y otra vez igual” empieza a cansar. Lo de Mestalla no se va a olvidar tan fácil. Ni por el vestuario, ni por una afición que ya no traga con más decisiones incomprensibles.







