El Espanyol afronta un cierre parcial del RCDE Stadium ante el Levante, con el sector 100 afectado y sin posibilidad de reubicar a los aficionados

26 de marzo de 2026

El RCD Espanyol empieza a asumir un escenario que ya toma forma concreta. Tal y como explica AS, el cierre parcial del RCDE Stadium apunta directamente al encuentro ante el Levante y, a día de hoy, las opciones de evitarlo son reducidas.

El club está cumpliendo con el procedimiento: identificar a los responsables del lanzamiento de agua en el partido ante el Getafe CF y activar el protocolo de expulsión. Ese movimiento forma parte del recurso ante la Real Federación Española de Fútbol. Pero el contexto juega en contra.

El partido ante el Levante, señalado para la sanción

La previsión es clara. Si no hay una medida cautelar de última hora, el cierre parcial se aplicará en el partido del fin de semana del 25 y 26 de abril frente al Levante.

Un encuentro que, por calendario y momento de la temporada, tiene peso competitivo, y que podría disputarse con una parte del estadio sin público. No es un detalle menor. El ambiente del RCDE Stadium suele marcar diferencias, y cualquier ausencia se nota.

El sector 100, el área afectada

Las investigaciones sitúan el origen de los incidentes en la zona situada tras el túnel de vestuarios, el conocido sector 100.

Es una zona particular dentro del estadio, donde conviven abonados con invitaciones, algunas incluso destinadas a entornos de equipos visitantes. Si se ejecuta la sanción, ese sector quedará clausurado.

La normativa no deja margen en este punto: el club “no podrá, en ningún caso, reubicar a los espectadores que ocupen dichas zonas con carácter habitual”.
Los aficionados afectados, por tanto, no tendrán alternativa dentro del estadio.

Una grada cerrada con mensaje institucional obligatorio

El cierre no será únicamente físico. También tendrá un componente simbólico.

El Espanyol deberá mostrar en esa zona un mensaje visible: “de condena a los actos y conductas violentas, racistas, xenófobas e intolerantes en el fútbol y de apoyo al juego limpio”.

Un recordatorio que acompaña a la sanción y que busca dejar claro el posicionamiento institucional ante este tipo de conductas.

La reincidencia, el factor determinante

AS pone el foco en el punto clave del caso. La sanción no se explica solo por el último incidente, sino por la acumulación de antecedentes.

El estadio ya estaba apercibido tras episodios previos. En el derbi ante el Barcelona, cuando “se lanzaron varias botellas semillenas y cerradas”, sin consecuencias mayores. Y semanas después, ante el Girona, con un impacto en un jugador, “sin causar daño aparente”, pero suficiente para elevar la gravedad del caso.

Ese recorrido previo es el que explica que el Comité de Disciplina haya endurecido la respuesta.

Un calendario inmediato con contraste

Antes de que se ejecute la sanción, el RCDE Stadium acogerá un partido internacional, el España-Egipto. Un contexto completamente distinto, que contrasta con lo que se vivirá días después.

Tras el encuentro ante el Levante, si no hay nuevos incidentes, el estadio recuperará la normalidad en el siguiente partido en casa, previsto ante el Real Madrid.

Un aviso que va más allá del partido

El Espanyol trabaja para minimizar el impacto de la sanción, pero el margen es estrecho. La situación deja una lectura evidente: el club ha agotado el crédito en este tipo de episodios.

A partir de ahora, cualquier nuevo incidente tendría consecuencias todavía más severas. Y eso ya no es solo una advertencia. Es una realidad que el Espanyol no puede volver a poner a prueba.