Llamamiento al espanyolismo: se cita a la afición perica en el C/Sorral del Riu antes del Espanyol – Betis para empujar al equipo hacia la permanencia

1 de mayo de 2025

Este domingo, la afición perica tiene una nueva cita con su equipo. Y no es una cualquiera. El Espanyol se enfrenta al Real Betis en un partido con mucho en juego, y los principales agentes sociales del espanyolismo —la Federació Catalana de Penyes y los grupos de animación— han convocado a los seguidores blanquiazules en el habitual punto de recibimiento al autocar del primer equipo: la calle Sorral del Riu, junto al RCDE Stadium.

La idea es clara: repetir la fórmula de otras jornadas decisivas de la temporada. Arropo masivo al equipo antes de bajarse del autobús, cánticos, colorido, bengalas y una atmósfera que contagie al vestuario de Manolo González antes de saltar al césped. Porque si algo ha quedado claro este año, es que cada vez que el equipo ha sentido ese aliento desde fuera, ha competido mejor.

Para dentro del estadio también se prepara un gran ambiente. El club ha organizado un mosaico blanquiazul que cubrirá las gradas del RCDE Stadium justo antes del inicio del partido. Será el reflejo de una afición que ha seguido creyendo, sigue empujando y seguirá estando. Pase lo que pase.

Eso sí, no será un día fácil en la grada. Se espera la habitual presencia de un buen número de seguidores del Betis, buena parte de ellos residentes en Catalunya, que acudirán atraídos por el gran momento de su equipo, que pelea por meterse en la Champions y llega en dinámica positiva bajo el mando de Manuel Pellegrini.

Pero este domingo, el Espanyol se juega algo tan importante como seguir en la élite. Y si hay algo que puede marcar la diferencia en este tipo de partidos, es el empuje desde fuera. Por eso la convocatoria de las penyes y los grupos de animación tiene más sentido que nunca. Toca volver a demostrar que la afición perica no falla cuando se la necesita.

Este domingo, a las 16:30, todos al Sorral del Riu. Porque la permanencia está en juego. Y porque el Espanyol, más que nunca, necesita a los suyos.