El drama del balón parado en el Espanyol: diez puntos perdidos en 2026

27 de marzo de 2026

Hay cosas en el fútbol que no entiendes del todo hasta que te pasan muchas veces seguidas. Y lo del Espanyol con el balón parado este 2026 ya no es casualidad, es otra cosa. Lo ha puesto negro sobre blanco el diario AS, y los números duelen: el equipo ha cedido hasta diez puntos en lo que va de año por acciones a balón parado. Diez. Que se dice rápido, pero que te cambian una temporada.

Y lo peor no es solo el dato. Es que esto antes era justo al revés. Lo que era una de las grandes fortalezas del equipo de Manolo González ahora se ha convertido en un agujero.

Nueve goles que explican una caída que no se frena

El dato es claro y no necesita mucho adorno: de los 12 goles que ha encajado el Espanyol a balón parado en toda la Liga, nueve han llegado en 2026. Es decir, en apenas tres meses se ha deshecho todo lo que funcionaba antes.

Y claro, cuando te paras a repasar los partidos, te das cuenta de que no es una sensación. Es real. Está pasando cada jornada. Y casi siempre en momentos clave. Cuando el partido está vivo, cuando necesitas aguantar, cuando todo puede girar… ahí aparece el golpe.

Getafe, Elche, Valencia… una lista que pesa demasiado

El repaso que hace AS es de esos que te deja tocado. Porque empiezas a recordar partidos y te vuelven las imágenes solas.

En el Espanyol-Getafe, sin ir más lejos, dos golpes seguidos en el añadido: Duarte en una falta, Arambarri en un córner. Partido que se va. Otra vez.

celebraciones espanyol getafe

Y si sigues tirando del hilo, salen más: en Elche, Rafa Mir empató de penalti un partido que estaba ganado; en el Metropolitano, Lookman marcó tras un saque de esquina; frente al Alavés, Blanco igualó en una falta; en Valencia, Ramazani decidió desde los once metros; contra el Girona llegaron dos penaltis transformados por Vanat; y en la visita al Levante, Iker Losada firmó el empate en una falta lejana. Siete partidos distintos, el mismo guion: cada acción a balón parado acaba penalizando al Espanyol y explicando buena parte de la racha que arrastra el equipo.

Un problema que llega justo antes del tramo más exigente

Y claro, todo esto llega en el peor momento posible. Porque después del parón vienen Betis, Barça y Rayo. Equipos que precisamente sacan mucho partido a este tipo de jugadas.

Así que no es solo corregir. Es hacerlo ya. Porque si no, el riesgo es evidente: seguir perdiendo puntos de la misma manera. Y eso, a estas alturas, pesa el doble.

Mucho más que un detalle táctico

Al final, lo del balón parado no es un tema menor. Está marcando resultados, está condicionando partidos y está explicando buena parte de la racha del equipo.

Y ahí está el reto para Manolo González y el vestuario. Volver a lo que eran. Recuperar esa solidez que antes daba puntos y ahora los quita.

Porque sí, puedes jugar bien, competir, generar… pero si en cada balón parado sientes que puede pasar algo, todo se hace cuesta arriba.