PREVIA | RCD Espanyol – Deportivo Alavés: el equipo, a por un triunfo para curarse y cortar la mala racha

30 de enero de 2026

Este viernes, a las 21h, el Espanyol recibe al Deportivo Alavés en el partido que abre la jornada 22 de LaLiga EA Sports. Así, vuelve el fútbol a Cornellà y no lo hace en un momento cualquiera. Lo hace tras una semana muy movida, con polémica arbitral en Mestalla y un mercado de invierno al que ha costado arrancar. Pero lo que más aprieta son los puntos: el equipo blanquiazul lleva cuatro jornadas sin ganar y necesita reaccionar ya.

El atraco de Valencia sigue escociendo, porque lo de Hernández Hernández y el ínclito Milla Alvendiz en el 3-2 contra el Valencia fue un disparate. El penalti a Rubén Sánchez en el 94’ encendió a todo el espanyolismo, con Manolo González visiblemente afectado en sala de prensa: “No sé si han ido al VAR. Igual han ido al bar del gol norte o el gol sur”. Con esa rabia aún reciente, toca pasar página… pero también hacer piña. Porque si algo necesita este equipo ahora es ganar, ganar y volver a ganar.

Manolo González, antes del Espanyol – Alavés: “Queremos ganar mereciendo, con fútbol”

Manolo no esquivó el foco. En la previa del duelo ante el Alavés, el técnico del Espanyol lanzó un mensaje muy claro: toca centrarse en el juego, dejar a un lado los líos extradeportivos y salir a ganar “con fútbol”. Así lo dejó caer con una frase que lo dice todo: “No quiero que me regalen nada, pero tampoco que me lo quiten”. Tras dos semanas marcadas por la indignación arbitral, Manolo quiere un partido “normal”, sin sobresaltos desde fuera, en el que sean los jugadores y el balón quienes decidan.

El Alavés, según él, será un hueso. Un equipo que exige físicamente, que compite bien y que sabe incomodar. Pero el míster perico confía en su grupo. Cree que el Espanyol está “trabajando bien” y que aunque ganar está costando más de lo deseado, están en el camino correcto. “Hemos preparado varias situaciones para mañana. La clave es marcar las que tengamos y dejar la portería a cero”, explicó, aunque bromeó con que quizá haga falta “plantar el autobús” para lograrlo.

Tuvo palabras también para los delanteros, Roberto y Kike. Pidió paciencia y recordó que “meter goles no es fácil”, tirando de ejemplos como Julián Álvarez. A Rubén Sánchez quiso protegerlo: “No se le puede machacar por dos jugadas puntuales”, defendió, tras los penaltis señalados en Mestalla. Y sobre Edu Expósito, confirmó que está para jugar, aunque avisó que decidirá en función del partido.

En cuanto al ambiente, volvió a agradecer a la afición su apoyo incondicional: “Son el jugador número 12”, apuntó. Y del mercado, tiró de ironía: “He pedido a Mbappé”. Más allá de bromas, dejó claro que el club está valorando nombres para subir el nivel competitivo de la plantilla.

Para cerrar, un mensaje claro, con su estilo habitual: ni dramatismos ni euforias. Lo que quiere Manolo es competir, no descomponerse cuando no se gana y construir desde una mentalidad ambiciosa. “Si construyes solo desde la victoria, cuando pierdas te caes como un castillo de naipes”, reflexionó. Este viernes, el objetivo es ganar, pero sobre todo, merecerlo.

Un Alavés al alza tras su victoria ante el Betis

El Glorioso llega con la moral por las nubes. La última jornada, coincidiendo con su 105 aniversario, venció 2-1 al Betis con goles de Carlos Vicente y Toni Martínez. Coudet le está dando estabilidad a un once que mezcla intensidad, físico y velocidad arriba. Fuera de casa solo han sumado cuatro puntos, pero vienen en buena dinámica.

Carlos Vicente, eso sí, ya no viste de babazorro tras ser traspasado en una operación relámpago al Birmingham por 8 millones. Mientras tanto, nombres como Pablo Ibáñez o Lucas Boyé están rindiendo a gran nivel. En Mendizorroza saben que rascar en Cornellà sería oro puro.

Eduardo Coudet, antes del Espanyol – Alavés: “Es un partido lindo para jugar”

Eduardo Coudet llega a Cornellà con una sonrisa y una advertencia. El Alavés aterriza con moral tras el 2-1 al Betis en Mendizorroza, un triunfo especial que coincidió con el 105º aniversario del club y que les permite tomar algo de aire. Pero Coudet, fiel a su estilo tranquilo y directo, no se fía del Espanyol. “Es un equipo que se hace muy fuerte de local. Juega muy bien al fútbol y tiene grandes jugadores y un gran entrenador”, soltó, dejando claro que para él, lo del bache blanquiazul no quita ni un gramo de peligro al partido.

El técnico argentino valoró el regreso de Garcés al vestuario, una noticia que celebró más allá del césped: “Me pone contento por él, por lo que representa dentro del grupo. Es un chico muy querido, tiene mucha ascendencia”, explicó, aunque avisó que no saben aún si podrá aportar desde ya o necesitará algo más de tiempo. También habló de Ángel Pérez, fichaje procedente del Eldense, al que describió como “una apuesta que el club piensa que a futuro puede ser muy redituable”, aunque insistió en que habrá que ir viendo su evolución. Ambos estarán en la lista si no hay contratiempos físicos.

Sobre el ambiente que espera en Cornellà, fue claro y nostálgico a la vez: “Ya me ha tocado jugar en cancha del Espanyol y el clima de la gente y todo es muy lindo”, dijo. Y aunque el Espanyol llega tocado por las últimas polémicas arbitrales, no quiso meterse en ese jardín. O bueno, solo un poco: “Creo que también nosotros somos de los más perjudicados, lo dice la estadística. A veces la moneda cae de un lado o del otro”, soltó, para luego zafarse diplomáticamente: “No soy quién para opinar de lo que haya pasado o lo que haga el Espanyol”.

Y aunque el triunfo ante el Betis haya traído algo de respiro, dejó claro que en su cabeza nada ha cambiado. El plan sigue siendo el mismo de siempre. “Siempre preparamos los partidos de la misma manera, con la intención de ganar y de ser protagonistas”, sentenció. El Chacho no se esconde. Cornellà será una prueba más. Y para él, como dijo con ese acento tan suyo, “es un partido lindo para jugar”.

Partido trampa con aroma de final

No es una final, pero se le parece bastante. Si el Espanyol gana, se sacude muchas dudas, vuelve a mirar hacia arriba y gana confianza antes del cierre de mercado. Si no, se multiplicarán los nervios, el ruido externo y las urgencias. Y eso, en un club como el nuestro, siempre acaba afectando.

La afición está dolida pero sigue ahí. Y este viernes, más que nunca, toca que Cornellà apriete. Porque los jugadores lo van a necesitar.