Ramon Terrats fue otro de los futbolistas del Espanyol que atendió a los medios del club tras la derrota ante el Atlético, y lo hizo con un discurso bastante honesto, sin esconderse y sin buscar excusas fáciles. El centrocampista reconoció que el equipo tenía claro cómo quería jugar y que durante muchos momentos siguió ese plan. “Bueno, difícil. Creo que el equipo ha dado la cara, veníamos con un plan de partido bien marcado”. Pero también admitió que los goles encajados lo cambiaron todo, obligando al equipo a arriesgar más de la cuenta. “Sí que es verdad que al final los goles tocan un poco este plan de partido y yo creo que el ansia de querer remontar te lleva a hacer errores y otra vez en las áreas nos han hecho daño”. Una explicación muy clara de cómo un partido se puede ir de las manos en cuestión de minutos.
Confianza en el trabajo pese al mal momento
Terrats insistió varias veces en que el grupo sigue creyendo en lo que hace, aunque los resultados no estén acompañando. Destacó el trabajo diario y la ambición del vestuario, dejando claro que no se sienten un equipo derrotado. “Como ya he dicho muchas veces, el equipo está trabajando muy bien, estamos competiendo, sí que es verdad que necesitamos mejorar muchas cosas pero confío en el equipo, confío en el trabajo que estamos haciendo, somos ambiciosos y daremos la cara para poder darle la vuelta a esta situación”. Un mensaje optimista dentro de un contexto complicado.
El peso de la afición perica
También tuvo palabras para los seguidores desplazados, que volvieron a acompañar al equipo pese al momento difícil. Terrats subrayó que su apoyo marca la diferencia y que los jugadores lo sienten dentro del campo. “Para nosotros son muy importantes, creo que somos uno más con ellos al lado, se nota mucho, tanto en casa como fuera y ojalá sigan allí porque los necesitamos”.
La única receta: ganar cuanto antes
Cuando se le preguntó por la solución, no buscó fórmulas mágicas ni discursos grandilocuentes. Fue directo: ganar. “Es la única manera y en lo único que pensamos ya en el siguiente partido, no nos podemos lamentar por el resultado y ya esta semana a trabajar a tope para poder sumar más tres”. El mensaje es simple, casi básico, pero refleja bien el momento del equipo: menos palabras y más resultados. Mirar adelante, trabajar y volver a sumar de tres cuanto antes.