
La acusación reclama una indemnización de 83.000 euros
La representación legal de la denunciante pide también que Aguado no pueda acercarse a ella a menos de mil metros durante los diez años posteriores al cumplimiento de una eventual condena. La reclamación económica asciende a 83.000 euros: 64.000 por daños morales y otros 19.000 por las secuelas y los gastos psicológicos que, según el escrito, habría provocado el caso.
La petición supera los nueve años solicitados por la Fiscalía
La pena planteada por la abogada de la trabajadora, Sònia Ricondo, es superior a la solicitada previamente por la Fiscalía. El Ministerio Público reclama nueve años de prisión y una indemnización de 65.000 euros, al considerar que existen indicios de una presunta agresión sexual cometida en los baños de una discoteca de Barcelona.
Los hechos denunciados se sitúan en la fiesta por el ascenso del Espanyol
El caso se remonta al 23 de junio de 2024. Varios empleados del club organizaron una celebración privada en la discoteca Opium de Barcelona después del ascenso del Espanyol. A la fiesta asistieron tanto la denunciante como Aguado. La trabajadora formalizó la denuncia meses más tarde, cuando las grabaciones de seguridad del establecimiento ya no se encontraban disponibles, según explica elDiario.es.
La versión recogida en el escrito de la denunciante
La acusación particular sostiene que el futbolista se aproximó a la empleada en la pista de baile y “empezó a realizar tocamientos” sin su consentimiento. Según este relato, la trabajadora rechazó la conducta y le advirtió: “No te pases ni un pelo que trabajo en el club”. Todos estos hechos forman parte de la versión de la denunciante y deberán ser examinados durante el juicio.
La acusación sitúa la presunta agresión en los baños de la discoteca
El escrito asegura que, unos minutos después, Aguado tomó de la mano a la trabajadora, que se encontraba mareada tras haber consumido alcohol, y la acompañó fuera de la sala. Después de que un empleado de la discoteca les impidiera acceder a la escalera del aparcamiento, ambos se dirigieron a los baños masculinos. La acusación sostiene que allí se produjo la presunta agresión sexual mientras la mujer estaba “en estado de shock” y “dolorida”, y que pidió al jugador que se detuviera porque no quería mantener relaciones sexuales.
Las frases que la denunciante atribuye a Aguado
La acusación particular afirma que, tras los hechos denunciados, Aguado se vistió y dijo a la trabajadora: “Tú no me conoces y yo a ti tampoco, ¿vale?”. Siempre según ese mismo escrito, también habría preguntado “¿Quién sale del baño primero?” antes de abandonar el lugar. Se trata de manifestaciones atribuidas al futbolista por la parte denunciante y todavía no han sido acreditadas mediante una sentencia.
El papel de la discoteca y la actuación del Espanyol
La discoteca no activó aquella noche su protocolo ante posibles agresiones sexuales porque la empleada no comunicó lo ocurrido al personal del establecimiento. ElDiario.es señala también que el Espanyol no puso en marcha ningún protocolo cuando el caso se hizo público. La abogada de la denunciante ha solicitado que el responsable del órgano de cumplimiento del club declare durante la vista y se ratifique en un informe que presentó a la jueza en el que justificaba la actuación de la entidad
Álvaro Aguado sostiene que las relaciones fueron consentidas
Aguado negó durante su declaración como investigado que se produjera una agresión sexual y defendió que las relaciones fueron consentidas. Meses después publicó un vídeo en sus redes sociales en el que pidió que el juicio se celebrara cuanto antes y afirmó que el proceso permitirá “saber la verdad y quién es realmente la víctima”. El exjugador criticó también lo que considera un juicio paralelo y reivindicó su derecho a la presunción de inocencia.
La jueza consideró que existían indicios para procesar al futbolista
La magistrada instructora acordó en octubre de 2025 procesar a Aguado y le impuso una fianza de 5.000 euros. En su resolución señaló que la denunciante “se ha mostrado sincera al relatar los hechos vividos”, pese a conservar únicamente “recuerdos puntuales” de algunos momentos de aquella noche. La jueza indicó también que parte de su declaración había sido corroborada por testigos y por mensajes enviados inmediatamente después de los hechos, que reflejarían su estado anímico.
El procedimiento queda pendiente de juicio
La presentación de los escritos de acusación delimita las penas que solicitan la denunciante y la Fiscalía, pero no equivale a una condena. Aguado mantiene su versión, niega haber cometido una agresión sexual y conserva plenamente la presunción de inocencia. Será el tribunal encargado del juicio quien valore las declaraciones, los informes periciales, los testimonios y el resto de pruebas antes de dictar sentencia.







