El Espanyol reivindica su historia en el fútbol femenino con protagonistas y mensaje a la propiedad

8 de abril de 2026

El RCDE Stadium acogió este martes la presentación del cuaderno L’Espanyol en femení, una obra impulsada por la Fundació RCDE que no se limita a repasar el pasado, sino que ordena una parte esencial de la identidad del club. No fue solo un ejercicio de memoria, fue también una puesta en valor de quienes construyeron ese camino y un recordatorio de lo que el Espanyol llegó a representar en el deporte femenino.

El acto, celebrado en el Auditori Juan Segura Palomares y conducido por la periodista Elena de Diego, reunió a distintas generaciones vinculadas al club, desde pioneras hasta jugadoras actuales, pasando por responsables institucionales y figuras históricas del espanyolismo.

Las autoras y el origen del cuaderno: memoria con intención

El proyecto tiene detrás a Dolors Ribalta, exjugadora del Espanyol en su etapa más exitosa y actual responsable del fútbol femenino del club, y a David Tolo, historiador especializado en la memoria blanquiazul. Ambos explicaron el sentido de la obra, que busca rescatar historias que durante años han quedado en un segundo plano.

Ribalta, además de aportar su experiencia directa, situó el foco en las pioneras y en el recorrido del club: “Hay pocos clubes en España y en el mundo como el Espanyol, que tengan esta trayectoria en fútbol femenino”. Una afirmación que no es retórica, sino que se sostiene en títulos, estructura y presencia histórica.

Pioneras del fútbol femenino: Franganillo, Pedrosa y Vallejo

Uno de los bloques más significativos del acto fue el dedicado al fútbol femenino, con la participación de Elsa Franganillo, primera capitana de la historia del Espanyol femenino y figura clave en los inicios de la sección, junto a Rosa Pedrosa, también integrante de aquel equipo fundacional.

Franganillo aportó un testimonio que ilustra bien el contexto de la época: “Estaba totalmente programada para que la ganara el Barça (…) La hija de Montal no me la quiso dar”, en referencia a la Copa Pernod de 1971. Más allá de la anécdota, su intervención puso en valor la dificultad de competir en un entorno poco favorable.

Pedrosa, por su parte, recordó las limitaciones de aquellos años: “Mi madre no quería que jugara, pero me tiraba y cuando tuve la oportunidad la aproveché”, reflejando una realidad social que condicionaba incluso la práctica deportiva.

En contraste, la presencia de Lucía Vallejo, jugadora actual del primer equipo, sirvió para conectar pasado y presente. Su reflexión fue clara: “A veces nos quejamos de cosas que nos pasan, pero no son nada en comparación con lo que les tocó vivir a ellas”.

Otras voces históricas: Camúñez, Nualart y el legado multideportivo

El acto no se limitó al fútbol. Titi Camúñez, autora del primer gol en la historia del Espanyol femenino, recordó las condiciones precarias en las que competían: “Nosotras pagábamos por jugar, por el autocar para viajar a la Copa de la Reina”.

En paralelo, Blanca Nualart, referente del voleibol blanquiazul durante la etapa más exitosa de la sección, amplió el foco hacia otras disciplinas: “El deporte femenino no ha nacido ahora, aunque según a quien escuchas lo parezca”. Su intervención sirvió para recordar que el Espanyol no solo fue pionero en fútbol, sino también en otros deportes.

El entorno del club: institucional, social y periodístico

El acto también contó con la participación de figuras representativas del entorno perico. Mari Carmen Juárez, periodista que cubrió durante décadas la actualidad del club, aportó la perspectiva mediática de una época en la que la presencia femenina en el periodismo deportivo era mínima.

Desde el ámbito social, Araceli Pérez, primera presidenta de la Federació Catalana de Penyes del Espanyol (FCPE), recordó el peso de la mujer en el espanyolismo: “En el mundo perico siempre ha habido mucha mujer”.

En el plano institucional, estuvieron presentes el CEO del club, Mao Ye, miembros del consejo como Rafa Marañón, y representantes de la Fundació como su presidente Antoni Fernàndez Teixidó, encargado de cerrar el acto.

Un mensaje directo a la propiedad: crecer desde la base

Más allá del repaso histórico, el acto dejó un mensaje claro hacia el futuro. Dolors Ribalta aprovechó la presencia de la dirección del club para plantear una aspiración concreta: “Nuestro sueño futuro es un sueño blanquiazul en que el equipo pueda volver a brillar como en el pasado”.

La petición no se quedó en lo simbólico. También se señaló la necesidad de mejorar condiciones estructurales: “Con más recursos, infraestructura, visibilidad y acompañamiento, el camino será más fácil que hasta ahora”.

En la misma línea, Antoni Fernàndez Teixidó reforzó esa idea en el cierre: “Queremos más… No queremos un fútbol femenino con el que sufrir, sino que disfrute al máximo. Aspiramos a mucho más”.

Un acto que combina memoria y exigencia

La presentación de L’Espanyol en femení dejó una lectura clara. Por un lado, el reconocimiento a una trayectoria histórica sólida, construida por generaciones de mujeres que abrieron camino en contextos complejos. Por otro, la constatación de que el presente del fútbol femenino del Espanyol está lejos de ese legado.

El club tiene una base histórica que lo avala como referente. La cuestión, ahora, es si esa memoria se traduce en una apuesta real que permita recuperar ese papel en el futuro.

Fuentes: RCDEspanyol.com/Diario AS