“Unos partidos sin ganar no nos van a tirar para atrás”. Así de claro ha sido Marko Dmitrovic, que ha hablado este martes en los medios oficiales del club con el aplomo que se le presupone a uno de los capitanes silenciosos de este Espanyol. El meta serbio, uno de los grandes fichajes del curso y probablemente el más regular hasta ahora, ha querido rebajar la tensión tras la derrota contra el Girona y recordar que “llevamos 34 puntos en 20 jornadas, que es una gran puntuación”.
El mensaje: cabeza fría, trabajo diario y ambición
Dmitrovic no es de los que se esconde ni vende humo. “Sabemos de sobra que no se puede ganar siempre”, ha insistido en referencia al partido ante el Girona, dejando claro que el equipo no ha perdido el rumbo. De hecho, ha repetido varias veces que si no estás al 100%, no puedes ganar a nadie, y ha señalado el día del Girona como un ejemplo de ello. Lejos de excusas, ha puesto el foco en el trabajo: “Todas las victorias primero pasan por la semana en la ciudad deportiva”, ha dicho. Lo suyo es convicción pura: entrenar fuerte, mantener la concentración y no desviarse del camino.
Mestalla, siguiente parada
La visita al Valencia no será fácil, y Dmitrovic lo sabe. Pero ha repetido que el grupo está preparado y tiene claro lo que toca: “Analizaremos sus debilidades, minimizaremos sus virtudes y saldremos al 100%”. Ha repetido más de una vez ese mantra del “100%”, dejando claro que la exigencia interna está más viva que nunca. No se habló de Europa, ni de metas ambiciosas. Para Dmitrovic, “el principal objetivo es alcanzar una puntuación que garantice la salvación”, y a partir de ahí, lo que venga.
“Este equipo va a muerte”
El mensaje de Dmitrovic no se puede leer de otra manera: el grupo está unido, cree en lo que hace y no se tambalea por tres partidos sin ganar. “Confiamos muchísimo en lo que hacemos. Lo que veo es que el equipo va a muerte”, ha zanjado. En un momento delicado, el portero ha salido a hablar como hacen los líderes: sin rodeos, sin dramatismos, pero con claridad. La siguiente oportunidad de demostrarlo, el sábado en Mestalla.







