El Espanyol salió de Son Moix tras su derrota ante el Mallorca con una sensación difícil de digerir. El equipo de Manolo González se adelantó en el marcador con el gol de Pickel, pero el partido terminó torciéndose en una segunda mitad llena de giros. La expulsión del propio Pickel, la jugada del empate del Mallorca validada tras revisión del VAR y un error defensivo que acabó en el 2-1 dejaron a los pericos sin premio. Una derrota que agrava la dinámica del equipo: cuatro puntos de los últimos treinta y tres posibles, una racha que iguala la peor de la etapa de Rubi.
Tras el encuentro habló Marko Dmitrovic. El portero serbio apareció ante las cámaras con derechos con tono sereno, aunque con esa mezcla de frustración y autocrítica que se respira ahora mismo en el vestuario blanquiazul.
“La roja influyó mucho en el partido”
Dmitrovic situó uno de los momentos clave del partido en la expulsión que dejó al Espanyol con diez futbolistas durante buena parte del encuentro. El guardameta fue claro al analizar cómo cambió el guion del partido: “Pues yo creo que la roja influyó mucho, luego mala suerte en rebote y claro, ellos ya tenían un jugador más, mucho tiempo por delante y la necesidad de sumar de tres sí o sí, pero bueno, se ha escapado un punto por los detalles, no voy a entrar en decisiones arbitrales al final, a veces cae a favor, a veces en contra, ellos se equivocan, pues él, teniendo tiempo de ver la situación del gol y de la roja, ha decidido así, nada, nosotros a mirar en nuestro jardín que hay muchas cosas para cambiar y mejorar y nada, quedan varios partidos más y hay que sacar eso delante.”
El mensaje del portero fue claro: reconocer que el partido se escapó por varios factores, pero también insistir en que el equipo debe centrarse en corregir sus propios errores.
La jugada del VAR que volvió a encender el debate
Uno de los momentos más comentados del partido llegó con el gol del empate del Mallorca, una acción que Ricardo de Burgos Bengoetxea revisó durante varios minutos en el monitor por una posible falta previa de Samú Costa sobre Urko. La decisión final fue validar el gol de Pablo Torre.
Dmitrovic también fue preguntado por esa acción. El serbio evitó entrar a valorar la jugada en sí, pero sí dejó una reflexión sobre el funcionamiento del VAR: “Yo no sé, no entro en eso al final, no sé ni cómo lo ven, pero yo sí que opino que si tiene que revisar tanto, tardar tanto de revisar una jugada, pues algo, no para mí no está funcionando bien, si lo ves, tienes que verlo claro, si lo tienes que tardar tres o cuatro minutos para ver una acción, pues para mí no creo que está funcionando bien.”
Una reflexión que resume bastante bien el desconcierto que generan muchas veces estas revisiones largas.
Un problema que se repite en los últimos partidos
Más allá de esa jugada concreta, Dmitrovic también fue preguntado por un patrón que empieza a repetirse: el Espanyol se adelanta en el marcador, pero luego no logra cerrar los partidos.
El portero insistió en que la clave está en mejorar el rendimiento colectivo durante los noventa minutos: “Bueno, como te he dicho, lo que depende de nosotros es matizar nuestro juego, tanto ofensivo como defensivo, corregir cosas que tenemos que corregir y nada, el partido se juega 90 minutos independiente, si te pones por delante o el rival te mete un gol, tú tienes que jugar 90 minutos y estar preparado para eso.”
Un mensaje que mezcla autocrítica y responsabilidad compartida. Porque el Espanyol sigue compitiendo bien en muchos tramos de los partidos, pero los resultados no están llegando. Y eso empieza a pesar.







