
Resumen: Daniel Sánchez Llibre ha repasado el pasado, el presente y el futuro del Espanyol en una entrevista especial con Javier de Haro, que este lunes ha celebrado los 6.000 programas de Tiempo de Espanyol. El expresidente ha reconocido su preocupación por el momento deportivo del equipo, especialmente por una trayectoria que, según los datos citados durante la conversación, se resume en cuatro victorias en treinta partidos durante 2026. También ha defendido que el Espanyol debería aspirar a estar habitualmente entre los diez o doce primeros clasificados, ha explicado que apenas conoce a Alan Pace y ha recordado las circunstancias que lo llevaron a vender sus acciones a Chen Yansheng. Sánchez Llibre ha evitado pronunciarse sobre la continuidad de Manolo González, aunque ha dejado claro que conoce bien lo que implica tomar decisiones difíciles desde la presidencia.
Cinco puntos clave:
- Preocupación por el Espanyol actual. Sánchez Llibre considera muy negativo el balance deportivo de 2026 y cree que el equipo debe reaccionar cuanto antes.
- El objetivo debe ser mirar más arriba. El expresidente defiende que el Espanyol tendría que instalarse habitualmente entre los diez o doce primeros.
- Prudencia al valorar a Alan Pace. Reconoce que apenas lo conoce, aunque durante su encuentro personal lo vio ilusionado con el proyecto.
- La venta a Chen y el recuerdo de Sarrià. Defiende que las circunstancias económicas condicionaron sus decisiones y admite que hubo una de la que se arrepiente.
- Silencio sobre el futuro de Manolo. Evita explicar qué haría si todavía fuera presidente porque considera que ya no le corresponde tomar partido.
Javier de Haro celebra 6.000 programas de Tiempo de Espanyol con Daniel Sánchez Llibre
Este lunes ha sido un día especial para el periodismo perico. Javier de Haro ha alcanzado los 6.000 programas de Tiempo de Espanyol, una cifra que supone 25 años de información dedicada al conjunto blanquiazul, actualmente en COPE Barcelona. Una trayectoria que comenzó con las retransmisiones de los partidos y que, a partir de la temporada 2001-02, incorporó un programa que inicialmente se emitía tres días por semana, los lunes, miércoles y viernes. Desde entonces, De Haro se ha convertido en una voz difícil de separar de la actualidad espanyolista. Su particular estilo ha generado seguidores muy fieles y también críticos contundentes, pero nadie puede negar su constancia ni su presencia en el día a día del club. Para celebrar esta efeméride, el periodista ha entrevistado a Daniel Sánchez Llibre, uno de los presidentes más importantes de la historia reciente del Espanyol. Estaba prevista también la participación del director deportivo Monchi, aunque finalmente no ha podido intervenir. Desde LaGrada queremos felicitar a Javier de Haro por estos 6.000 programas, un hito que merece el reconocimiento de todo el entorno perico.
Dani Sánchez Llibre vuelve a recordar sus catorce años al frente del Espanyol
La elección del invitado tenía mucho sentido para una ocasión así. Daniel Sánchez Llibre presidió el Espanyol entre 1997 y 2011, catorce años en los que el club vivió algunos de los acontecimientos más importantes de su historia moderna. Durante su mandato llegaron las Copas del Rey de 2000 y 2006, la final de la Copa de la UEFA de 2007 y la inauguración del actual RCDE Stadium en 2009. También se desarrolló la Ciutat Esportiva de Sant Adrià, posteriormente bautizada con el nombre de Dani Jarque. Fue una etapa de éxitos deportivos, también de transitar en momentos por el alambre, transformaciones patrimoniales y decisiones institucionales muy difíciles. Un periodo que sigue despertando opiniones muy distintas entre los pericos, pero que resulta imposible entender sin la figura de Sánchez Llibre.
Sánchez Llibre reconoce que hay una decisión de su presidencia de la que se arrepiente: la construcción del estadio
Uno de los momentos más interesantes de la conversación ha llegado cuando Javier de Haro le ha preguntado qué decisión cambiaría de todas las que tomó como presidente y máximo accionista. Sánchez Llibre ha reconocido que existe una decisión importante de la que se arrepiente, aunque ha preferido no identificarla directamente. “Hombre, la que yo pienso, he dicho alguna vez que yo no sé si la tengo que decir hoy, es una, pero no la voy a decir porque es un pensamiento que yo tengo y una decisión que yo tengo que no gusta a la gente, pero hay una decisión que la hice que yo creo que me equivoqué de hacerla, pero no voy a decir cuál es”. De Haro ha apuntado a la construcción del estadio, una cuestión que el expresidente ha dejado sin confirmar pero que ya había explicitado en anteriores entrevistas. Lo significativo es que, casi treinta años después de su llegada a la presidencia, todavía hay decisiones que Sánchez Llibre recuerda como especialmente dolorosas.
La venta del Espanyol a Chen Yansheng: una decisión que volvería a tomar en aquellas circunstancias
La conversación ha derivado hacia la venta del Espanyol a Rastar y Chen Yansheng, una operación que cambió para siempre la estructura accionarial del club. Preguntado sobre si volvería a hacer lo mismo, Sánchez Llibre ha defendido que en las circunstancias económicas de entonces aquella salida tenía sentido, aunque su respuesta ha dejado entrever las dificultades que atravesaba la entidad. “Tengo que decir que tuvimos una gran suerte que Mr. Chen se hiciera cargo del club en el momento aquel, porque es que nos desbordaba todo.” El expresidente ha hablado también del coste personal que le supusieron determinadas decisiones de aquella etapa y de unos problemas económicos que, según su relato, acabaron superando las posibilidades de quienes dirigían el Espanyol. Su valoración de Chen parte de la situación en la que se encontraba la entidad cuando se produjo la operación, más que de los resultados deportivos y económicos que acabaría dejando la posterior etapa de Rastar.
Sarrià, la herida que marcó su llegada a la presidencia
El recuerdo de Sarrià ha ocupado otra parte destacada de la entrevista. Sánchez Llibre ha explicado que llegó a la presidencia en 1997 en un momento en el que nadie quería asumir la responsabilidad de dirigir el club, condicionado por la venta del histórico estadio. “O sea, la gran historia del Espanyol es que en el 97 nadie quiso dar un paso adelante para ser presidente”, ha recordado. El expresidente ha relatado una cena celebrada con José Manuel Lara, su hermano, Fernando Molinos y Alfredo Torras, en la que terminó aceptando el cargo después de una larga madrugada. “Porque tengo un gran defecto, que me cuesta mucho decir que no.” Una frase que ayuda a entender cómo describe él mismo su llegada a una responsabilidad que iba a marcar buena parte de su vida.
La venta de Sarrià, una responsabilidad que nadie quería asumir
Sánchez Llibre ha insistido en que la venta de Sarrià era una decisión que otros dirigentes no querían firmar, por el enorme coste emocional que suponía para el espanyolismo. Su relato recuerda también el vínculo que había establecido con Francisco Perelló, a quien acompañó durante sus años como consejero antes de asumir la presidencia. “Bueno, total, que en el 97 me nombran presidente, y lo primero que tuve que hacer es firmar la venta del campo, lo que no quiso hacer nadie, y lo digo alto y claro.” Y ha explicado por qué considera que aquella responsabilidad resultaba tan difícil de asumir: “Por lo que sea, porque nadie quería ser el causante de la venta, digamos, de la joya de todos los pericos”. Una herida que el tiempo no ha terminado de borrar y que sigue formando parte de la memoria colectiva del club.
Dani Sánchez Llibre admite que actualmente está alejado del día a día del Espanyol
La entrevista también ha permitido coSánchez Llibre ha explicado que, desde el cambio de propiedad, prácticamente ha dejado de participar en la vida interna del club. nocer qué relación mantiene ahora con la entidad. Durante la etapa de Chen Yansheng mantenía contactos frecuentes con Mao Ye y conversaciones sobre la situación institucional, pero aquella relación se ha ido enfriando. “Pero en este momento no sigo lo que pasa en un club.” El expresidente ha insistido en que hoy su papel es muy diferente del que tuvo durante casi dos décadas y que ya no le corresponde intervenir en las decisiones de los responsables actuales. “Yo soy un aficionado más que cuando puedo voy al campo. Ya está”, ha explicado, marcando distancias con su pasado como dirigente.
Siete años sin hablar con Chen Yansheng y una relación que terminó enfriándose
Pese a que ha defendido la importancia que tuvo la llegada de Chen para la supervivencia económica del Espanyol, Sánchez Llibre ha reconocido que hace años que no mantiene contacto personal con el empresario chino. Durante mucho tiempo coincidían en comidas junto a Mao Ye y su hermano, pero esa relación terminó interrumpiéndose. “Siete años que no he hablado con él.” También ha admitido que le gustaría volver a sentarse algún día con Chen y Mao para intercambiar impresiones. En cuanto a la posibilidad de que empresarios pericos hubieran recuperado el control accionarial del club, se ha mostrado muy escéptico. Considera que reunir las cantidades necesarias para comprar el Espanyol resultaba prácticamente imposible dentro del empresariado próximo a la entidad, especialmente cuando se habla de operaciones de más de cien millones de euros.
Alan Pace: Sánchez Llibre reconoce que apenas lo conoce, pero recuerda que lo vio muy ilusionado
Uno de los asuntos que más interés despertaba era su valoración sobre el nuevo propietario del Espanyol. Sánchez Llibre ha reconocido que mantuvo una comida con Alan Pace, pero ha evitado juzgar su gestión o sus intenciones porque considera que no lo conoce suficientemente. “Seguro que compró un club con la máxima intención de hacerlo más grande.” El expresidente ha explicado que aquella primera impresión fue positiva y que encontró a un empresario muy satisfecho con su nueva aventura. “Yo le vi el día que comimos juntos, le vi ilusionado, muy contento.” También ha recordado que ambos tienen localidades próximas en el estadio y que se saludan cuando coinciden en los partidos. Eso sí, ha insistido en que no dispone de información interna suficiente para valorar las decisiones de la nueva propiedad, una prudencia que ha mantenido durante toda la conversación.
El Espanyol debe estar entre los diez o doce primeros y dejar de vivir pendiente del descenso
Cuando Javier de Haro le ha preguntado por el nivel deportivo al que debería aspirar el club, Sánchez Llibre ha defendido que el Espanyol tiene entidad suficiente para estar habitualmente en la mitad superior de Primera División. No considera aceptable que cada temporada termine convirtiéndose en una lucha por evitar el descenso, especialmente teniendo en cuenta la historia, la masa social y las instalaciones del club. “El Espanyol lo que se ha de conseguir de una puñetera vez es estar siempre en el top 10, top 12, máximo.” Y ha insistido en que “no podemos estar cada año ahora pendientes si estamos a un punto del descenso, si estamos a dos, si nos metemos abajo.” El expresidente también ha reconocido que durante su mandato no siempre consiguió esa regularidad, porque sabe que alcanzar esos objetivos no es sencillo. Pero su mensaje ha sido claro: el Espanyol debería aspirar a una estabilidad deportiva muy superior a la que está mostrando durante los últimos años.
Sánchez Llibre, preocupado por las cuatro victorias en treinta partidos durante 2026
El presente deportivo ha ocupado uno de los momentos más relevantes de la entrevista. Sánchez Llibre ha reconocido abiertamente que le preocupa la trayectoria del Espanyol durante 2026, especialmente después de la buena primera vuelta que había completado el equipo durante la parte final de 2025. “Porque el año 2026 para el Espanyol ha sido un año muy malo.” El expresidente ha recordado el dato publicado sobre las cuatro victorias en treinta partidos, una cifra que considera difícil de aceptar para un club con las aspiraciones del Espanyol. “4 victorias en 30 partidos. Claro, esto no es para estar contento.” La comparación entre aquel equipo que sumó 34 puntos en la primera vuelta del pasado campeonato y el que ahora vuelve a encontrarse cerca del descenso explica buena parte de su preocupación. La pérdida de resultados ha sido demasiado pronunciada y el equipo necesita reaccionar antes de que la situación se complique todavía más.
Los cuatro puntos perdidos ante Málaga y Atlético, claves para entender la situación
Sánchez Llibre también ha puesto el foco en lo ocurrido en los dos últimos compromisos del Espanyol. Los goles encajados en los instantes finales ante Málaga y Atlético de Madrid han supuesto cuatro puntos perdidos, una diferencia que ahora mismo resulta decisiva para entender la posición del conjunto blanquiazul en la clasificación. “Ahora tenemos 8, tendríamos 12 y no estaríamos comentando esto.” El expresidente ha querido recordar que esos pequeños detalles terminan cambiando por completo las sensaciones alrededor de un equipo. Con doce puntos, el Espanyol estaría afrontando el momento actual desde una posición mucho más cómoda. Con ocho, en cambio, vuelve a mirar hacia abajo y a plantearse decisiones importantes. Sánchez Llibre ha evitado buscar culpables concretos y ha expresado su confianza en que el equipo conseguirá salir de esta situación, aunque sin disimular su preocupación por la trayectoria reciente.
¿Qué haría Sánchez Llibre con Manolo González? El expresidente evita mojarse expl´citamente deja claro lo que haría
Una de las preguntas que sobrevolaba la conversación era qué decisión tomaría Sánchez Llibre si todavía fuera presidente y tuviera que afrontar la situación actual de Manolo González. El expresidente ha evitado pronunciarse abiertamente sobre una posible destitución, pese a la insistencia de Javier de Haro. “Supongo que todo el mundo ya lo sabe, pero yo no lo voy a decir.” Lejos de entrar en el debate sobre el banquillo, ha defendido que cada presidente debe asumir sus propias decisiones y que él no conoce suficientemente el funcionamiento interno del Espanyol actual. “No me hagas hablar.” Su respuesta no deja demasiadas dudas sobre cuál sería su decisión, la del cese, pero no ha querido confirmarla. Y ha explicado sus motivos: “Es que no me toca hablar a mí.”
Sánchez Llibre reivindica su condición de perico, pero no quiere interferir en la gestión actual
El tramo final de la entrevista ha dejado una reflexión sobre su relación actual con el Espanyol. Sánchez Llibre insiste en que sigue siendo un aficionado más, aunque es consciente de que haber presidido el club condiciona la repercusión de cualquier opinión que pueda expresar. No quiere presentarse como alguien que conoce mejor que los actuales dirigentes lo que debe hacerse ni considera que tenga derecho a dar instrucciones desde fuera. Su etapa terminó hace quince años y ahora observa la actualidad desde la grada, compartiendo las preocupaciones del resto de seguidores blanquiazules. “Yo soy muy perico, como todos los pericos.” Una forma de reivindicar su vínculo con la entidad sin utilizar su trayectoria para reclamar un protagonismo que, según ha explicado, ya no le corresponde.
Una mirada al pasado para recordar lo que debería ser el Espanyol
La conversación ha servido para recordar algunos de los grandes momentos de la historia reciente del Espanyol, pero también para poner frente al espejo su situación actual. Sánchez Llibre presidió un club que ganó dos Copas del Rey, disputó una final europea y estrenó un estadio, aunque también hubo momentos críticos a nivel deportivo, económico e institucional, mientras que el Espanyol de los últimos años ha tenido que afrontar dos descensos y varias temporadas pendientes de la permanencia. El expresidente no ha ofrecido recetas mágicas ni ha querido señalar a nadie como responsable de la crisis. Pero sí ha defendido una idea que conecta directamente con lo que buena parte del espanyolismo lleva tiempo reclamando: el club debe dejar de acostumbrarse a sufrir y empezar a construir una estabilidad acorde con su historia y sus posibilidades. Un mensaje que ha puesto contenido deportivo a una celebración muy especial para Javier de Haro y los 6.000 programas de Tiempo de Espanyol.







