Con la herida aún fresca tras el 0-2 ante el Girona y las dudas arbitrales que marcaron el encuentro, el Espanyol ha dado a conocer la convocatoria para el partido de este sábado a las 16:15h en Mestalla ante el Valencia. Los elegidos por Manolo González son los siguientes:
📋 CONVOCATÒRIA #RCDE | Aquests són els jugadors citats per al #ValenciaEspanyol! pic.twitter.com/AScUhLUzpw
— RCD Espanyol de Barcelona (@RCDEspanyol) January 23, 2026
Porteros: Ángel Fortuño, Dmitrovic, Pol Tristán
Defensas: Rubén Sánchez, Fernando Calero, Leandro Cabrera, José Salinas, Miguel Rubio, Carlos Romero, Clemens Riedel
Centrocampistas: Urko González, Edu Expósito, Pol Lozano, Ramón Terrats, Charles Pickel
Delanteros: Roberto, Pere Milla, Jofre Carreras, Kike García, Antoniu Roca, Tyrhys Dolan
La única diferencia respecto al partido ante el Girona es la ausencia de Omar El Hilali, sancionado.
El Espanyol, a superar el mini bache de malos resultados
El equipo de Manolo González llega al duelo frente al Valencia con ganas de pasar página tras una derrota que dejó más cicatrices que fútbol. Y es que no solo fue el marcador lo que dolió, sino todo lo que lo rodeó: penaltis discutidos, decisiones polémicas, un ambiente enrarecido y hasta lanzamiento de objetos que hicieron temer en el cierro del estadio, que el club esquivó por los pelos. Todo eso en un encuentro donde el Espanyol volvió a demostrar que, cuando se pone, tiene recursos para competir incluso sin estar fino.
Ahora, la cita en Mestalla se presenta como un test de madurez. El conjunto blanquiazul sigue quinto en la tabla con 34 puntos, dos más que Celta y Betis, y con un objetivo europeo que está más vivo que nunca. Enfrente, un Valencia que viene de ganar en el Coliseum (0-1 al Getafe) y que anda 17º con 20 puntos, apenas uno por encima del descenso. Un rival herido, pero siempre incómodo, especialmente en casa.
El conjunto perico buscará reencontrarse con su mejor versión, esa que le permitió ser el mejor equipo de diciembre y llegar a esta jornada en plena pelea por Europa. No será fácil, porque Mestalla nunca lo es. Pero el equipo ya ha demostrado que sabe competir con presión y que, pese a la frustración, tiene razones de sobra para seguir creyendo.







