
Resumen: Juan José Caseiro pone el foco en el desastre colectivo del Espanyol ante el Elche, una derrota que deja muy pocos futbolistas a salvo y que incluso empeora las pésimas sensaciones de la primera parte de Butarque. La fotografía es durísima: errores individuales, falta de ritmo, jugadores perdidos y un rival con diez que generó las mejores ocasiones.
Puntos clave:
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- Caseiro considera que el suspenso fue prácticamente general ante el Elche.
- Dmitrović, Unai Núñez, Cabrera y buena parte del centro del campo aparecen especialmente señalados.
- Javi Hernández y Marcos Fernández son de los pocos futbolistas que salen algo mejor parados.
- El Elche creó más peligro incluso jugando casi todo el encuentro en inferioridad numérica.
- La contracrónica concluye que hay derrotas que deben quedar escritas para recordar una noche especialmente vergonzosa.
Suspenso general en una noche que deja muy poco que salvar
La contracrónica de Juan José Caseiro después del Espanyol 1-3 Elche parte de una sensación muy sencilla: casi mejor habría sido dejar el folio en blanco. Porque cuando uno intenta ordenar lo ocurrido en el RCDE Stadium acaba siempre en el mismo sitio. El suspenso fue prácticamente general y la actuación consiguió algo que parecía complicado apenas tres días después: hacer todavía peor la sensación que había dejado aquella primera parte lamentable en Butarque.
Suspenso
La tentación de dejar hoy el folio en blanco ha sido grande. Cualquier análisis de lo visto desemboca en reflexiones crueles. El cero como puntuación general sobrevuela las cabezas de unos jugadores que superaron con creces la vergonzosa primera parte del martes en Butarque. Si nos incluyeran en el informe PISA, estaríamos destacados … en suspensos.
El listado de suspensos lo encabeza Dmitrovic, que instaura desde ya el debate; a la lentitud de Unai le acompañó la previsibilidad de Cabrera y sazonado con Hinojo. ¿José Ángel? Bastante tendrá con recordar el resultado de su debut.
Urko es el repetidor en lo que va de temporada y la parálisis de Expósito durante la noche como claro síntoma de lo perdidos que estábamos. Parecido Cala, que no se encuentra. De toda la media, solo Javi Hernández entendió que hay que moverse continuamente y más en superioridad.
Bryan, casi aprueba su primera titularidad, pero abusó del exterior como recurso y no es por partidos como este que Roberto va a la selección.
De los cinco cambios, el único realmente revulsivo fue Marcos, que te garantiza la lucha. A Hartmann no le salvó ni la buena caligrafía que escribe con su zurda y Riedel que entró con ganas, hasta que cayó el 1-3. Dolan, especialista en ir para atrás cuando había que ir para adelante y Milla en esa versión que tantas veces hemos visto.
El fútbol actual penaliza a los equipos que se quedan en inferioridad. Todos lo hemos visto. Pero siempre hay una excepción que confirma la regla: nosotros. Es imposible ganar un partido con menos del 20% de jugadores acertados. Ya no te digo en Primera. La derrota, tan justa como corta, porque incluso en inferioridad, el Elche tuvo las mejores ocasiones. Decía arriba que era el día ideal para dejar el folio en blanco, pero bien pensado hay derrotas que deben quedar escritas, a ver si la vergüenza solo se la va a tener que tragar el aficionado.
Juan José Caseiro







