El partido entre Atlético de Madrid y Espanyol del sábado en el Metropolitano no es uno más para Carlos Romero. Es uno de esos escenarios que miden carreras. Un campo grande, un rival exigente y, para colmo, ante uno de los clubes que lo tiene apuntado en la agenda. Todo junto, todo a la vez. Y llega en un momento en el que su rendimiento no está siendo tan brillante como hace unos meses.

El lateral de Torrent sigue siendo indiscutible para Manolo González, pero las últimas actuaciones han dejado cierta sensación de desgaste. Nada dramático, pero sí visible. Más imprecisiones, menos profundidad, menos esa chispa que lo convirtió en una de las sorpresas positivas del curso. Ante el Celta estuvo irreconocible, incluso le cogieron la espalda en el primer gol de los gallegos.
Números de atacante con dorsal de defensa
Pese a ese pequeño bajón, su temporada sigue siendo muy notable. Dos goles y cuatro asistencias en 22 partidos son cifras poco habituales para un lateral. Solo tres futbolistas del Espanyol han participado en más tantos este curso. Y todos son delanteros o jugadores de ataque.

Ese impacto ofensivo explica por qué tantos equipos han puesto los ojos en él. Romero no es un lateral que solo defienda; es un jugador que aparece arriba, que rompe líneas y que da soluciones cuando el partido se atasca.
Bajo la lupa de un Atlético que busca lateral
El Atlético de Madrid necesita reforzar el carril izquierdo tras la salida de Javi Galán y la falta de alternativas específicas. Ahora mismo, Ruggeri es el único especialista puro en esa banda. Por eso, el nombre de Romero lleva tiempo en la libreta rojiblanca.
El partido del sábado será, en cierto modo, un escaparate involuntario. No porque él quiera demostrar nada, sino porque los focos estarán ahí. Y en un estadio así, cada error se ve el doble y cada acierto también.
El Villarreal lo quiere de vuelta
El interés colchonero choca con el plan del Villarreal, que cuenta con Romero para la próxima temporada. Tras ampliar su contrato hasta 2029 y blindarlo con una cláusula de 45 millones, la idea es clara: recuperar a un jugador que consideran listo para ser titular.

Más aún después de la salida de Pedraza. En La Plana ven en él al dueño natural del lateral izquierdo a partir del próximo curso. Salvo oferta descomunal, todo apunta a que volverá a vestir de amarillo en verano.
Un momento para recuperar su mejor versión
El desafío para Romero no es solo táctico, también emocional. Enfrentarse a un rival que te observa mientras atraviesas una fase irregular no es sencillo. Pero también puede ser la ocasión perfecta para reivindicarse.

Cuando está bien, aporta profundidad, energía y personalidad. Cuando baja un poco el nivel, el equipo lo nota porque su banda pierde peso ofensivo. El Espanyol necesita al Romero de la primera vuelta, no al de las últimas jornadas.
Mucho más que un partido para él
En el fondo, este encuentro reúne todos los ingredientes de una prueba grande: estadio exigente, rival potente y contexto personal especial. Para el Espanyol, que Romero recupere su mejor versión puede marcar la diferencia entre resistir o sufrir.
Porque si el lateral vuelve a ser ese jugador incansable que llega arriba y vuelve abajo sin perder claridad, el equipo gana una vía de escape. Y en un campo como el Metropolitano, puede ser un factor diferencial.
Datos: Mundo Deportivo







