El nombre de Álex Calatrava vuelve a estar encima de la mesa del Espanyol. Y no es una aparición de última hora, de esas que salen en junio porque toca llenar la libreta de rumores. El futbolista del Castellón lleva tiempo en la órbita blanquiazul, ya gustó el pasado verano, volvió a ser tanteado en invierno y ahora, tras la eliminación del conjunto orellut en el playoff de ascenso ante el Almería, su situación cambia bastante. El Castellón seguirá en Segunda y eso activa una cláusula mucho más asumible que si hubiese subido a Primera.
La eliminación del Castellón cambia el precio de salida
Calatrava había firmado una cláusula doble tras ampliar su contrato con el Castellón hasta 2029. Si el equipo ascendía, su salida se iba hasta los 10 millones de euros. Una cifra fuera de mercado para el Espanyol actual, al menos en condiciones normales. Pero al quedarse en Segunda, la cláusula baja a 5 millones. Sigue siendo dinero. Mucho dinero para un club que antes de fichar debe liberar fichas y margen salarial. Pero ya no suena a misión imposible. Pasa de ser una operación casi descartada a una carpeta que se puede trabajar, siempre que haya voluntad del jugador y una fórmula que permita encajar los números.
Un gol ante el Almería que no alcanzó, pero volvió a enseñar su talento
El Castellón cayó eliminado ante el Almería por 3 – 2 (un global de 4-3), pero Calatrava volvió a dejar su sello con un gol de acción individual. No bastó para meter a su equipo en la final del playoff, pero sí sirvió para recordar por qué tantos clubes lo siguen de cerca. Es un futbolista con chispa, con golpeo, con movilidad y con esa capacidad para aparecer por dentro o por fuera que tanto cuesta encontrar. No es solo un mediapunta bonito de ver: es un jugador que produce, y eso en el mercado se paga.
El Espanyol ya intentó ficharlo el pasado verano
El interés perico no viene de ahora. El Espanyol ya trató de hacerse con Calatrava el pasado verano, pero el Castellón pidió entonces alrededor de 4 millones de euros, una cantidad que no encajó con las intenciones blanquiazules. En invierno, el club volvió a preguntar por él. El nombre siguió vivo. Y ahora, con Monchi al frente de la dirección general deportiva, la carpeta se mantiene abierta, aunque el nuevo escenario puede alterar prioridades, tiempos y fórmulas. Lo importante es que Calatrava no es un capricho nuevo: es un jugador que el Espanyol lleva tiempo mirando.
Un perfil que gusta a Manolo González
Hay otro punto clave: Manolo González conoce muy bien al jugador y lo tiene bien valorado desde hace tiempo, incluso desde su etapa en el Badalona. Calatrava encaja por lo que puede ofrecer entre líneas, por su capacidad para jugar como mediapunta y por su polivalencia para caer a las bandas. En una plantilla que necesita más velocidad, más talento en tres cuartos y más jugadores capaces de romper partidos, su nombre tiene bastante lógica. El Espanyol necesita futbolistas que no solo corran, sino que también entiendan dónde hacer daño. Y ahí Calatrava puede encajar.
Una temporada de números muy serios en el Castellón
La temporada de Calatrava ha sido de las que obligan a mirar. Ha disputado 43 partidos, con 15 goles y 8 asistencias. Son cifras muy potentes para un jugador que no actúa como delantero centro puro y que ha sido una de las piezas más importantes del Castellón. A eso se suma su crecimiento competitivo, su madurez y una trayectoria que viene de lejos antes de asentarse en Castalia. No hablamos de una promesa sin hacer, sino de un futbolista que ya ha respondido en un contexto exigente.
Álex Calatrava, un talento de maduración tardía que el Espanyol sigue muy de cerca
Álex Calatrava Torrado (Barcelona, 2000) no ha llegado hasta aquí por el camino fácil. Formado de niño en la Damm, la UA Horta e incluso con un paso por La Masía en edad benjamín, su carrera se fue alejando pronto de los focos habituales: no jugó en División de Honor juvenil, pasó por el Sant Andreu en Liga Nacional y tuvo que empezar en amateur con el CF Parets, en Primera Catalana. Allí, tras llegar con ciertas dudas sobre su juego, encontró la confianza de Miquel Muñoz y empezó a relanzar una trayectoria que luego pasó por Sants, Costa Brava, el filial del Atlético de Madrid y, finalmente, el Castellón, donde Bob Voulgaris apostó por un talento que parecía infravalorado. En Castalia ha terminado explotando: tras un primer curso con 6 goles y 11 asistencias, esta temporada se ha convertido en futbolista franquicia, con unos promedios muy destacados cara a puerta. Un perfil de recorrido largo, maduración tardía y producción real, justo de esos que obligan a mirar más allá del nombre y atender a lo que está haciendo sobre el campo.
Muchas novias: México, Grecia, Deportivo y más equipos
El problema para que el Espanyol se haga con este ftbolista es que no está solo. Calatrava tiene muchas novias. Su nombre aparece vinculado a equipos nacionales y también a clubes del extranjero. En la lista hay interés desde México y Grecia -Olympiakos en concreto-; también del Deportivo y de más equipos que han seguido su temporada. Esto convierte la operación en una carrera. Y cuando entran mercados con más músculo económico, el Espanyol sabe que no puede ganar solo poniendo dinero. Tiene que ganar por proyecto, por cercanía, por rol y por convicción. Y también, si quiere cerra la operación positivamente, ha de darse prisa.
Esta semana puede ser clave para tomar una decisión
El entorno del jugador deberá empezar a mover piezas pronto. Esta semana puede ser importante para aclarar su futuro, aunque todo dependerá mucho de la voluntad de Calatrava. Y aquí el Espanyol tiene un argumento fuerte: juega en Primera, está cerca de su Parets del Vallès natal y puede ofrecerle un proyecto donde tendría espacio para crecer. Si el jugador prioriza lo deportivo y el encaje personal, el Espanyol puede llevarse el gato al agua. Si la diferencia económica con otras ofertas es demasiado grande, la película cambia.
El Espanyol está bien posicionado, pero debe afinar
La posición del Espanyol es buena, pero no definitiva. Monchi tiene que ordenar antes muchas cosas: salidas, masa salarial, puestos prioritarios y decisiones sobre futbolistas que ya pertenecen al club. El propio director general deportivo ha dejado claro que no habrá barra libre, pero tampoco un bloqueo total. Calatrava entra en ese tipo de operación que puede tener sentido si se ajusta bien. No sería un fichaje barato, pero sí podría ser una inversión con recorrido, de esas que pueden subir el nivel de la plantilla y revalorizarse si el jugador responde en Primera.
La comparación con Javi Hernández entra en el debate
Hay una duda interna que también tiene su lógica: antes de pagar por un perfil ofensivo de Segunda, el Espanyol debe decidir qué hace con Javi Hernández, que viene de una buena cesión en el Mirandés. La comparación no es exacta, porque Calatrava ha competido arriba con el Castellón y Javi lo ha hecho en un contexto distinto, pero el debate existe. Si tienes un jugador propio que puede ocupar zonas parecidas, ¿le das una oportunidad o fichas fuera? Esa es una de esas decisiones que no se resuelven solo mirando estadísticas. Hay que ver encaje, techo, físico, carácter y lo que pide Manolo.
Monchi deberá decidir si Calatrava es una apuesta de proyecto
La llegada de Monchi puede cambiar el enfoque. Calatrava gusta, pero ahora toca ver si encaja dentro del mapa completo que está diseñando el nuevo responsable deportivo. El Espanyol necesita un buen número de cambios, perfiles más físicos, más velocidad y una plantilla con más competencia. Calatrava ofrece talento, gol y polivalencia. No es poco. Pero también exige una inversión importante. La pregunta no es si Calatrava gusta; la pregunta es si el Espanyol está dispuesto a apostar fuerte por él en este momento del mercado.
Una operación abierta y con competencia fuerte
El escenario queda bastante claro. Calatrava tiene muchas opciones encima de la mesa, el Castellón no ha subido y su cláusula baja a 5 millones. El Espanyol sigue bien colocado, porque lleva tiempo detrás, porque Manolo lo valora y porque el jugador puede ver con buenos ojos un regreso cerca de casa en Primera. Pero habrá competencia y no poca. La clave será convencer al futbolista y no entrar en una guerra económica que el Espanyol no puede ni debe pelear a cualquier precio. Si todo se mantiene en márgenes razonables, el club perico tiene opciones. Si la subasta se dispara, tocará mirar a otro lado.











