El Atlético de Madrid llega a este partido con una estadística que no encaja demasiado con su fama de rival casi imposible: no ha ganado ninguno de sus últimos cinco encuentros ante el Espanyol en LaLiga (4 empates y 1 derrota). Es su peor racha sin vencer a los pericos desde aquella entre 2004 y 2007 en la que encadenó ocho partidos sin triunfo. Es decir, no es una anécdota: hay precedentes claros de que este cruce se le puede atragantar.
Y hay más motivos para mirar el calendario con cierta ilusión. El Espanyol ha puntuado en sus dos últimas visitas al Metropolitano (2 empates) y, si vuelve a hacerlo, entraría en un club muy selecto: solo Barcelona, Real Madrid y Villarreal han logrado puntuar tres veces seguidas en ese estadio en Liga. Palabras mayores.
La posibilidad de un doble golpe histórico
La victoria perica en el RCDE Stadium en agosto de 2025 (2-1) abre una puerta que no se ve muchas veces. Si el Espanyol vuelve a ganar, sería la quinta vez en su historia que derrota al Atlético dos veces en la misma temporada de Liga. Solo lo consiguió en 1942-43, 1957-58, 2006-07 y 2017-18. No es algo habitual, pero tampoco imposible. Ya ha pasado.
Dos equipos en mala dinámica… pero de forma distinta
El Atlético no atraviesa precisamente su mejor momento. No ha ganado ninguno de sus últimos tres partidos ligueros (1 empate y 2 derrotas) y no enlaza tres derrotas seguidas desde diciembre de 2021. Además, lleva tres encuentros sin marcar, algo que no le ocurría desde 1995. Casi treinta años. Eso sí que impresiona.
El Espanyol tampoco llega sobrado de confianza. Tras encadenar cinco victorias seguidas a finales de 2025, no ha ganado ninguno de sus últimos siete partidos (2 empates y 5 derrotas). Es su peor racha sin triunfos del curso. Y hay un dato que explica muchos puntos que se han escapado: solo el Oviedo ha perdido más puntos tras ir ganando en 2026 que el Espanyol. Los pericos han dejado escapar siete. Dolor puro.
El caso Julián Álvarez… y el eterno muro Kike García
Hay historias individuales que también cuentan mucho. Julián Álvarez empezó la temporada como un cohete -siete goles en 11 partidos-, pero ahora vive un apagón notable: 13 encuentros sin marcar y solo ocho tiros a puerta en ese periodo. Una sequía que pesa.
En el lado perico, Kike García tiene una relación curiosa con el Atlético. Ha perdido 12 veces contra los rojiblancos, su peor balance ante un rival (empatado con el Barça), y solo ha marcado una vez en 16 enfrentamientos. Fue en 2018, cuando jugaba en el Eibar. O sea, que si marca ahora sería casi romper una especie de maldición personal.
Simeone contra Manolo, un duelo inesperado
Otro dato llamativo: Diego Pablo Simeone no ha ganado ninguno de sus tres partidos de Liga ante Manolo González (2 empates y 1 derrota). Solo Xavi Hernández le ha tenido más partidos sin vencerle -Mourinho le derrotó en los tres enfrentamientos directos-. No es un enfrentamiento habitual, pero sí significativo.
El balance histórico: dominio rojiblanco… con matices
A lo largo de la historia en Primera división, Atlético y Espanyol se han enfrentado 165 veces. El balance global es claro: 48 victorias pericas, 34 empates y 83 derrotas. Es decir, la mitad de los partidos se los ha llevado el conjunto madrileño. En goles, también se nota: 220 a favor del Espanyol por 309 en contra.
Aun así, el presente reciente cuenta otra historia: cinco partidos seguidos sin perder ante el Atlético (4 empates y 1 victoria). Y de los últimos nueve, solo una derrota. No es dominio absoluto, pero sí una tendencia interesante.
Jugar en su casa siempre fue otra historia
Si miramos solo los partidos en feudo colchonero, el panorama cambia bastante. 82 encuentros, con solo 8 victorias pericas (10%), 19 empates y 55 derrotas. Los goles también reflejan la dureza del escenario: 84 a favor y 201 en contra. El Espanyol ha encajado en el 91% de esas visitas.
Eso sí, marcar tampoco ha sido raro: lo ha conseguido en el 65% de los partidos allí. Es decir, perder… pero compitiendo.
Rachas que explican décadas de sufrimiento
Las cifras históricas cuentan historias largas. El Espanyol llegó a encadenar 35 partidos sin ganar allí entre 1958 y 1996, una barbaridad. La peor racha de derrotas seguidas fue de siete, a finales de los 80. En cambio, el mejor periodo fue entre 2005 y 2007, con cuatro partidos sin perder y dos victorias.
La última victoria perica en ese campo llegó en la temporada 2017-18: 0-2 con goles de Melendo y Leo Baptistao, con Simeone en el banquillo rojiblanco y David Gallego en el perico. Parece cercano, pero ya han pasado años.
El Metropolitano reciente: empates y resistencia
En el estadio actual del Atlético, los precedentes más cercanos invitan a pensar en partidos cerrados. 1-1 en la 2021-22 y 0-0 en la 2024-25. Antes hubo tres derrotas seguidas entre 2018 y 2022. O sea, que el Espanyol ha pasado de sufrir bastante a rascar puntos.
Un partido donde todo puede pasar
Si uno junta todos los datos, sale una conclusión curiosa: el Atlético es históricamente superior, su estadio impone y su plantilla es enorme… pero el Espanyol llega con precedentes recientes que dicen que se le puede competir. Y mucho.
Cinco partidos seguidos sin perder ante ellos, dos visitas recientes puntuando y la posibilidad de firmar un doble triunfo histórico en una misma temporada. No suena a milagro imposible. Suena a partido incómodo, largo y de esos que se deciden por detalles.







