
El Espanyol – Levante, una primera final aunque todavía estemos en agosto
Evidentemente nadie desciende ni se clasifica para Europa en la primera jornada. Mirambell lo sabe. Su reflexión va por otro lado: no regalar ni una sola oportunidad desde el comienzo. El calendario no espera a que Monchi termine de colocar todas las piezas y, después del Levante, llegará ya una visita de muchísimo nivel. “Después tenemos al Real Madrid, que para mí es un buen momento para jugar contra ellos. Un equipo que está volviendo después del Mundial, un equipo que su estrella no está al 100%, que está aterrizando…”, ha explicado. Y ahí ha aparecido la que para él será una de las grandes claves de este inicio: “Hay una palabra clave que para mí es la intensidad, la actitud y la fuerza”.
Mirambell admite que al Espanyol todavía le faltan piezas
No se trata tampoco de hacer ver que la plantilla ya está terminada porque no lo está. El propio Monchi ha reconocido durante estos días que quedan operaciones por cerrar y Mirambell también ve posiciones que necesitan refuerzos. “Posiblemente, técnicamente, no somos el equipo que nos gustaría. Tácticamente nos faltan jugadores, como por ejemplo un central y un extremo. Si me apuro, tal vez un delantero, pero bueno, tengo ganas de que vuelva Puado”, ha apuntado. Esa carencia, a su juicio, no puede transformarse en una especie de permiso para arrancar a medio gas. Justo al revés: si todavía faltan herramientas, toca compensarlo desde la intensidad y la competitividad.
“Como si fuera una súper final”: la receta para las primeras jornadas
Aquí Mirambell ha sido especialmente insistente. Quiere un Espanyol que empiece la competición con el cuchillo entre los dientes, entendiendo cada jornada como una oportunidad que no vuelve. “La palabra clave, sobre todo en estas primeras cuatro o cinco jornadas, es ir a tope, como si fuera una súper final. Como si jugásemos un título, con esta intensidad y fuerza”. Y ha querido desmontar una frase bastante típica en agosto, aquello de que solamente estamos empezando y ya habrá tiempo para recuperar lo perdido: “´Bueno, es el primer partido, si no ganamos, no pasa nada’… No, no. Sí que pasa. Porque son puntos que nos pueden hacer falta para el final de la temporada, para el objetivo que sea”. Ahí está seguramente el corazón de toda su opinión.
¿Cuál es realmente el objetivo del Espanyol esta temporada?
Precisamente la palabra objetivo le ha servido a Mirambell para abrir otro melón. Y uno bastante interesante. Le sorprendió escuchar recientemente que dentro de la propia plantilla todavía no estuviera completamente definido hasta dónde debe aspirar este Espanyol. “Me parece muy curioso oir, en la presentación de UNia Núñez de ayer, que todavía la plantilla no tenga claro cuál es el objetivo. Creo que esto debe ser algo que venga desde arriba hasta el último jugador que llegue”, ha defendido. Más allá de si la meta acaba siendo salvarse con tranquilidad, acercarse a Europa o simplemente mejorar lo conseguido el curso anterior, Mirambell considera imprescindible que exista una dirección compartida por todos.
Una meta común desde el presidente hasta el último jugador
Para Mirambell, esa hoja de ruta no puede quedarse en algo ambiguo durante demasiado tiempo. “¿Qué quiero decir? Que el presidente ha dicho que esta temporada el objetivo es salvarnos, luchar para tocar a Europa, evolucionar. Es decir, cualquiera. Pero no creo que no haya un objetivo deportivo”, ha razonado. Y aquí sí ha elevado bastante el tono de la advertencia: “Es que para mí sería uno de los principales errores de esta temporada. Además, que si hay un fichaje o no hay un fichaje. Hay que poner una meta, un objetivo”. No pide necesariamente hablar de Europa ni cargar al equipo de una presión desmedida. Pide saber hacia dónde se camina. Parece una obviedad, pero no lo es tanto.
Crédito para Manolo González pese al ruido alrededor del entrenador
Mirambell también ha entrado en uno de los debates que ha acompañado prácticamente todo el verano perico: Manolo González. Su posición está bastante clara. “Confiar en Manolo González, que yo creo que se ha ganado mucho crédito. No entiendo las críticas, porque si no tienes herramientas, pues no tienes herramientas. Y en estos momentos el Espanyol las tiene incompletas”, ha defendido. El técnico ha estado bajo la lupa incluso antes del primer partido oficial, pese a venir de cumplir los objetivos que se le han planteado desde que llegó al banquillo del primer equipo. Para Mirambell, reclamarle según qué cosas sin tener todavía la plantilla cerrada sería empezar el curso midiendo con una vara un poco extraña.
El “ADN Manolo” como argumento para competir mientras llegan los fichajes
A partir de ahí aparece otro concepto que Mirambell espera reconocer desde este mismo domingo. “Estoy convencido de que este ADN Manolo lo veremos en el equipo. Y tengo ganas de verlo en el primer partido. Y en el segundo, en el tercero, en el cuarto…”, ha afirmado. Ese ADN tiene bastante que ver con lo que hemos visto muchas veces en los equipos de González: intensidad, duelos, piernas, insistencia y la sensación de que el rival tiene que sudar cada pelota. Tal vez no sea suficiente para todo un campeonato, porque para eso también hacen falta calidad y plantilla, pero sí puede ser una base muy útil mientras Monchi termina de completar el puzzle.
Mirambell reclama un Espanyol que no reserve absolutamente nada
Su cierre ha resumido perfectamente lo que quería transmitir. Nada de esperar al final del mercado. Nada de pensar que agosto es una especie de ensayo general. “Tenemos que salir en los primeros cuatro partidos como si fuéramos a la final de la Champions League, por decir algo. Y a partir de aquí confiar en este equipo. Ya pasaremos cuentas a mitad de temporada”. Y todavía ha ido un poco más allá: “Tenemos que competir como si nos fuera la vida cada partido. Y este es el camino y es el ADN perico. Vamos familia, ya tenemos el primer partido de la Liga. Con los tres puntos. No hay más. Tres puntos”. Difícil resumirlo mejor. Para Mirambell, el proyecto podrá necesitar tiempo; la clasificación, en cambio, empieza a contar desde el minuto uno del domingo.







