El Espanyol vuelve este viernes a su casa con el pecho hinchado. Viene de dos victorias seguidas fuera de casa, con un 0-6 global que suena casi a ciencia ficción si recordamos cómo estaba el equipo hace apenas un mes. Pero la realidad es que los de Manolo González están en su mejor momento del curso y tienen la permanencia más cerca que nunca. El problema es que esta jornada no podrán repetir la fórmula mágica: Javi Puado, uno de los fijos y alma del equipo, está sancionado por acumulación de amarillas. Y eso, claro, obliga al técnico a mover fichas.
El once del Espanyol, con la baja dolorosa de Puado
Lo de Puado no es una baja cualquiera. El capitán había recuperado su mejor versión, combinando, cayendo a banda, presionando como un loco… El verdadero termómetro del equipo. Pero esta jornada tendrá que ver el partido desde la grada, y Manolo González se enfrenta a una decisión importante: ¿quién ocupa su sitio sin desmontar lo que tan bien ha funcionado?
La opción más natural es Jofre Carreras. Ya lo hemos visto entrar por la izquierda cuando Puado ha caído a la derecha, o cuando el equipo necesitaba un revulsivo con piernas frescas. Jofre no es exactamente el mismo perfil, es más extremo puro, menos de combinar y más de correr y encarar. Pero puede cumplir con creces. “Yo me adapto a lo que haga falta”, ha dicho en más de una ocasión, y el míster lo sabe.
Otra posibilidad que va ganando peso es la de Pere Milla. El ilerdense se ha metido de lleno en los planes de Manolo después de una primera vuelta fantasma. Su gol al Rayo, su energía y su capacidad para jugar entre líneas lo convierten en una opción muy seria. Si hay alguien en la plantilla con un estilo más parecido al de Puado, ese es Pere.
Y luego están las alternativas más ‘creativas’: poner un segundo delantero como Veliz o Cheddira al lado de Roberto, o incluso probar con Edu Expósito escorado a banda, aunque eso implicaría tocar el dibujo o romper el equilibrio del centro del campo, justo cuando el equipo ha encontrado estabilidad. Así que lo lógico sería tirar por la vía más simple: Jofre o Pere, sin tocar nada más.
Por lo demás, todo apunta a que Manolo repetirá el bloque que ha funcionado como un reloj suizo en los últimos partidos: Joan en portería; Omar el Hilali, Kumbulla, Cabrera y Carlos Romero en defensa; Pol Lozano, Urko y Edu Expósito en la medular; Roca en una banda, Jofre o Pere en la otra, y arriba, como siempre últimamente, Roberto Fernández, el nuevo ídolo de la grada.

El Getafe, sin Diego Rico pero con su clásico espíritu Bordalás
Enfrente estará un Getafe muy reconocible, marca de la casa Bordalás, que también tendrá que hacer un pequeño ajuste por sanción. Diego Rico fue expulsado en la jornada anterior y no estará disponible para el duelo en Cornellà. En su lugar entrará casi seguro Iglesias en el carril izquierdo. El resto del once, sin sorpresas.
David Soria seguirá bajo palos, con una defensa de dos centrales formada por Alderete y Domingos Duarte. Los carriles serán para Juan Iglesias o Bernat y probablemente Djené, mientras que el centro del campo lo ocuparán Terrats, Milla y Arambarri, tres jugadores de pierna fuerte, recorrido y buen trato de balón. También estará Coba. Arriba, Juanmi y Uche forman la pareja ofensiva, con capacidad para asociarse y presionar alto.
Bordalás no cambia demasiado las cosas cuando le funcionan. Su Getafe compite, muerde y sabe cómo incomodar a cualquier rival. Es el típico equipo que te lleva al barro aunque estés en tu mejor momento. Así que el Espanyol, pese a llegar lanzado, no se puede confiar. Hay que mantener la intensidad, no perder la concentración y, sobre todo, no echar de menos en exceso a Puado.
Este viernes, el RCDE Stadium tiene una cita importante. La permanencia está cerca, pero no hay margen para despistes. Y menos ante un Getafe que, como siempre, no regala nada.







