Jon López y Aitor Unzué, los dos hombres de Sarabia que dirigirán al Espanyol ante el Deportivo: de la informática al Mundial con Luis Enrique

6 de noviembre de 2026
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Resumen: El Espanyol afrontará el partido de este sábado ante el Deportivo de La Coruña con una situación poco habitual en su banquillo. Eder Sarabia todavía deberá cumplir el último encuentro de sanción que arrastra de su etapa en el Elche, por lo que serán Jon López y Aitor Unzué quienes asuman el protagonismo en la zona técnica del RCDE Stadium. Dos profesionales con trayectorias muy diferentes, pero que aportan experiencia y conocimientos al nuevo proyecto blanquiazul. Jon López, de 46 años, es el segundo entrenador y uno de los hombres de máxima confianza de Sarabia, al que conoce desde su etapa en el fútbol base del Danok Bat y con quien ha compartido los ascensos del Andorra y el Elche. Ingeniero informático de formación, ha trabajado también para Villarreal, Valencia y la Fundación Real Madrid. Aitor Unzué, de 35 años e hijo de Juan Carlos Unzué, es un especialista en análisis de juego que formó parte del cuerpo técnico de Luis Enrique en la selección española durante el Mundial de Qatar 2022 y posteriormente en el PSG. También ha pasado por La Masia, Celta, Girona, Genoa y Valladolid. Ambos tendrán la responsabilidad de trasladar al campo las primeras ideas de Sarabia en un encuentro importante para que el Espanyol vuelva a ganar en casa.

5 puntos clave

    • Sarabia cumple sanción: Jon López y Aitor Unzué estarán en el banquillo frente al Deportivo.
    • Jon López, hombre de confianza: comparte una larga trayectoria con Sarabia desde el Danok Bat.
    • Informático y entrenador: López combina una formación técnica con experiencia en varios clubes.
    • Aitor Unzué, experiencia internacional: trabajó con Luis Enrique en Qatar 2022 y en el PSG.
    • Primer examen en casa: deberán trasladar las ideas de Sarabia al equipo y buscar los tres puntos.

Jon López y Aitor Unzué, los encargados de dirigir al Espanyol ante el Deportivo mientras Sarabia cumple sanción

El estreno del Espanyol de Eder Sarabia en el RCDE Stadium tendrá una particularidad bastante curiosa: el nuevo entrenador todavía no podrá sentarse en el banquillo. El técnico vasco deberá cumplir este sábado, ante el Deportivo de La Coruña, el último partido de la sanción que arrastra de su etapa en el Elche. Ya estuvo fuera de la zona técnica en la victoria de La Cerámica, cuando Sergio García se hizo cargo del equipo, y ahora volverá a seguir el encuentro desde una posición diferente a la habitual.

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Esta vez, eso sí, el mando estará en manos de su propio cuerpo técnico. Jon López, su segundo entrenador y uno de sus colaboradores más cercanos, será la principal referencia desde el banquillo, acompañado por Aitor Unzué. Dos nombres que quizá no resulten demasiado familiares para buena parte del espanyolismo, pero que acumulan una trayectoria considerable en el fútbol profesional.

Y lo curioso es que llegan por caminos muy distintos. Uno es ingeniero informático, lleva más de dos décadas vinculado a Sarabia y ha vivido con él dos ascensos. El otro es hijo de un antiguo futbolista y entrenador de primer nivel, se especializó muy joven en el análisis de partidos y terminó trabajando con Luis Enrique en un Mundial y en el Paris Saint-Germain. Ahora coinciden en un Espanyol que necesita empezar a construir una nueva etapa sin perder tiempo.

Jon López, mucho más que el segundo de Sarabia: una relación que comenzó en el Danok Bat

Para entender la importancia que tiene Jon López dentro del equipo de Eder Sarabia hay que remontarse muchos años atrás. El bilbaíno, de 46 años, conoce al nuevo entrenador del Espanyol desde su juventud y ambos comenzaron a trabajar juntos en el fútbol formativo del Danok Bat. Allí pasaron por diferentes categorías, desde infantiles y cadetes hasta juveniles, y compartieron varias temporadas en el equipo de División de Honor.

No hablamos, por tanto, de un ayudante que Sarabia haya incorporado recientemente porque necesitaba completar su cuerpo técnico. Jon López es una de las personas que mejor conocen su manera de entender el fútbol, sus exigencias y su personalidad. Esa relación de confianza se ha mantenido con el paso del tiempo y volvió a hacerse especialmente estrecha cuando ambos coincidieron en el FC Andorra a partir de enero de 2021.

En el Principado vivieron uno de los grandes éxitos de sus carreras, el ascenso a Segunda División en 2022. Posteriormente siguieron trabajando juntos en el Elche, donde consiguieron otro ascenso, esta vez a Primera, y la permanencia en la máxima categoría. Dos experiencias que explican por qué Sarabia confía tanto en él y por qué su presencia resulta importante en un momento de transición como el que atraviesa el Espanyol.

De la ingeniería informática a los banquillos: la trayectoria poco habitual de Jon López

La carrera de Jon López tiene una particularidad que llama bastante la atención. Es licenciado en Ingeniería Informática por la Universidad de Deusto y durante años compaginó su trabajo en el fútbol con empleos relacionados con la tecnología. Entre 2005 y 2015 desarrolló actividades de programación, diseño web, dirección de proyectos y gestión informática para diferentes empresas, mientras continuaba formándose como entrenador hasta obtener la licencia UEFA PRO.

Su experiencia futbolística tampoco se limita a trabajar con Sarabia. Entre 2011 y 2014 formó parte del área de captación del Villarreal en el País Vasco, una tarea que compaginó durante parte de ese periodo con su labor como segundo entrenador de la SD Leioa, en Tercera División, junto a David Movilla.

Después llegó una experiencia bastante diferente. Se trasladó a República Dominicana para participar en la puesta en marcha de una escuela de tecnificación de la Fundación Real Madrid y la Fundación ARMID. Allí trabajó en la formación de entrenadores, la elaboración de metodologías y el diseño de sesiones, y también ejerció como ayudante en el Cibao FC, de la máxima categoría dominicana.

De regreso a España, pasó por la secretaría técnica del Valencia CF, donde realizó tareas de captación en el País Vasco, Cantabria y Navarra entre 2015 y 2017. Su carrera ha combinado así formación, análisis, búsqueda de talento y trabajo directo con los futbolistas. Un perfil bastante completo para alguien que ahora debe ejercer de principal referencia del banquillo durante la ausencia de Sarabia.

Jon López ya sabe lo que es sustituir a Sarabia: no será su primera vez

Hay un detalle importante de cara al partido contra el Deportivo. Jon López ya ha tenido que asumir la dirección de equipos cuando Sarabia estaba sancionado. Le sucedió durante sus etapas anteriores y, por tanto, la responsabilidad de este sábado no le resultará desconocida.

En una entrevista concedida a Radio Bilbao, de la Cadena SER, en septiembre de este año, López habló de su relación profesional con Sarabia y dejó bastante clara su vocación como ayudante. “No tengo intención de ser primer entrenador.” También explicó que se siente especialmente cómodo trabajando a su lado y que no necesita ocupar el primer plano para disfrutar de su profesión.

En aquella conversación reconoció que había afrontado con naturalidad las ocasiones en las que le tocó dirigir desde el banquillo por las sanciones de Sarabia. Su tranquilidad se basa en conocer el plan de partido y en el trabajo compartido durante la semana. Una explicación que encaja perfectamente con lo que sucederá ante el Deportivo.

Porque el Espanyol no cambiará de entrenador este sábado. Las decisiones tácticas, la preparación del encuentro y las indicaciones que recibirán los futbolistas seguirán formando parte del trabajo del cuerpo técnico de Sarabia. Jon López tendrá que trasladarlo a la banda, reaccionar a lo que suceda durante el partido y tomar las decisiones que correspondan en cada momento.

Aitor Unzué, el analista que trabajó con Luis Enrique en la selección española y en el PSG

El otro protagonista del banquillo será Aitor Unzué, nacido en Pamplona en 1991. A sus 35 años, presenta un recorrido profesional llamativo, con experiencias en La Masia, Celta, Girona, la selección española, PSG, Genoa y Valladolid. Una carrera construida principalmente alrededor del análisis de los partidos, el estudio de los rivales y la interpretación de lo que sucede sobre el terreno de juego.

Aitor es el hijo mayor de Juan Carlos Unzué, antiguo guardameta y entrenador que en los últimos años se ha convertido en una figura muy querida y respetada por su lucha para dar visibilidad a la esclerosis lateral amiotrófica (ELA). Su apellido está ligado al fútbol desde hace décadas, aunque Aitor ha ido construyendo su propia trayectoria profesional.

Como futbolista llegó a competir en Tercera División, con etapas en el Gavà y el filial del Sabadell, y también tuvo una experiencia en Estados Unidos. Pero decidió colgar las botas con solamente 23 años y orientar su futuro hacia los banquillos y el análisis.

Sus primeros pasos en esa nueva faceta le llevaron a El Salvador, antes de incorporarse en 2015 al departamento de metodología del fútbol base del FC Barcelona. Posteriormente trabajó en el Celta, dentro del cuerpo técnico de su padre, y pasó por el Girona, primero con Eusebio Sacristán y después nuevamente con Juan Carlos Unzué.

El salto más importante llegó en noviembre de 2019, cuando Luis Enrique lo incorporó al cuerpo técnico de la selección española. Aitor Unzué se convirtió en uno de los colaboradores del seleccionador y terminó participando en el Mundial de Qatar 2022. Era uno de los integrantes más jóvenes del equipo técnico, pero desempeñaba funciones de bastante responsabilidad.

Los ojos de Luis Enrique desde la grada: así trabajaba Aitor Unzué durante el Mundial de Qatar

Una de las funciones más interesantes de Aitor Unzué durante su etapa con España era observar los partidos desde una perspectiva distinta a la del entrenador. Mientras Luis Enrique dirigía a sus futbolistas desde la banda, Unzué analizaba el encuentro desde una posición elevada, detectaba movimientos que se repetían y preparaba imágenes para ayudar a corregir problemas.

El propio Luis Enrique explicó su labor durante uno de aquellos conocidos directos de Twitch que realizó en el Mundial. “Nos informa si hay un patrón que se repite, no de un error puntual.” La idea era distinguir entre una acción aislada y un problema que podía estar repitiéndose durante el encuentro.

El seleccionador detalló que, cuando Unzué identificaba una situación importante, registraba las imágenes para poder mostrarlas al equipo durante el descanso. Una forma de trabajar que permite corregir comportamientos con ejemplos concretos, sin depender únicamente de lo que el entrenador consigue observar desde el banquillo.

Entre sus aportaciones durante aquella etapa aparece también la propuesta de situar a Rodri como defensa central. Unzué había seguido sus actuaciones en la Premier League y conocía las posibilidades que ofrecía el futbolista del Manchester City en esa posición. Una muestra de cómo el trabajo de análisis puede acabar influyendo en decisiones tácticas de primer nivel.

Para el Espanyol, contar con alguien que ha vivido ese tipo de experiencias puede resultar especialmente interesante. Sarabia quiere introducir una propuesta que exige mucha comprensión del juego, movimientos coordinados y una lectura constante de las posiciones. El análisis de vídeo será una herramienta importante para que los jugadores entiendan qué les pide el nuevo entrenador.

Del PSG al Genoa y el Valladolid: el recorrido de Aitor Unzué antes de llegar al Espanyol

La relación profesional de Aitor Unzué con Luis Enrique continuó después del Mundial. En julio de 2023 se incorporó al Paris Saint-Germain como analista de vídeo, formando parte del cuerpo técnico del entrenador asturiano durante la temporada 2023-24 y los primeros meses de la siguiente.

Su siguiente destino fue Italia. En noviembre de 2024 se incorporó al Genoa, donde trabajó dentro del equipo de Patrick Vieira. Otra experiencia en un campeonato diferente, con nuevas formas de competir y una exigencia táctica considerable.

Ya en enero de 2026 llegó al Real Valladolid como segundo entrenador de Luis García Tevenet. Su estancia fue breve porque quedó vinculada a la etapa del técnico sevillano, que terminó poco después. Ahora ha encontrado un nuevo destino en el Espanyol, donde se incorpora al proyecto de Sarabia con una experiencia especialmente valiosa en análisis de juego.

Aunque su trayectoria ha estado muy ligada a la figura de su padre y posteriormente a Luis Enrique, Aitor también ha hablado públicamente de la influencia personal que Juan Carlos Unzué ha tenido en su vida. Durante aquel directo de Twitch en Qatar explicó cómo la manera de afrontar la ELA de su padre le había ayudado a relativizar determinados problemas. Una dimensión personal que forma parte de su historia, aunque profesionalmente haya conseguido hacerse un nombre por su propio trabajo.

Dos perfiles diferentes para un Espanyol que necesita aprender rápido las ideas de Sarabia

La combinación de Jon López y Aitor Unzué resulta interesante por las diferencias entre sus trayectorias. López aporta el conocimiento profundo de Sarabia, la experiencia compartida durante años y la familiaridad con sus planes de partido. Sabe qué quiere el entrenador, cómo prepara los encuentros y qué tipo de respuestas espera del equipo en situaciones determinadas.

Unzué aporta una formación muy marcada por el análisis de vídeo y por su experiencia junto a entrenadores acostumbrados a trabajar con modelos tácticos exigentes. Sus etapas con Luis Enrique, tanto en la selección española como en el PSG, le han permitido conocer métodos de preparación y seguimiento de partidos al máximo nivel.

Todo ello puede resultar útil en un Espanyol que todavía está dando sus primeros pasos con Sarabia. El nuevo técnico ha insistido en que no quiere sobrecargar a los futbolistas con demasiada información, pero también necesita que comprendan progresivamente conceptos diferentes a los que venían trabajando con Manolo González. Ahí es donde un cuerpo técnico bien coordinado puede marcar diferencias, tanto en los entrenamientos como durante los partidos.

El Deportivo, primer examen para los hombres de Sarabia en el RCDE Stadium

El partido del sábado, a las 16:15 horas, llegará en un momento importante. El Espanyol viene de conseguir una victoria de enorme valor en Villarreal bajo la dirección interina de Sergio García, pero necesita dar continuidad a ese resultado y romper una racha de cuatro encuentros sin ganar en casa.

El reto será doble. Por una parte, mantener la competitividad, la confianza y algunos de los aspectos positivos mostrados en La Cerámica. Por otra, empezar a incorporar las primeras ideas de un entrenador que quiere un equipo protagonista, valiente y capaz de controlar más fases de los partidos.

Jon López ya conoce esa propuesta prácticamente de memoria. Aitor Unzué llega con una trayectoria que le ha permitido estudiar el fútbol desde diferentes perspectivas. Entre ambos tendrán que conseguir que el trabajo realizado durante la semana se traduzca en una buena actuación ante el Deportivo.

Sarabia seguirá siendo el máximo responsable del proyecto, aunque todavía tenga que contemplar el encuentro desde fuera del banquillo. Después llegará el parón de selecciones y la concentración prevista en Olot, un periodo importante para seguir construyendo su Espanyol antes de que pueda debutar en la banda, el 20 de noviembre, ante el Athletic en San Mamés.

Pero antes de pensar en esa cita hay que superar el examen del Deportivo. El sábado, las miradas de la afición se dirigirán hacia un banquillo ocupado por dos hombres que normalmente trabajan lejos de los focos. Jon López y Aitor Unzué tendrán su momento de protagonismo en el RCDE Stadium. Y la mejor manera de estrenarse ante el espanyolismo sería, naturalmente, con una victoria.