
Resumen: El Comité Técnico de Árbitros (CTA) ha respaldado la decisión de no señalar penalti a favor del Espanyol en el encuentro ante el Racing de Santander, que terminó con derrota blanquiazul por 2-1. El programa Tiempo de revisión ha analizado la polémica acción de la primera mitad en la que Pablo Ramón tocó el balón con la mano dentro del área. Según la explicación del organismo arbitral facilitada, Roberto Fernández agarró “de forma ostensible” la camiseta de Belocian durante el forcejeo previo, limitando los movimientos del defensor racinguista. Por este motivo, considera correcta la decisión de Gil Manzano de sancionar la falta del delantero perico e invalidar la posterior acción de penalti. El CTA cierra así su valoración de una jugada que provocó una enorme indignación entre los seguidores del Espanyol.
Cinco puntos clave
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- El CTA respalda al árbitro. Considera correcta la decisión de Gil Manzano de no conceder penalti al Espanyol.
- La mano de Pablo Ramón existió. El balón impactó en su brazo dentro del área, pero la falta anterior condicionó la resolución.
- Roberto, señalado por el agarrón. El CTA considera que sujetó “de forma ostensible” la camiseta de Belocian.
- Un forcejeo controvertido. Ambos futbolistas participaron en la disputa previa, cuya valoración ha generado debate.
- La polémica, en Tiempo de revisión. El organismo arbitral avala la resolución de una de las jugadas decisivas de El Sardinero.
El CTA da la razón a Gil Manzano en la polémica mano de Pablo Ramón ante el Espanyol
El Comité Técnico de Árbitros ha dado su versión sobre una de las jugadas más polémicas del Racing de Santander-Espanyol del pasado sábado. Y su conclusión, sin ser una sorpresa dada la casi nula capacidad de autocrítica del colectivo, no va a gustar demasiado a la afición perica. El programa Tiempo de revisión, en el que el organismo arbitral analiza algunas de las acciones más discutidas de cada jornada, ha incluido el posible penalti por mano de Pablo Ramón en El Sardinero y ha considerado correcta la decisión de Jesús Gil Manzano de no señalar la pena máxima. La explicación se centra en lo que sucedió unos segundos antes, cuando Roberto Fernández y Jeanuël Belocian mantuvieron un forcejeo durante la disputa del balón. Para los analistas del CTA, el delantero del Espanyol cometió una infracción previa que invalidaba la posterior mano del defensor racinguista. Una valoración que respalda la decisión tomada sobre el terreno de juego tras consultar el VAR, aunque no elimina el debate que provocó la acción.
El CTA considera que Roberto agarró de forma ostensible a Belocian
La clave de la explicación está en el agarrón de Roberto Fernández a Belocian. Según el análisis expuesto en Tiempo de revisión, durante el forcejeo entre ambos futbolistas el delantero blanquiazul sujetó “de forma ostensible” la camiseta del defensor del Racing, limitando su libertad de movimientos. Ese detalle es el que lleva al CTA a dar por buena la decisión final de Gil Manzano. La acción había generado muchas dudas porque el contacto entre los dos jugadores fue mutuo y se prolongó durante la disputa. La discusión entre los aficionados del Espanyol se había centrado precisamente en determinar quién comenzó a agarrar a quién y si realmente existía una infracción suficiente para anular el penalti posterior. La interpretación del organismo arbitral pone el foco en la actuación de Roberto y considera que su agarrón tuvo entidad suficiente para ser sancionado. Así, aunque la mano de Pablo Ramón se produjo dentro del área, la jugada ya estaba condicionada por una infracción anterior.
Gil Manzano reconoció la mano punible, pero el VAR le mostró una falta anterior
Todo sucedió en el minuto 38 de la primera mitad, cuando el marcador todavía señalaba un empate sin goles. En una acción ofensiva del Espanyol, el balón terminó impactando en el brazo de Pablo Ramón dentro del área del Racing. La jugada provocó las protestas inmediatas de los futbolistas blanquiazules y acabó siendo revisada por el VAR. Desde la sala VOR, Raúl Martín González recomendó a Gil Manzano acudir al monitor para estudiar tanto la posible mano como el forcejeo anterior. Las conversaciones arbitrales difundidas después del encuentro permitieron conocer que el colegiado consideró punible la mano de Pablo Ramón y entendió que, por sí sola, habría sido penalti. Pero al revisar la disputa previa entre Roberto y Belocian decidió sancionar al delantero perico. El resultado fue un cambio completo en la resolución: en lugar de penalti a favor del Espanyol, falta ofensiva y balón para el Racing. Ahora el CTA respalda ese criterio y considera que la infracción de Roberto justificaba la decisión final.
Una decisión que indignó al Espanyol en una tarde que acabó con derrota
La resolución arbitral provocó una enorme indignación en el entorno del Espanyol, especialmente porque la jugada se produjo con el resultado todavía igualado y podía haber ofrecido a los blanquiazules una oportunidad de adelantarse desde los once metros. El equipo de Manolo González acabó marcando en la segunda mitad por medio de Edu Expósito, pero el Racing reaccionó con los goles de Belocian y Zabiri y terminó imponiéndose por 2-1. Una derrota que dejó a los pericos en puestos de descenso y aumentó todavía más la presión sobre el entrenador. La polémica de la mano de Pablo Ramón se convirtió en uno de los grandes temas del pospartido, con opiniones enfrentadas sobre la intervención del VAR y la valoración del forcejeo.







