LA OPINIÓN DEL DÍA | Rai Amado: “El viernes sentí vergüenza en el campo, nunca había visto algo similar”

21 de septiembre de 2026
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Resumen: La derrota del Espanyol ante el Elche ha dejado algo más que tres puntos por el camino. Rai Amado ha puesto voz en La Opinión del Día de La Grada Ràdio a una sensación de preocupación profunda, no tanto por el 1-3 como por la manera en que llegó: jugando prácticamente todo el encuentro con superioridad numérica ante el colista y sin conseguir que esa ventaja se notase sobre el césped. Para Rai, lo de Cornellà fue uno de esos partidos que obligan a mirar mucho más allá del resultado.

Puntos clave

    • Rai Amado admite que salió del RCDE Stadium con una sensación que nunca había vivido tras una derrota del Espanyol.
    • Critica que la superioridad numérica desde el minuto 5 apenas se notase durante todo el encuentro.
    • Señala la lentitud con balón, la falta de presión y los problemas para atacar el bloque bajo del Elche.
    • Cree que lo sucedido supera una simple cuestión táctica y apunta también a activación, actitud o planteamiento.
    • Considera imprescindible aprovechar el parón para cambiar cosas y reaccionar de inmediato.

Una Opinión del Día especialmente difícil para Rai Amado

No era una Opinión del Día cualquiera. Se notaba desde las primeras palabras de Rai Amado, encargado este domingo de poner voz al sentir que dejó el Espanyol después del durísimo 1-3 ante el Elche. Y tampoco quiso maquillar demasiado lo que vivió desde la grada. “Creo que es la Opinión del Día después del partido más complicada que me ha tocado hacer”, arrancaba antes de soltar una frase todavía más contundente: “Yo el viernes sentí vergüenza en el campo, nunca había visto algo similar.”

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No hablaba únicamente de perder. Quien sigue al Espanyol está acostumbrado, por desgracia, a salir muchas veces de Cornellà con cara larga. Lo que molestó fue cómo se perdió, porque el rival se quedó con diez futbolistas en el minuto 5 y durante prácticamente todo el encuentro esa circunstancia fue invisible.

“Muchas veces nos daba la sensación de que nosotros éramos los que teníamos un jugador menos”

Ese fue uno de los puntos que más indignó a Rai. “Muchas veces nos daba la sensación de que nosotros éramos los que teníamos un jugador menos”, explicaba al repasar un partido en el que el Espanyol no encontró ventajas en ningún lado.

Segundas jugadas, duelos, ocupación de espacios, manejo de la pelota… la lista fue larga. El equipo perico tenía una pieza más, pero no consiguió transformar esa superioridad en superioridades reales dentro del juego. Ni por fuera, ni por dentro, ni acelerando la circulación. La sensación, viendo el partido, fue justo la contraria a la que debería haber provocado una expulsión tan temprana.

Una circulación demasiado lenta ante el bloque bajo del Elche

Uno de los problemas más visibles estuvo con pelota. Rai insistió varias veces en ello: “La circulación fue muy lenta.” Y frente a un Elche que podía juntar líneas y esperar después de quedarse con diez, esa lentitud acabó siendo un regalo.

El Espanyol movía el balón, sí, pero sin hacer daño. Faltaba velocidad para cambiar de orientación, aparecer entre líneas o conseguir que el rival tuviera que correr hacia atrás. “El Elche cuando estaba enfocado en un bloque bajo, éramos incapaces de atacar ese bloque bajo”, lamentaba Rai. Tener la pelota servía de muy poco si cada pase permitía al contrario recolocarse con comodidad.

El problema tampoco acababa cuando el Espanyol perdía el balón

Y aquí llegó otra parte importante de su análisis. El equipo tampoco consiguió convertir la pérdida en una herramienta para encerrar al rival. “No ahogas al rival, además con un jugador menos has de ahogarlo”, resumía.

La presión fue pobre, la reacción tras pérdida tardía y ni siquiera cuando el portero del Elche tenía el balón aparecía esa sensación de asfixia que normalmente debería provocar un equipo con once contra diez. Rai echó en falta agresividad para recuperar arriba, hacer el campo pequeño y obligar al Elche a jugar siempre incómodo. El conjunto ilicitano, lejos de sentirse perseguido, pudo manejar demasiadas fases a su gusto.

Una derrota distinta a tantas otras vividas en Cornellà

Rai reconocía haber salido muchas veces del estadio enfadado o triste. Esta vez fue diferente. “No sé, yo he salido de Cornellà-El Prat con muchas derrotas. Es decir, triste, enfadado, pero es que el otro día es una sensación que no había experimentado nunca.”

Ahí está seguramente la clave emocional de toda su intervención. No se trataba únicamente del marcador, sino de la impotencia de ver que el partido ofrecía unas condiciones casi ideales para remontarlo y que ni así el Espanyol fue capaz de acercarse de verdad. El Elche llegaba último, con dos puntos, encajando goles y encima tuvo que jugar con diez desde prácticamente el arranque.

Ni el 1-2 de Marcos cambió realmente el partido

Hubo un instante en que el gol de Marcos podía haber abierto una puerta. El marcador se colocó 1-2 y, por pura lógica, Cornellà intentó creer. Rai lo admitía: “Incluso con el gol del 1-2 de Marcos. Teníamos la sensación de que podíamos empatar el partido.”

Pero duró poco. El Espanyol nunca consiguió convertir ese momento en un asedio, ni transmitir al Elche que el empate era cuestión de tiempo. La reacción apareció más en el marcador que en el juego. Y eso, en un encuentro de estas características, todavía dejó peor cuerpo.

Rai va más allá de una simple explicación táctica

Quizá una de las reflexiones más interesantes llegó cuando intentó buscar una causa a lo ocurrido. Y ni él mismo encontró una respuesta única. “Realmente creo que no va de análisis tácticos del otro día. Es un tema de… No sé si es relajación, es actitud, es… no sé.”

Después añadió otra posibilidad: “Es mal planteamiento táctico.” Seguramente ahí está el gran debate que deja el encuentro. Puede hablarse de la circulación, de posiciones, de presión o de cómo atacar un bloque bajo, pero cuando durante tantos minutos un equipo con un jugador más parece estar jugando en igualdad —o incluso en inferioridad— el problema empieza a ser bastante más amplio.

“El otro día es tocar fondo”

Rai fue especialmente duro al definir dónde coloca este partido dentro del inicio de temporada. “El otro día es tocar fondo.” Y lo justificaba con una realidad difícil de discutir mirando simplemente el contexto del encuentro: “No puedes perder 1 – 3 en casa contra el último cuando les han expulsado un jugador en el minuto 5.”

La derrota de Butarque ya había generado inquietud. Lo del Elche ha aumentado mucho más esa sensación. Dos partidos seguidos dejando una imagen muy pobre y ahora tres semanas por delante para darle vueltas, corregir y decidir qué debe tocarse.

El parón llega en el momento de reaccionar

La Opinión del Día terminó mirando directamente a lo que viene. Rai considera que no puede dejarse pasar lo ocurrido como un mal partido más. “Parón y necesitamos reaccionar ya.”

Su advertencia final fue igual de clara: “Volveremos a sufrir, jugando así es imposible que salvemos la categoría. Y es imposible que tengamos una temporada bonita y tranquila.” Una reflexión nacida desde la preocupación del momento, con toda la temporada todavía por delante, pero que refleja perfectamente cómo salió una parte importante del espanyolismo del estadio.

Porque el problema del viernes no fue perder. Fue ver a un Espanyol con todo de cara para mandar y acabar sometido por un rival que jugó casi todo el partido con diez. Ahora toca trabajar. El parón ofrece tiempo. Lo que ya no sobra es margen para repetir una tarde como esa.