
LaGrada Ràdio ha tenido este viernes dos grandes focos, y los dos miran directamente al presente del Espanyol. Por un lado, el partido de esta noche ante el Elche en el RCDE Stadium, último compromiso del equipo de Manolo González antes de un parón de selecciones de casi tres semanas. Por el otro, una noticia que llevaba días rondando y que finalmente se ha hecho realidad: Roberto Fernández ha sido convocado por Luis de la Fuente con la selección española absoluta. Y la mañana perica todavía ha dejado otro premio más, porque Javi Hernández, su gran socio en este inicio de curso, ha entrado en la convocatoria de España Sub-21.
Roberto Fernández vuelve a poner al Espanyol en la selección absoluta
Era una noticia que merecía abrir el programa. El Espanyol vuelve a tener un jugador en la selección española absoluta después de años de espera, y lo hace gracias a un delantero que ha arrancado el curso con seis goles en seis jornadas. Francesc Via ha puesto el acento en lo que significa llegar a ser el ‘9’ de España, actual campeona del mundo, jugando en un club como el Espanyol, donde marcar seis goles seguidos no es precisamente coser y cantar. La llamada no llega por casualidad: Roberto se la ha ganado a base de goles, presencia y una capacidad para decidir partidos que ha cambiado por completo la mirada que había sobre él hace apenas unos meses.
De las dudas del pasado curso a callar muchas bocas
Via ha recordado también una cuestión que conviene no perder de vista. Roberto ha conseguido desmontar muchas dudas alrededor de su figura, incluso entre una parte de la afición que fue especialmente dura con él después de aquella crisis goleadora iniciada tras el derbi del pasado curso ante el Barcelona. Entonces se cuestionaba su techo; hoy Luis de la Fuente lo llama para España. El fútbol tiene estas cosas. A veces tarda poco en colocar a cada uno en un sitio muy distinto al que ocupaba unas semanas antes.
La internacionalidad también toca el contrato de Roberto
La convocatoria tiene también una lectura económica. La internacionalidad de Roberto tendrá incidencia en su cláusula, que se incrementará en una cantidad vinculada a este salto a la absoluta. El delantero tiene contrato con el Espanyol hasta el 30 de junio de 2031, después de firmar por seis temporadas en verano de 2025 una vez ejecutada su compra definitiva al Sporting de Braga. Su cláusula de rescisión está fijada en 25 millones de euros y el Espanyol controla actualmente el 62,5% de sus derechos económicos, después de adquirir inicialmente el 50% por 6,2 millones y comprar después otro 12,5%. El Braga conserva el porcentaje restante.
Que Roberto se revalorice no tiene por qué ser una mala noticia
La llamada de España también hará que Roberto esté todavía más expuesto en futuros mercados. Eso inquieta a una parte de la afición, pero Gonzalo de Martorell ha puesto sobre la mesa una idea bastante simple: el problema no es vender activos deportivos; el problema es venderlos mal. En el programa se ha recordado cómo Monchi construyó durante años parte del crecimiento del Sevilla a través de grandes operaciones de mercado. Si un futbolista del Espanyol crece, se revaloriza y despierta interés, eso habla también del trabajo que se está haciendo alrededor de él.
Via reivindica el valor de tener internacionales
Francesc Via ha entrado también en otro debate muy perico: esa parte del entorno que mira con recelo las convocatorias internacionales, ya sea por motivos políticos o por miedo a lesiones. Su reflexión ha ido en la dirección opuesta. Para el Espanyol es bueno que sus jugadores vayan con selecciones, sea España o cualquier otra. Mejora la imagen del club, eleva el valor de sus futbolistas y vuelve a colocar al equipo en escaparates que durante demasiado tiempo han quedado lejos. Roberto con la absoluta y Javi Hernández con la Sub-21 son, en ese sentido, dos noticias que van bastante más allá del orgullo personal.
Javi Hernández también recibe premio con la Sub-21
La mañana ha dejado una segunda alegría. Javi Hernández ha sido convocado por España Sub-21, justo en un inicio de temporada en el que se ha convertido en uno de los nombres propios del Espanyol. La conexión con Roberto está siendo una de las mejores noticias del equipo: uno finaliza, el otro aparece una y otra vez en la gestación de las jugadas. Que los dos entren ahora en las distintas selecciones españolas refuerza todavía más la sensación de que su arranque no está pasando desapercibido.
Pero el partido que importa está esta noche en Cornellà
Todo eso está muy bien, pero el fútbol no espera demasiado. El Espanyol recibe esta noche al Elche y el resultado condicionará muchísimo el ambiente durante las próximas semanas. Es el último partido antes del parón y llega después del golpe de Butarque, donde el equipo dejó una primera mitad muy difícil de explicar. La victoria en Pamplona había levantado el ánimo; la derrota ante el Rayo volvió a llenar el entorno de preguntas. Hoy toca responder sobre el césped.
Manolo dejó abierta la puerta al 4-4-2
En el programa se han recuperado algunas de las declaraciones de Manolo González en la previa del encuentro. El técnico dejó abierta la posibilidad de un cambio de dibujo, incluso con un 4-4-2, aunque después de lo sucedido en Butarque cuesta imaginar una revolución en el once. Los “inventos” del último partido no funcionaron y Manolo tuvo que corregir al descanso, así que todo apunta a un equipo bastante más reconocible esta noche. La baja de Omar El Hilali obliga a tocar la defensa, pero fuera de ahí no parece el día ideal para ponerse creativo.
La Pregunta del Día deja un claro favoritismo perico, pero no unanimidad
La Pregunta del Día ha querido medir el ambiente entre los aficionados antes del Espanyol – Elche. Alrededor de un 75% de los participantes cree que el Espanyol ganará, mientras que más de un 10% apuesta directamente por una derrota. El dato tiene su miga. La mayoría ve al equipo favorito, como sería lógico jugando en casa ante el colista, pero todavía existe un bloque de aficionados que no termina de fiarse.
🤔⁉ LA PREGUNTA DEL DÍA: ¿Qué sensaciones tienes de cara al partido ante el Elche?
Vota en la encuesta y leeremos el resultado en La Grada Ràdio 👇
⚪🔵 #RCDE
— LA GRADA (@lagradaonline) September 18, 2026
Butarque todavía pesa en una parte de la afición
Ese porcentaje menos optimista tiene explicación. La primera parte de Butarque sigue muy fresca en la memoria, con un Espanyol irreconocible y desordenado que tardó 45 minutos en parecerse a sí mismo. Gonzalo de Martorell ha añadido otro matiz: el Elche es último, sí, pero ha transmitido mejores sensaciones que las que refleja su puntuación y ha mostrado capacidad para reaccionar incluso en escenarios complicados. Mirar solo la tabla sería hacerse trampas.
El Elche llega como colista, pero no como un rival muerto
El conjunto ilicitano ha competido por encima de lo que dicen sus números y eso obliga al Espanyol a tomarse el encuentro con toda la seriedad posible. El partido no debería jugarse desde la ansiedad ni desde la confianza excesiva, sino desde la misma intensidad que permitió al equipo dominar en otros tramos del inicio de Liga. Después vendrán casi tres semanas para analizar, corregir y recuperar. Antes toca sumar.
Ganar significaría marcharse al parón con diez puntos
Ese es el gran argumento de esta noche. Una victoria llevaría al Espanyol hasta los diez puntos y permitiría cerrar este primer bloque de temporada con una sensación bastante más positiva. El equipo habría combinado buenos momentos, errores serios y resultados suficientes para irse al parón con cierta tranquilidad. Una derrota abriría justo el escenario contrario: demasiado tiempo para hablar de Butarque, del dibujo, de las rotaciones y de Manolo.
Un viernes que empezó con la selección de España y acabará hablando del Espanyol
La jornada ha comenzado con Roberto Fernández y Javi Hernández recibiendo premios individuales. Puede terminar con el Espanyol dando otro paso colectivo. La convocatoria de Roberto tiene un enorme valor, pero esta noche lo que cuenta es el Elche. Porque el fútbol tiene memoria corta y porque, después de casi tres semanas sin competición, nadie quiere llegar al parón con una derrota dando vueltas por la cabeza.









