
El Espanyol cayó ante el Rayo Vallecano en Butarque después de una primera parte para olvidar y una reacción tras el descanso que no fue suficiente para rescatar el partido. El equipo blanquiazul afrontaba este martes una nueva jornada intersemanal de LaLiga con la intención de dar continuidad a la importante victoria conseguida el pasado sábado en El Sadar. Los de Manolo González llegaban con la confianza reforzada después de imponerse por 0-2 a Osasuna y con el objetivo de volver a sumar lejos del RCDE Stadium en un nuevo compromiso apenas unos días después. El conjunto vallecano, con 4 puntos en su casillero, volvía a ejercer como local en Butarque, actual campo del Leganés y escenario de sus últimos partidos en casa, que acogía, en principio, el último encuentro del Rayo antes de su regreso a Vallecas. Al tratarse de una jornada intersemanal, con pocos días de descanso entre partidos, Manolo González introducía varios cambios en el once y apostaba por un nuevo sistema, pasando al 3-5-2. Dmitrović repetía bajo palos, mientras que la línea de tres estaba formada por Roger Hinojo, como central izquierdo, Cabrera y Riedel, como central diestro. En los carriles, Hartmann ocupaba el costado izquierdo, siendo titular por primera vez con el Espanyol, y Omar El Hilali hacía lo propio en la derecha. En la medular, Urko González y Rafa Bauza tenían como acompañante a Gabriel Moscardó, mientras que arriba Javi Hernández se situaba por detrás de Roberto Fernández, máximo goleador blanquiazul.












