PREVIA | Rayo Vallecano – Espanyol: Butarque mide la reacción perica tras el triunfo en Pamplona

15 de septiembre de 2026
lagrada fuente google 1

El Espanyol tendrá que volver a hacer la maleta en esta Jornada 6, aunque esta vez con un destino algo distinto al previsto. Aunque hubo incógnita casi hasta el final, el encuentro ante el Rayo Vallecano se disputará finalmente en Butarque, escenario que convierte el partido en una cita todavía más particular. No será Vallecas y eso modifica parte del contexto habitual de una visita al conjunto franjirrojo, aunque cuando empiece a rodar la pelota quedará lo de siempre: dos equipos buscando puntos y un Espanyol con la oportunidad de confirmar que lo sucedido en Pamplona no fue simplemente una tarde buena.

El 0-2 de Pamplona devuelve algo de tranquilidad al Espanyol

Los de Manolo González llegarán después de ganar 0-2 a Osasuna en El Sadar, un resultado que hacía falta. Mucho. Después de un arranque con altibajos, el Espanyol encontró una victoria construida prácticamente en los primeros veinte minutos. Roberto Fernández necesitó muy poco para poner el partido de cara: marcó en el minuto 3 y repitió en el 17 aprovechando dos errores importantes de la defensa rojilla. Dos golpes rápidos y después, a saber gestionar el encuentro.

Roberto Fernández vuelve a aparecer cuando más falta hacía

El nombre propio de Pamplona fue Roberto. El delantero atacó con decisión el centro del primer gol y estuvo donde tenía que estar en el segundo. Puede parecer una obviedad cuando se habla de un nueve, pero no lo es tanto. Roberto volvió a hacer aquello que más necesita el Espanyol de él: convertir situaciones aparentemente normales en goles. Y llegar a Butarque después de firmar un doblete siempre ayuda, sobre todo para un atacante que vive de confianza, movimientos y esa sensación de que cualquier balón dentro del área puede acabar pasando algo.

boton whatsapp

Un Espanyol que también supo vivir sin necesitar siempre el balón

Hubo otro detalle interesante ante Osasuna. El Espanyol consiguió el 0-2 muy pronto y después aceptó que el partido cambiase. El equipo navarro empujó, Ramis movió el banquillo al descanso con tres cambios y buscó meterse en el encuentro, pero Dmitrović y la defensa perica consiguieron pasar una segunda parte bastante menos angustiosa de lo que podía imaginarse viendo únicamente el marcador. No fue un partido para llenar vídeos de combinaciones bonitas. Fue uno de esos días en los que tocaba entender qué pedía el marcador. Y se hizo.

Butarque pone ahora otra prueba encima de la mesa

Ahí estará una de las preguntas de esta Jornada 6. Ganar en Pamplona estaba muy bien, pero ahora toca comprobar si el Espanyol es capaz de darle continuidad. El Rayo propone un encuentro distinto. Es un equipo al que Beñat San José quiere ver presionando arriba, atrevido y con capacidad para vivir muchos minutos en campo contrario. Ante el Real Madrid esa idea le salió cara durante la primera parte, pero el técnico no renunció a ella. Eso puede ofrecer espacios al Espanyol. También puede obligarle a sufrir si no sale bien de la presión.

El Rayo llega herido después de llevarse cuatro en el Bernabéu

El último partido de los madrileños terminó con un 4-1 ante el Real Madrid. El resultado fue duro y, sobre todo, quedó prácticamente decidido demasiado pronto. Mbappé hizo el 1-0 de penalti en el minuto 14, Carreras puso el segundo tres minutos después y Bellingham firmó el 3-0 antes del descanso. Treinta y cinco minutos fueron suficientes para dejar al Rayo con una montaña delante.

Beñat San José asumió que expuso demasiado al equipo

El propio entrenador rayista fue bastante claro después del encuentro. «Tal vez como entrenador he cometido el error de exponer mucho a mi equipo, de presionar muy arriba y de que a veces nos combinaban y conseguían buscar esos balones entre líneas. Hemos estado un poquito más alargados de lo que debíamos». Ahí aparece una pista para Manolo González: si el Espanyol consigue superar esa primera línea de presión, puede encontrar metros. Otra cosa será hacerlo con limpieza y sin regalar pérdidas cerca de su propia portería.

El Rayo no piensa renunciar a su manera de jugar

Lo interesante es que Beñat no interpretó la derrota como una razón para cambiarlo todo. En el descanso pidió ajustes, no una marcha atrás. «Lo que les he dicho es que nos mantuviéramos firmes en la idea», explicó. El Rayo adelantó más su defensa, juntó líneas y mejoró de forma evidente. Camello marcó el 3-1 en el minuto 51 y durante un tramo hizo que el Bernabéu estuviese bastante menos cómodo de lo que parecía al descanso.

Camello, seis goles y una molestia que obliga a estar atentos

Y aquí está probablemente el futbolista que más deberá vigilar el Espanyol: Sergio Camello suma seis goles en las primeras cinco jornadas. Marcó también en el Bernabéu y está siendo una de las principales amenazas ofensivas del Rayo. Hay, eso sí, una pequeña incógnita alrededor de su estado físico. Beñat explicó tras el encuentro que «Se ha quejado un poquito de que él estaba con unas molestias. Se sentía que si seguía unos minutos más igual se podía romper».

El Rayo mostró dos caras completamente diferentes ante el Madrid

Quedarse únicamente con el 4-1 puede llevar a engaño. El Rayo fue muy frágil atrás durante la primera parte, pero cambió bastante después del descanso. Pedro Díaz llegó a estrellar un disparo en el palo, Camello marcó y jugadores como Tsitaishvili consiguieron generar problemas. Beñat lo resumió así: «Sí, por supuesto que ese es el Rayo Vallecano que queremos ver», hablando del equipo de la segunda mitad. Ese seguramente será el Rayo que espera encontrarse el Espanyol desde el primer minuto en Butarque.

El gran peligro para el Espanyol: pensar que el partido será como el de Pamplona

No debería serlo. En El Sadar aparecieron dos errores defensivos muy claros y el Espanyol los castigó sin pestañear. Esperar que el Rayo vuelva a entregar dos goles antes del minuto 20 sería hacerse trampas. El equipo de Manolo tendrá que fabricar más cosas, saber cuándo acelerar y no perder el control si los madrileños empujan arriba. La victoria ante Osasuna da margen y confianza, pero no convierte automáticamente al Espanyol en un equipo que tenga todos sus problemas solucionados.

Una semana para decidir si Manolo toca algo o mantiene el bloque

La otra cuestión estará en el once. Después de ganar fuera y dejar la portería a cero, Manolo González tendrá motivos para mantener buena parte de la estructura utilizada en Pamplona. La tentación de repetir existe cuando algo funciona, aunque las características del Rayo pueden pedir algún retoque. La capacidad para salir de la presión, la velocidad para atacar los espacios y el control de Camello serán aspectos que pueden pesar en la elección final.

Manolo González gestiona las fuerzas del Espanyol antes de visitar al Rayo

Manolo González afronta esta visita al Rayo con el triunfo en Pamplona todavía reciente y el Elche esperando el viernes. Tres partidos en siete días obligan a mirar cómo llega cada futbolista, aunque el técnico no anunció cambios por sistema: «No creo mucho en las rotaciones. Creo en el tipo de partido y el rival». Confirmó que Jofre es baja por molestias en el pubis y dejó abierta la titularidad de Bryan Zaragoza, que irá ganando minutos conforme se encuentre preparado. El objetivo de sumar nueve puntos en esta serie sigue vivo tras la victoria en El Sadar, pero Manolo insistió en que ahora solo cuenta el encuentro de Butarque.

El Rayo – Espanyol exige evitar las contras y pide calma con Roberto

El entrenador avisó de que los 14 goles encajados por el Rayo no cuentan toda la historia del rival: «Sus puntos son engañosos porque han jugado en el campo del Madrid y el Barça». Pidió al Espanyol no conceder contras y sostener el ritmo durante los noventa minutos. También quiso rebajar la presión sobre Roberto Fernández, que ya suma cinco goles: aunque deje de marcar un par de jornadas, seguirá pudiendo ayudar al equipo. Manolo celebró lo hecho ante Osasuna, pero no dio el trabajo por terminado: «Nos queda mucho camino por mejorar todavía».

Beñat San José lamenta que el Rayo – Espanyol se juegue en Butarque

Por su parte, Beñat San José no escondió su disgusto por tener que recibir al Espanyol lejos de Vallecas. El entrenador cree que el cambio de campo afecta al día a día del equipo y también a su forma de jugar: “Yo creo que ha habido más que tiempo suficiente para que mañana pudiéramos estar jugando en Vallecas, y hay tiempo más que suficiente para el próximo si se pueda jugar en Vallecas.” Sobre el césped tocará competir igual, pero a Beñat le fastidia perder el empuje de un estadio que siente muy suyo.

Camello y Roberto, los dos delanteros que llegan con gol

En lo deportivo, Beñat cuenta en principio con Sergio Camello pese a las pequeñas molestias musculares que arrastra. Como hemos apuntado al principio el delantero rayista lleva seis goles y Roberto Fernández suma cinco con el Espanyol, y el técnico dejó claro que vigilarlo será una de las tareas de su defensa: “Un ‘9’ que no solo tiene gol, tiene mucho trabajo. Ayuda mucho a su equipo en distintas fases del juego. Ahora está en esa racha goleadora y vamos a tener que tener mucho cuidado con él”. Con esos 14 goles que ha encajado el Rayo en cinco jornadas, la advertencia no suena precisamente gratuita.

Dos equipos con una necesidad diferente pero bastante clara

El Espanyol quiere comprobar que Pamplona fue un punto de partida y no una excepción. El Rayo necesita responder después de una goleada que dejó demasiadas dudas durante 45 minutos. Ahí está el choque de estados de ánimo: los pericos llegan reforzados y los madrileños, con ganas de sacarse rápidamente el 4-1 de encima. Y cuando uno llega con confianza y el otro con urgencia, normalmente el inicio del partido explica muchas cosas.

El Espanyol tiene una oportunidad para empezar a construir algo

Todavía se llevan muy pocas jornadas como para dictar sentencia sobre nadie. Eso también sirve para el Espanyol. Pero hay partidos que ayudan a marcar una dirección. Después del 0-2 ante Osasuna, sacar otro buen resultado ante el Rayo permitiría empezar a hablar de continuidad y no únicamente de una victoria aislada. Ese es el siguiente reto. Butarque será extraño, el Rayo querrá apretar desde arriba y Camello amenaza. Pero el Espanyol llega con Roberto enchufado, una portería a cero detrás y algo que después de Pamplona vuelve a aparecer: confianza.