
El Espanyol salió de El Sadar con tres puntos, la portería a cero y una sensación bastante distinta a la de las últimas semanas. El 0-2 ante Osasuna llegó gracias al doblete de Roberto Fernández, pero el partido también dejó una actuación muy seria del bloque, especialmente en la segunda mitad, cuando tocó aguantar, controlar los tiempos y no conceder más de la cuenta. Roger Hinojo, otra vez titular en el lateral izquierdo, resumió ese cambio de cara desde una idea muy sencilla: el equipo llevaba tiempo buscando una victoria así.
“Veníamos de semanas que no acababan de salir las cosas como queríamos”
Hinojo reconoció después del partido que el grupo necesitaba volver a ganar. “Veníamos de semanas que no acababan de salir las cosas como queríamos, no acabábamos de encontrar la victoria y creo que hoy todo el equipo ha estado increíble, hemos sabido trabajar, hemos sabido aguantar el resultado y muy contentos por los tres puntos”. El Espanyol venía de una derrota en Anoeta y del empate ante el Sevilla, así que el triunfo en Pamplona tenía bastante más peso que esos tres puntos aislados.
Roberto golpeó dos veces y el Espanyol puso el partido de cara muy pronto
El encuentro empezó prácticamente perfecto para los de Manolo González. En el minuto 3, Dmitrović rompió líneas desde atrás, la jugada avanzó por la derecha y Marcos Fernández puso el centro raso para que Roberto hiciera el 0-1 desde el corazón del área. Poco después, en el 17’, Edu Expósito filtró un pase muy bueno hacia Omar El Hilali, el lateral puso el balón atrás y un error grave de Catena dejó a Roberto completamente solo para firmar el segundo.
El 0-2 no permitió al Espanyol relajarse
Tener dos goles de ventaja fuera de casa antes de los veinte minutos podía parecer el escenario ideal, pero Hinojo dejó claro que el equipo sabía que todavía quedaba muchísimo. “Como digo, creo que cuando te pones con una ventaja así como 0-2 fuera de casa, parece que puedes tener el partido ganado, o eso puede decir la gente, pero bueno, lo importante es seguir trabajando porque a la que te meten un gol es muy difícil mantener el resultado y bueno, creo que mantener la portería cero siempre es positivo para todos y muy contentos por eso”.
Osasuna llegó a marcar, pero el tanto fue anulado
El aviso llegó muy pronto. Osasuna encontró el que parecía ser el 1-2 tras una buena acción de Kike Barja y el posterior remate de Rubén García, pero la jugada quedó anulada porque el balón había salido por línea de fondo antes del centro. Fue una acción que recordó al Espanyol que el partido estaba lejos de estar cerrado, y desde ahí el equipo se aplicó mucho más en protegerse.
Una segunda mitad de control y resistencia
Tras el descanso, Osasuna dio un paso adelante y empezó a buscar con más insistencia el área de Dmitrović. La entrada de Raúl Moro dio más profundidad al ataque rojillo y obligó al Espanyol a defender más cerca de su portería. Aun así, los de Manolo hicieron uno de esos partidos de control que tantas veces se les había pedido: bajar revoluciones cuando tocaba, cerrar espacios, no rifar cada balón y asumir que durante algunos minutos tocaba sufrir.
La portería a cero, uno de los grandes motivos de satisfacción
Para Hinojo, dejar el marcador propio intacto tuvo un valor especial. No sólo porque asegura el resultado, también porque refuerza la confianza de todo el bloque. El Espanyol había concedido goles en partidos recientes que habían complicado mucho su trabajo, y esta vez consiguió evitar cualquier susto final. Defender el 0-2 durante tantos minutos fue casi tan importante como haberlo construido tan pronto.
Hinojo agradece el apoyo de los desplazados: “Es incondicional”
El lateral también tuvo palabras para los aficionados pericos desplazados hasta Pamplona. “Y tanto, parece que ya lo damos por supuesto, pero el apoyo de nuestra gente es incondicional, siempre muy agradecidos y bueno, poderles regalar estos tres puntos hoy aquí con una victoria en la portería a cero es muy importante para nosotros y muy contentos por el apoyo que nos dan cada día”. Un reconocimiento a una afición que volvió a acompañar al equipo lejos de casa.
Del triunfo en El Sadar al partido contra el Rayo
El calendario no concede demasiado margen para celebrar. El Espanyol encara ahora el segundo compromiso de una serie de tres partidos en seis días, con el Rayo Vallecano como siguiente rival. Hinojo ya estaba pensando en ello al terminar en Pamplona: “Muy contentos, vamos a por el partido del martes que intentaremos llecarnos los tres puntos de nuevo e intentar el domingo poder ganar delante de nuestra gente ante el Elche, que seguro que así será”.
El Espanyol gana algo más que tres puntos en Pamplona
La victoria en El Sadar permite al Espanyol sumar y, sobre todo, recuperar algunas sensaciones. Golpeó cuando pudo, defendió cuando tocaba y supo administrar una ventaja sin entrar en pánico. Hinojo puso palabras a esa sensación: trabajo, resistencia y portería a cero. Tres ideas muy sencillas, pero que explican bastante bien por qué esta vez el equipo volvió a Barcelona con una sonrisa.







