Kike García sigue haciendo lo que lleva toda una vida haciendo: pelear cada balón y aparecer en el área cuando más falta hace. El delantero consiguió el 2-2 ante el Burnley a seis minutos del final, conectando un cabezazo que evitó la derrota del Espanyol en Turf Moor. El resultado salvó la tarde sobre el papel, aunque no pudo esconder las malas sensaciones que dejó el equipo durante buena parte del encuentro.
Jofre adelantó al Espanyol tras una buena presión
El partido había comenzado de la mejor manera posible para los de Manolo González. Apenas habían pasado tres minutos cuando Roberto Fernández apretó la salida del Burnley y provocó una confusión en la defensa local, con Hannibal Mejbri especialmente desacertado. Jofre Carreras estuvo atento, recogió el regalo y firmó el 0-1. El Espanyol salió intenso, agresivo en la presión y con ganas de incomodar desde muy arriba.
El Burnley respondió demasiado rápido
La alegría duró menos de dos minutos. El Burnley encontró el empate en una jugada en la que Omar El Hilali, Jofre, Cabrera y Riedel estuvieron demasiado blandos. Fortuño apenas pudo reaccionar porque la acción le cayó encima y el conjunto inglés devolvió el partido al punto de partida casi sin dejar tiempo para respirar. El Espanyol había hecho lo más difícil y lo tiró por tierra prácticamente en la siguiente jugada.
Una primera mitad llena de errores e imprecisiones
A partir del 1-1, el encuentro perdió bastante orden. Hubo fallos en la salida de balón, pases sencillos mal ejecutados y pocas jugadas realmente limpias. El Burnley tampoco ofreció un fútbol brillante, pero encontró demasiadas facilidades para acercarse al área perica. La primera parte terminó convertida en un intercambio de errores más propio de estas alturas del verano que de dos equipos con una idea ya asentada.
Otro error de Riedel puso al Espanyol contra las cuerdas
El Espanyol pareció salir con algo más de energía tras el descanso, aunque volvió a tropezar con sus propios problemas. Un grave error de Clemens Riedel dejó el camino libre a Andréas Hountondji, que aprovechó la ocasión para marcar el 2-1. La acción volvió a señalar a una defensa muy insegura durante todo el partido. Cada pérdida o desajuste daba la sensación de poder terminar en una ocasión clara del Burnley.
Kike García rescató el empate de cabeza
Cuando el encuentro ya entraba en sus últimos minutos, apareció Kike García. El delantero atacó bien el centro, se impuso por arriba y conectó un cabezazo que terminó en la portería inglesa. Era el minuto 84 y el Espanyol encontraba el 2-2 casi cuando la derrota empezaba a parecer inevitable. Kike salvó los muebles en el marcador, aunque el empate no borró una actuación bastante preocupante.
“Trato de ayudar al equipo”
Después del encuentro, Kike García habló sobre sus sensaciones durante esta pretemporada y sobre lo que supone volver a jugar en campos ingleses. El delantero reconoció que el ambiente de Turf Moor le trajo buenos recuerdos: “Bien, en estos campos, en esta afición, en estos estadios, la verdad es que es súper bonito. Me recuerda a viejos tiempos. Trato de ayudar al equipo, trato de ayudar en lo que se me pide, en lo que pide el míster, en ir cogiendo confianza e ir cogiendo fútbol y en eso estamos”.
Un veterano dispuesto a cumplir con lo que le pida Manolo
Las palabras de Kike encajan bastante bien con lo que se ha visto de él desde que llegó al Espanyol. No necesita demasiado tiempo para entrar en un partido. Va al choque, pelea con los centrales y aparece en el área. A sus 36 años, su papel no consiste solamente en marcar goles, también en empujar a un grupo que todavía está juntando muchas piezas. Frente al Burnley volvió a demostrar que puede ofrecer soluciones incluso en una tarde espesa.
El sábado espera un regreso muy especial a Middlesbrough
El siguiente amistoso tendrá un componente emocional para el delantero. El Espanyol visitará este sábado el Riverside Stadium para medirse al Middlesbrough, uno de los clubes en los que jugó durante su etapa en Inglaterra. Kike pasó por el Boro entre 2014 y 2016, antes de continuar su carrera en el Eibar. Han pasado muchos años, pero el cariño sigue ahí.
“Tengo mucha emoción”
Kike no escondió las ganas que tiene de volver a la que fue su casa: “La verdad es que me hace mucha ilusión, tengo mucha emoción. Han pasado ya muchos años, pero tengo todavía allí amigos y, bueno, tengo muchas ganas de ir. Va a ser especial y les quiero mandar un saludo a los fans del Boro que me están escribiendo y me muestran todo su cariño”.
El cariño del Boro sigue intacto
No todos los futbolistas consiguen conservar un vínculo así después de tanto tiempo. Kike García disputó 75 partidos oficiales con el Middlesbrough y marcó 15 goles durante su etapa en Inglaterra. Su entrega dejó huella entre los seguidores del Boro, que en los últimos días han vuelto a escribirle con motivo del amistoso. Será un partido de preparación para casi todos, pero para Kike tendrá bastante más carga emocional.
El gol no tapa las dudas del Espanyol
La aparición del delantero permitió cerrar el amistoso con un empate, aunque el análisis del equipo no puede quedarse únicamente en el marcador. El Espanyol volvió a conceder demasiado, estuvo muy blando en defensa y apenas consiguió gobernar el centro del campo. La presión inicial funcionó y dio origen al gol de Jofre, pero duró poco. Después llegaron los problemas de siempre: pérdidas, distancias grandes y dificultades para enlazar varias jugadas seguidas.
Una nueva prueba para comprobar si el equipo reacciona
El partido ante el Middlesbrough llegará solamente tres días después de la visita a Turf Moor. Manolo González tendrá otra oportunidad para repartir minutos, probar nuevas parejas y corregir algunos de los fallos vistos frente al Burnley. La pretemporada está para equivocarse, pero el inicio de Liga se acerca y el Espanyol necesita empezar a ofrecer una imagen mucho más sólida. Kike, mientras tanto, ya ha cumplido con su parte: trabajar, competir y marcar.








