En el tiempo de tertulia, a Gonzalo de Martorell, presente desde el inicio del programa, se han unido Ricardo Martínez, Juan Antonio Casanova JAC y Roger Cassà, cuya empresa, Cassà Investments, patrocina el desplazamiento de LaGrada al stage del Espanyol en Inglaterra. Àlex Cobas ha dirigido una mesa con mucho mercado, bastante prudencia y una mirada muy interesante hacia el otro club de Alan Pace. Para entrar en el fútbol inglés con alguien que conoce bien aquel terreno, el programa también ha llamado a Pablo Espinosa, periodista especializado conocido por sus intervenciones en La Media Inglesa, El Futbolín de Radio MARCA y AS y actualmente al frente de El Boro.
Ricardo Martínez celebra las salidas de Gragera y Salinas
Ricardo Martínez ha valorado el trabajo que está realizando Monchi para encontrar acomodo a los jugadores que no entran en los planes de Manolo González. El tertuliano se ha felicitado por las salidas de José Gragera y José Salinas, dos operaciones que permiten despejar la plantilla y liberar parte del espacio necesario para afrontar nuevas incorporaciones.
Colocar futbolistas que no cuentan también forma parte del mercado. No luce tanto como presentar fichajes, claro, pero era un paso obligatorio antes de atacar algunas de las posiciones que todavía están pendientes. Monchi heredó varios contratos difíciles y empezar a resolverlos ayuda a entender por qué ahora pueden acelerarse otros movimientos.
Roger Cassà se sorprende con el cambio de ritmo de Monchi
Roger Cassà ha reconocido que le sorprende ver cómo Monchi parece haber puesto la directa después de unas primeras semanas con muy pocas novedades. Su postura, pese a las ganas de ver caras nuevas, pasa por esperar si eso permite incorporar futbolistas mejores que los que llegaron durante el mercado del pasado verano con Fran Garagarza.
Gonzalo de Martorell y JAC han defendido una idea parecida. La plantilla necesita refuerzos, pero fichar deprisa no garantiza fichar bien. El recuerdo de operaciones que no terminaron elevando el nivel del equipo invita a medir cada paso, aunque el calendario apriete y la afición quiera ver cuanto antes el proyecto completo.
JAC critica las expectativas imposibles alrededor del mercado
JAC también ha lamentado que desde una parte del entorno se esté instalando la idea de que el Espanyol incorporará siete u ocho futbolistas. A su juicio, ese discurso puede estar alimentado por la frustración de quienes querían un cambio en el banquillo y ahora trasladan toda la presión hacia la configuración de la plantilla.
La economía del club hace prácticamente imposible pensar en siete u ocho llegadas de peso. Otra cosa es que Monchi complete varios movimientos mediante cesiones, oportunidades de última hora o jugadores jóvenes. Pedir una reconstrucción total sin tener en cuenta el límite salarial sirve para elevar la expectativa, pero luego también convierte cualquier mercado razonable en una decepción.
Pablo Espinosa retrata al Burnley antes del amistoso
La llamada a Pablo Espinosa ha permitido conocer mucho mejor al rival del Espanyol en Turf Moor. El periodista ha explicado que el Burnley perdió parte de su identidad tras la llegada de Alan Pace y se ha convertido en un equipo preparado para dominar la Championship, pero con muchas dificultades cada vez que alcanza la Premier League.
Su diagnóstico ha sido bastante directo: “Espero que el Espanyol no se convierta en algo parecido al Burnley, antes de la llegada de Pace tenía un estilo muy marcado, con muchos jugadores ingleses, un estilo muy rustico tal vez, como el Getafe inglés por su estilo, y ahora desde la llegada de Pace da pereza cubrirlos, son buenos para Segunda y malos para Primera. Se han convertido en un equipo ascensor, y el Espanyol de entrada debería ser superior hoy. ¿SI van a volver a la Prewmier? El West Ham va a subir seguro, los Wolves estarán ahí y el Burnley es claro candidato a subir. Pero en la Premier cuando subes te dan tanto dinero por el reparto televisivo, más el dinero de marketing, son 200 millones: están en una rueda, gastan dinero, bajan, venden y saben que si suben van a poder fichar por el dinero que ingresarán”.
Un equipo atrapado entre la Premier y la Championship
La explicación ayuda a entender la lógica económica del Burnley. El descenso no supone el mismo golpe que sufriría un club español porque las cantidades que se manejan en Inglaterra permiten rehacer la plantilla y volver a intentarlo. El problema aparece cuando se repite demasiadas veces el mismo recorrido: ascenso, gasto, descenso, ventas y vuelta a empezar.
Espinosa ve al Burnley como uno de los candidatos a subir, aunque por detrás de proyectos que considera más fuertes. En Turf Moor hay recursos para competir en la segunda categoría inglesa, pero no una inversión capaz de consolidar al equipo entre los grandes. Esa frontera explica buena parte del desencanto que se vive alrededor de Pace.
Hartman, uno de los grandes aciertos del Burnley
Pablo Espinosa también ha hablado de Quilindschy Hartman, una de las incorporaciones que más ilusión despiertan entre la afición perica. Su valoración ha sido muy positiva: “Un fichajazo; el Burnley la pasada temporada tenía tres jugadores con nivel Premier, el arquero eslovaco Martin Dúbravka y el atacante neerlandés Zian Flemming y luego está Hartman. Cuando volvió a jugar en enero volvió a ser d ellos mejores, es muy ofensivo, con una buena pierna izquierda para hacer centros, puede llegar a ser una de las revelaciones de LaLiga a falta de saner quién puede rematar esos centros”.
La última parte de su análisis toca una cuestión que el Espanyol todavía debe resolver. Hartman puede producir mucho desde la banda izquierda, pero alguien tendrá que aprovechar sus centros. El neerlandés ofrece profundidad y una zurda capaz de generar ocasiones, aunque el rendimiento final también dependerá de las piezas que tenga delante.
Amdouni, Foster y Hannibal, nombres para seguir
Preguntado por otros jugadores del Burnley a los que prestar atención, Espinosa ha señalado tres perfiles: “Alguno en que podíais fijaros por si Pace hace el cambio, Zeki Amdouni, un delantero centro suizo, Lyle Foster y Hannibal Mejbri”.
La referencia al posible cambio entre clubes tiene su gracia, aunque también refleja una de las grandes curiosidades que acompañan al nuevo escenario. Burnley y Espanyol forman parte del mismo grupo, pero todavía está por ver hasta dónde llegará la colaboración deportiva. La afición perica seguirá cualquier movimiento entre ambos con lupa, sobre todo para comprobar quién sale beneficiado.
La afición del Burnley pierde la fe en Alan Pace
El bloque más contundente de la conversación ha llegado al analizar la imagen de Pace en Inglaterra. Espinosa ha dibujado un escenario de desgaste y poca confianza en que el propietario quiera elevar de verdad el techo deportivo del club.
“Es un empresario al que la Premier le puede quedar grande, ahora mismo es la jungla, están los mayores inversores extranjeros e incluso dos clubes estado. Fue de los primeros norteamericanos de última hornada, le pareció interesante el proyecto pero creo que se ha dado cuenta que para hacer algo en la Premier no basta ser millonario, sino multimillonario, Pace está manteniendo en un coma inducido al Burnley, sin mucha inversión d apara ser equipo ascensor pero si un año no da para subir te puedes quedar en la Championship. Le falta ambición para querer ser un equipo top en la Premier y no conformarse con ser el 25 de Inglaterra. Mi impresión es que va a vender el club, no entendería que siguiese cuando no ha tenido el interés de romper la banca, creo que llegó con la idea de poner hasta aquí para tener resultados y se ha sumado que se ha encontrado con tiburones. Creo que quiere pivotar y cambiar la inversión con el Espanyol, un club gigantesco que no va a ser satélite del Burnley. La sensación es que hay mas desinterés, ha vendido muchos jugadores y no ha comprado apenas, a Florentino lo venderán, luego está Lluc Castell del Espanyol B y el centrocampista francés Ugo Raghouber. Le da para competir en Champions pero poco más. Lo mismo me estoy aventurando pero veo lógica una futura venta”.
El Espanyol puede convertirse en la prioridad de Pace
Espinosa ha dejado claro que su posible venta del Burnley es una interpretación personal, no una información cerrada. Aun así, encuentra lógica en un cambio de prioridades. La Premier exige cantidades enormes simplemente para sobrevivir, mientras el Espanyol ofrece otra clase de oportunidad: un estadio moderno, una masa social grande, una ciudad con tirón internacional y mucho margen para crecer.
La frase sobre que el Espanyol no será un satélite del Burnley conecta con una de las preocupaciones que aparecieron tras la llegada de Pace. Según el análisis del periodista, el movimiento podría ir justo en la dirección opuesta. El club perico tendría más capacidad de crecimiento dentro del grupo, mientras el proyecto inglés presenta síntomas de agotamiento.
Gastar cien millones no siempre significa invertir mucho
Desde España puede resultar extraño escuchar que el Burnley no ha invertido lo suficiente después de gastar cantidades enormes. Espinosa ha explicado que esas cifras deben compararse con los ingresos de la Premier y no con los presupuestos que se manejan en LaLiga.
“Puede parecer extraño en España decir que un equipo que se ha gastado casi 100 millones no ha invertido en el mercado. Lo que pasa es que lo que invierte es menos de lo que ingresa por quedar penúltimo en la Premier, no está haciendo una grandísima inversión como hicieron otros clubes. Y ha invertido mal aunque creo de manera consciente, han querido fichar talento que pudieran vender rápido si se revalorizaba”.
Ahí aparece una de las claves del modelo: comprar jóvenes con mercado y pensar también en una futura venta. El problema llega cuando la búsqueda de rentabilidad pesa más que la construcción de un equipo preparado para mantenerse en la Premier. El Burnley ha generado activos, pero no ha conseguido escapar de su condición de ascensor.
El precio extra que se paga por el futbolista inglés
Pablo Espinosa ha cerrado su intervención explicando por qué el Burnley no busca siempre opciones más económicas en países como España. El mercado inglés funciona con sus propias reglas y concede un valor especial al futbolista nacional, aunque su nivel no siempre justifique el precio.
“En Inglaterra hay un estigma por el jugador extranjero, por ejemplo a los españoles los consideran blanditos. Sobrevaloran el talento de jugador inglés, de ahí las decepciones de la selección. Pero lo sobrevaloran todos los equipos, y el Burnley sabe que si gasta una cantidad por un central discreto pero inglés lo podrán vender por 14 millones, y si fichan a un español no van a poder venderlo”.
La explicación permite entender que muchas operaciones no se realizan pensando únicamente en el césped. También importa la facilidad para revender al jugador dentro del propio fútbol inglés. Es una lógica muy diferente a la del Espanyol, obligado a encontrar oportunidades, cesiones y perfiles que puedan rendir sin exigir un desembolso enorme.
Cassà y Ricardo ven síntomas de una futura venta del Burnley
Tras escuchar el análisis de Pablo Espinosa, Roger Cassà y Ricardo Martínez han coincidido en una lectura que cada vez parece tener más sentido vista desde la distancia: Alan Pace podría estar preparando al Burnley para ponerlo en el mercado ahora que controla el Espanyol. No hay ninguna operación conocida ni una decisión anunciada, pero algunos movimientos recientes invitan a contemplar esa posibilidad. Cassà ha puesto como ejemplos las llegadas de Lluc Castell y ‘Q’ Hartman, dos operaciones entre clubes del grupo que, a su juicio, indican que la prioridad deportiva se ha trasladado hacia Barcelona.
Un Burnley dedicado a descubrir y vender talento
Ricardo Martínez ha planteado otra posibilidad para el futuro del conjunto inglés. Con Monchi siguiendo también el mercado del Burnley, el club podría especializarse en captar futbolistas jóvenes, ofrecerles minutos en una competición con mucha visibilidad y venderlos cuando se hayan revalorizado. Sería un modelo centrado en detectar talento y generar plusvalías, algo que encaja bastante más con la trayectoria de Monchi que la búsqueda constante de nombres ya consolidados y con precios elevados.
Pace gestiona capital, pero no dispone de una fortuna personal
Gonzalo de Martorell ha vuelto a marcar una diferencia que considera básica para entender la nueva propiedad del Espanyol. Alan Pace no cuenta con una fortuna personal comparable a la que tenía Chen Yansheng cuando llegó al club. Su papel es otro: “gestiona un fondo de inversión, no puede poner el dinero”. Eso obliga a mirar cada operación desde una lógica empresarial, con inversiones que tengan un recorrido y puedan generar rendimiento en el futuro.
El Burnley como un proyecto que ha dejado de funcionar
Cassà, que conoce profesionalmente el funcionamiento de este tipo de inversiones, ha definido al Burnley como “un juguete roto” para Pace. El proyecto inglés no ha dado los resultados que esperaba y una posible hoja de ruta pasaría por lograr otro ascenso a la Premier antes de vender. En ese momento, gracias al valor de competir en la máxima categoría y a los enormes ingresos televisivos, el club tendría un precio mucho mayor.
El Espanyol ofrecería un recorrido diferente. La idea podría consistir en mejorar la cantera, incorporar jóvenes con la ayuda de Monchi y hacer crecer su valor deportivo y económico. La21, el peso social del club y las posibilidades de expansión en Barcelona convierten al RCDE en un proyecto con bastante margen para crecer si las decisiones deportivas acompañan.
Los errores del Burnley pueden explicar la prudencia en el Espanyol
Ricardo Martínez ha recordado que la dirección de Pace cometió bastantes errores durante su etapa al frente del Burnley. Esa experiencia puede explicar que en el Espanyol se estén dando los pasos con mucho más cuidado. La propiedad conoce ahora las consecuencias de invertir mal, alterar demasiado una plantilla o fichar jugadores pensando más en su precio futuro que en las necesidades reales del entrenador.
Esa prudencia puede desesperar a una afición que todavía espera refuerzos importantes, pero también puede servir para evitar que se repitan decisiones tomadas en Inglaterra. El reto consiste en no convertir la calma en parálisis. LaLiga está cerca y Manolo González necesita piezas que lleguen preparadas para competir.
Monchi no suele buscar fichajes completamente hechos
Ante las peticiones de incorporar futbolistas contrastados, Ricardo ha recordado cuál ha sido siempre la especialidad de Monchi. Su gran virtud no consiste en pagar por jugadores que ya han alcanzado su mejor nivel, sino en encontrar perfiles capaces de rendir, crecer y multiplicar su valor. Eso no significa que todos tengan que ser apuestas ni que la plantilla pueda llenarse de proyectos por terminar.
Cassà ha pedido precisamente ese equilibrio. Una vez construida la base del equipo, considera que el Espanyol debería asumir algo más de riesgo en los próximos movimientos. Monchi puede apostar por talento con margen de crecimiento, pero alguna incorporación deberá aportar rendimiento inmediato y elevar el nivel desde el primer día. Ahí estará buena parte de la nota final del mercado.
Un reconocimiento a Garagarza antes de volver al presente
La tertulia también ha dedicado unos minutos a valorar la etapa de Fran Garagarza. Con todas las críticas que se le puedan hacer por algunas decisiones deportivas, los participantes han coincidido en que trabajó hasta el límite por el Espanyol y que también cerró algunas operaciones positivas. Se dejó la vida por el club casi literalmente, como demostraron los problemas de salud que sufrió durante aquellos meses, y ese esfuerzo merece ser reconocido aunque su etapa tuviera errores.
Monchi empieza a resolver una operación salida complicada
El debate ha regresado después al trabajo de Monchi. La mesa ha vuelto a valorar que el director general deportivo haya encontrado destino para varios futbolistas que parecían muy difíciles de colocar por sus salarios. Mover jugadores con contratos altos y poco protagonismo no era una tarea sencilla, y las salidas conseguidas permiten ir haciendo espacio para nuevas incorporaciones.
Eso sí, para poner una nota exacta a esas operaciones falta conocer un dato relevante: qué parte de las fichas continúa pagando el Espanyol. Una cesión puede liberar mucho espacio salarial o solamente una pequeña cantidad, según el reparto acordado con el club de destino. Hasta conocer esos porcentajes resulta complicado medir el ahorro real que dejan las salidas.
Jan-Carlo Simić, una opción real pero con competencia
Otro de los nombres analizados ha sido el de Jan-Carlo Simić. El internacional serbio de 21 años aparece entre los candidatos del Espanyol para reforzar una posición que necesita fichajes cuanto antes. Leandro Cabrera está liderando una defensa en la que durante la pretemporada también han aparecido Urko González de Zárate, que es pivote, y Adama Timera, todavía futbolista del filial.
Las conversaciones por Simić existen y la fórmula planteada sería una cesión con opción de compra. La operación no está cerrada ni mucho menos. Fuentes solventes matizan que el central tiene otros clubes igual de interesados, de modo que el Espanyol deberá competir para convencer tanto al jugador como al Al-Ittihad.
Una inversión de quince millones que necesita revalorizarse
El Al-Ittihad acaba de abonar quince millones de euros al Anderlecht al ejecutar la compra del defensa después de una temporada cedido en Arabia Saudí. Su participación fue irregular con Sergio Conceição: disputó ocho encuentros de la Saudi Pro League y seis de la Champions asiática. La llegada de Jens Wissing al banquillo reduce todavía más sus opciones de disponer de continuidad.
El club saudí no quiere perder el control de un activo por el que acaba de realizar una inversión importante. La idea pasa por enviarlo de vuelta a Europa, darle minutos y conseguir que aumente su valor. Ahí aparece el Espanyol, que puede ofrecerle protagonismo en LaLiga y un contexto adecuado para continuar creciendo.
Un central joven con recorrido por Stuttgart, Milan y Anderlecht
Simić nació en Nürtingen, Alemania, y se formó en las categorías inferiores del Stuttgart antes de pasar por el Milan y el Anderlecht. A sus 21 años ya es internacional absoluto con Serbia y llegó a enfrentarse a España en dos ocasiones durante la Nations League de hace dos temporadas.
Su edad, su físico y la experiencia acumulada en distintos países explican el interés del Espanyol. Si consigue explotar en LaLiga, podría quedarse en propiedad mediante la opción de compra -aunque se presume inasumible en las actuales circunstancias- o regresar al mercado con un valor mucho mayor. Esa segunda posibilidad es precisamente la que persigue el Al-Ittihad.
Kike García divide a la tertulia
La parte final del debate ha servido para preguntarse qué jugadores de la plantilla podrían generar una venta durante este verano. El nombre que ha abierto más discusión ha sido el de Kike García, relacionado con el Elche durante los últimos días. Una parte de la mesa estaría dispuesta a escuchar propuestas por el delantero, especialmente si la operación permite liberar una ficha alta y encontrar un atacante con más recorrido.
Otros tertulianos se han mostrado totalmente contrarios a su salida. Kike aporta experiencia, trabajo, juego aéreo y una cifra de goles que no resulta fácil encontrar en el mercado actual. La discusión depende también de lo que pueda llegar después. Dejar marchar al futbolista sin tener preparado un sustituto de garantías sería asumir un riesgo demasiado grande.
Paciencia con Monchi y atención al modelo de Pace
La tertulia ha dejado dos sensaciones bastante claras. La primera es que Monchi merece algo de margen mientras sigue resolviendo salidas y esperando operaciones que puedan elevar el nivel de la plantilla. La segunda tiene que ver con Alan Pace y con la incógnita de saber qué proyecto quiere construir alrededor del Espanyol.
El espejo del Burnley sirve para aprender, pero también para marcar límites. Nadie quiere un equipo atrapado entre categorías ni una plantilla creada únicamente para comprar y vender. El Espanyol necesita estabilidad, ambición y una idea deportiva propia. El tiempo dirá si Pace ha encontrado en Barcelona el proyecto en el que realmente quiere centrar sus esfuerzos.











