
Las salidas del Espanyol sí convencen a Héctor García
El colaborador ha valorado de una manera bastante distinta la operación salida. Héctor cree que el club necesitaba desprenderse de varios futbolistas que apenas tenían sitio y ha puesto como ejemplo el reciente adiós de Antoniu Roca. No entiende la tristeza de una parte de la afición por su marcha: “Sí que es verdad que ha habido salidas, yo estoy muy contento. Veo que había gente triste, que es increíble, lo de la afición del Espanyol es una cosa de locos”. Después ha sido todavía más contundente con el rendimiento del canterano: “Tristes por la marcha en Antoniu, un jugador que en dos años creo que no ha hecho nada, ni asistencias ni goles ni nada. Ha estado allí calentando banqueta”.
Antoniu Roca, símbolo de una plantilla que debe aligerarse
Para Héctor García, la salida del extremo debe ser solamente una más dentro de una limpieza bastante necesaria. Su lectura es que todavía quedan futbolistas sin sitio y muchos refuerzos por incorporar, dos trabajos que Monchi tendrá que abordar a la vez durante el mes que resta de mercado. “Entonces, se está un poco aligerando esta nómina de jugadores que no sirven, aún quedan muchos. Y aún quedan muchos para venir”, ha explicado durante su intervención.
Los nombres que aparecen no terminan de ilusionar
La preocupación no viene únicamente por la falta de operaciones cerradas. Héctor tampoco ve en los nombres relacionados con el Espanyol ese salto de calidad que esperaba tras el cambio de propiedad y la llegada de Monchi. Él mismo ha recuperado la etiqueta de pesimista que tantas veces le han colocado: “A mí me decís agorero, me decís cenizo y todo lo que haga falta pero ya veo que Via también está con el mismo discurso que yo ya”. Su argumento es sencillo: “Porque no está viniendo nadie, los nombres que suenan no son jugadores que parezca que puedan subir el nivel”.
Las dudas sobre Monchi y la capacidad económica de Alan Pace
El punto más duro de su opinión ha llegado al hablar de Monchi. Nadie discute su trayectoria ni el conocimiento que tiene del mercado, pero Héctor se pregunta qué margen real posee si el Espanyol continúa trabajando con unas limitaciones económicas parecidas a las de los últimos años. “Y la verdad es que es un poco descorazonador todo lo que está pasando. Yo por eso digo, no sé para que han fichado a Monchi cuando tenemos la misma tesorería que con Fran Garagarza”, ha lamentado. La crítica, en cualquier caso, apunta principalmente hacia Alan Pace, al que responsabiliza de haber generado unas expectativas que por ahora no se ven reflejadas en la plantilla.
Héctor García se siente engañado por la nueva propiedad
Todavía queda algo más de un mes de mercado y las oportunidades importantes acostumbran a aparecer durante el tramo final. Héctor quiere agarrarse a esa posibilidad, aunque ahora mismo da por sentado que no habrá una inversión fuerte. “Quiero pensar que seguirán oportunidades de mercado”, ha reconocido antes de expresar su decepción con la propiedad: “Ya, evidentemente, doy por hecho que no se invertirá porque nos han vuelto a engañar de nuevo. Como en la época de Chen. Y nos lo hemos tragado todos, yo el primero. Cosa que me jode mucho”. Es una frase dura, nacida de la sensación de que el cambio de manos prometía una velocidad distinta y, al menos por ahora, todo sigue avanzando demasiado despacio.
El Espanyol necesita bastante más que tres fichajes
Héctor tampoco compra la teoría de que la plantilla pueda quedar cerrada con tres incorporaciones. Sus cuentas son mucho más largas: “Faltan 7 o 8 fichajes. Por el amor de Dios, faltan 2 centrales”. La defensa es la parcela que más le preocupa y su valoración sobre Leandro Cabrera ha sido especialmente severa: “O sea, solo que alguien se plantee jugar con Cabrera como titular ya directamente es para no comenzar la temporada”. Al margen de compartir o no el tono, el fondo del debate existe: el Espanyol necesita más centrales para aumentar la competencia y evitar llegar al inicio de Liga con una defensa demasiado corta.
El centro del campo y las bandas también esperan refuerzos
La lista de necesidades no termina en la defensa. Héctor reclama dos centrocampistas y otro futbolista de banda, especialmente después de conocer que la recuperación de Javi Puado puede alargarse hasta diciembre o enero. El capitán era una pieza llamada a sostener buena parte del ataque y su ausencia cambia las cuentas. Sin él, el equipo pierde gol, liderazgo y un jugador capaz de moverse por distintos lugares del frente ofensivo. Esperar varios meses sin reforzar esa zona sería asumir un riesgo demasiado grande.
Roberto Fernández y Kike García no bastan para todo el curso
La delantera es otra de las posiciones que, a juicio de Héctor García, necesita una incorporación. Roberto Fernández y Kike García ofrecen perfiles distintos, pero considera muy arriesgado iniciar la competición solamente con ellos. “Me parece absolutamente negligente comenzar una temporada con Roberto y Kike García”, ha sentenciado. Incluso ha admitido que aceptaría una posible salida de Kike si llegara una propuesta del Elche, pese a reconocer que fue uno de los fichajes que mejor rendimiento dio durante la pasada temporada. Su duda está en la edad y en si podrá repetir sus cifras goleadoras.
Jamie Vardy, una propuesta entre la ironía y la necesidad
La Opinión del Día también ha dejado un nombre propio inesperado. Héctor ha planteado el fichaje de Jamie Vardy, veterano delantero inglés, como una solución de rendimiento inmediato para el ataque perico. “Mira, si volvemos a un jugador de ahora, fichemos a Jamie Vardy que está sin equipo. 39 años”, ha soltado. Su propuesta ha llegado acompañada de una predicción ambiciosa: “Y este tío te asegura 12 goles. Mira, te tiro un fichaje, Monchi”.
Un mes para cambiar el estado de ánimo del espanyolismo
Héctor García ha cerrado su intervención tirando de ironía: “Hasta aquí las palabras del cenizo”. Todavía queda mercado y Monchi conserva tiempo para dar forma a la plantilla, pero la inquietud ya no pertenece únicamente a quienes siempre miran el vaso medio vacío. El equipo necesita centrales, piernas en el centro del campo, más recursos en las bandas y otro delantero. La paciencia aguanta, aunque no será eterna. Ahora le toca al Espanyol demostrar que el parón actual forma parte de una espera calculada y no de otro verano corriendo durante los últimos días.







