El Espanyol e Izan Sarmiento separarán sus caminos el próximo 30 de junio, cuando expire el contrato del jugador. La noticia tiene ese punto frío de final de etapa, pero también bastante carga emocional si uno mira el recorrido entero. Porque Izan no llegó ayer a la Dani Jarque. Llegó en 2014, cuando era un niño, para formar parte del Benjamín A. Desde entonces, ha ido pasando por las diferentes categorías de La21 hasta alcanzar la edad amateur. Más que una salida, esto es el cierre de un camino larguísimo vestido de blanquiazul.
Una historia que empezó en el Benjamín A
El caso de Izan es de esos que explican bastante bien lo que significa el fútbol base. Llegar siendo pequeño, crecer dentro del club, cambiar de campo, de entrenadores, de compañeros, de vestuario y de exigencia. Todo eso lo ha vivido durante más de una década en la estructura perica. No todos los jugadores que entran en una cantera llegan arriba, claro. Eso lo sabe cualquiera que haya visto un poco de fútbol de formación. Pero el camino también cuenta. Y el de Izan Sarmiento en el Espanyol ha sido largo, constante y muy ligado a la Dani Jarque.
De La21 a la etapa amateur
Después de quemar etapas en el fútbol formativo blanquiazul, Sarmiento llegó a la edad amateur, ese momento siempre complicado en el que muchos jugadores deben empezar a buscar su sitio en un fútbol más duro, menos protegido y bastante más exigente. El salto no es sencillo. La camiseta pesa igual, pero el contexto cambia. Ahí ya no basta con haber destacado de pequeño: toca competir de otra manera, adaptarse y demostrar que hay hueco en un fútbol donde cada decisión cuenta mucho.
Cesión al CE Manresa y regreso a la disciplina perica
En ese recorrido, Izan también pasó por una cesión al CE Manresa, una experiencia pensada para sumar minutos, madurar y probarse en otro entorno competitivo. Después regresó a la disciplina blanquiazul y esta temporada ha estado vinculado al proyecto del UE Vilassar de Mar, dentro del convenio que el Espanyol mantuvo con el club del Maresme y que ha tenido una vida efímera. Ese tipo de pasos no siempre hacen tanto ruido, pero forman parte del proceso de muchos jugadores que salen de una cantera profesional.
Una temporada en el Vilassar de Mar dentro del convenio
Durante este curso, Sarmiento ha formado parte de la plantilla del Vilassar de Mar, una vía que el Espanyol ha empleado para dar recorrido competitivo a jugadores que necesitan minutos y contexto fuera del fútbol base puro y que ha tenido una vida efímera. No era en principio una salida definitiva, pero sí una especie de puente. Un espacio donde competir contra futbolistas más hechos y donde comprobar hasta dónde puede llegar cada uno. En el caso de Izan, esa etapa acaba siendo la última antes de cerrar su vinculación con el club blanquiazul.
El mensaje del club: agradecimiento y deseo de suerte
El Espanyol ha querido despedir al jugador con un mensaje de reconocimiento por todo lo vivido en la Dani Jarque. El club le ha trasladado: “Izan, deseamos que todo lo aprendido aquí te sirvan para seguir dando pasos en tu carrera. También queremos desearte toda la suerte del mundo tanto en lo personal como en lo profesional.” Y ha cerrado con un mensaje sencillo, de esos que no necesitan mucha vuelta: “¡Gracias y suerte, Izan!”. Es una despedida breve, sí, pero también bastante clara: el club valora su paso por La21 y le desea lo mejor.
Un final de etapa tras más de diez años de blanquiazul
Izan Sarmiento se marcha después de más de una década ligado al Espanyol. Eso no es poca cosa. Desde aquel Benjamín A de 2014 hasta su etapa en el Vilassar de Mar, el jugador ha vivido prácticamente toda su formación futbolística dentro o alrededor del club. Ahora tocará abrir otra puerta, buscar otro reto y seguir peleando. El fútbol no se acaba cuando termina una etapa; muchas veces empieza de otra manera.
Gracias y suerte, Izan
La historia de Izan Sarmiento con el Espanyol termina el 30 de junio, pero lo vivido en La21 no desaparece así como así. Quedan entrenamientos, viajes, partidos, compañeros, técnicos y muchas horas en la Ciudad Deportiva Dani Jarque. Para el jugador empieza ahora una nueva etapa; para el Espanyol, queda el recuerdo de un futbolista que creció en casa desde niño. Gracias y suerte, Izan.







