La tertulia de hoy en La Grada Ràdio, bajo la dirección de Francesc Via, ha vuelto a girar alrededor de esa pregunta que ya está en todas las mesas pericas: ¿debe seguir Manolo González en el banquillo del Espanyol? En el programa han participado Toni Bermejo, Àngel Bergadà, Ferran Granell e Iván Gómez, y también se ha hablado con Alberto Martínez, delegado de La Vanguardia en Madrid y una voz muy autorizada de la información blanquiazul. Con la permanencia ya cerrada, el ambiente ha cambiado. Ya no hay calculadora, ni angustia, ni esa cara de susto que llevaba semanas instalada.
Toni Bermejo ha sido el primero en ponerle palabras a ese nuevo escenario: “Tengo una idea muy clara de lo que haría con Manolo. Ha sido una temporada de sufrimiento y este último partido lo dedicaría a disfrutar, dar minutos a los jugadores que han respetado el banquillo toda la temporada. Hay que eliminar la tensión, dar la temporada por amortizada y pensar en la temporada que viene, que se abre la temporada que viene. He criticado mucho a Alan Pace pero hizo una intervención genial con la llegada de Monchi, clave para la permanencia, ojalá siga con la senda de aciertos”. Una frase larga, sí, pero muy clara: este sábado toca respirar y, a partir de ahí, empezar otra película.
Àngel Bergadà celebra la permanencia, pero pide mirar más arriba
Àngel Bergadà también ha arrancado desde la alegría, porque el espanyolismo venía tan seco de buenas noticias que hasta una permanencia se celebra casi como si fuera una copa. Lo ha explicado con una mezcla de alivio y exigencia: “Todo perfecto cuando hemos certificado un objetivo que hemos de celebrar, vamos tan faltos de celebraciones que hay que magnificar cuando hay algo que celebrar. Otra cosa es si tenemos que seguir manteniendo la permanencia como objetivo, yo estoy en contra, hay que mirra arriba. Se están haciendo las cosas sorprendentemente bien pese a los inputs que me llegaban de Pace, y a partir de aquí es Monchi el que ha de decidir si sigue Manolo y la estructura deportiva, lo que haga me parecerá bien”. Ahí está uno de los puntos importantes del día: celebrar sí, conformarse no. Porque el Espanyol se ha salvado, pero el debate real empieza ahora. La permanencia no puede ser el techo emocional del club cada temporada.
Ferran Granell resume el curso con una frase muy Espanyol
Ferran Granell ha resumido la locura de la temporada con una comparación que parece escrita para este club: “18 partidos seis puntos, do partidos otros seis puntos, esto solo lo hace el Espanyol. No contento pero sí aliviado, ahora tenemos otra oportunidad y no la hemos de cagar. Yo decía, Pace haz algo y tal vez ha tardado demasiado en traer a Monchi pero bueno, tranquilo y con ganas de celebrarlo”. Y es que cuesta explicarlo mejor. El Espanyol estuvo meses sin ganar, metido en un agujero que parecía no tener fondo, y de golpe se salvó con dos victorias seguidas ante Athletic Club y Osasuna. No fue una temporada normal, pero tampoco el Espanyol suele hacer las cosas de manera normal.
Iván Gómez defiende a Manolo: todos los objetivos, cumplidos
Iván Gómez ha puesto el foco en el mérito de Manolo González, sobre todo porque el técnico ha acabado cumpliendo otra vez el objetivo marcado. Lo ha dicho así: “Muy contento tras 18 partidos sin ganar parecía que veíamos el abismo, pero hemos ganado las dos finales que teníamos. Muy contento por ganar en un campo como El Sadar, por la afición y también por Manolo, vuelve pasar por el aro y esto va sin segundas, y todos los objetivos que s ele han puesto en este club los ha cumplido”. Su lectura es bastante directa: al entrenador se le pidió subir, subió; se le pidió mantener al equipo, lo hizo. Otra cosa es que haya habido mucho sufrimiento por el camino, pero el resultado final está ahí. Y en fútbol, aunque a veces duela admitirlo, el resultado pesa muchísimo.
Manolo González, el tema central: ¿seguir o cerrar etapa?
Cuando la tertulia ha entrado de lleno en la gran pregunta, “¿ha de seguir Manolo?”, las posiciones han empezado a marcarse más. Toni Bermejo ha sido contundente, aunque sin negar el valor humano y profesional del técnico: “Manolo es un buen tipo y un buen profesional, pero creo que no debería seguir, se ha acabado un ciclo, se necesita un cambio radical y cambiar la dinámica, lo puede traer un nuevo técnico”. Es una idea que está circulando mucho en el entorno perico: Manolo merece respeto, incluso cariño, pero quizá el nuevo proyecto de Monchi necesita otro impulso desde el banquillo. Agradecer lo hecho no obliga a mantenerlo todo igual.

Bergadà apuesta por la continuidad, pero con condiciones claras
Àngel Bergadà, en cambio, ha reconocido dudas, pero se ha situado más cerca de la continuidad. Su intervención ha sido de las más completas porque no compra un sí a Manolo sin contexto, sino un sí condicionado al nuevo proyecto deportivo: “Tengo dudas. Una competición es como un partido de futbol, hay dos partes, y puntúas en función del resultado final. Nos han tenido sobre las cuerdas, todos hemos visto cerca el descenso a Segunda tras perder en Sevilla, pero hay que hacer una valoración global. Se sigue en Primera y se cumple el objetivo sin jugarse la vida el ultimo partido. A partir de aquí, que decida Monchi, yo personalmente y sé que es impopular decirlo, soy partidario que Manolo siga, pero con unas condiciones: Monchi ha de decirnos qué músicos tendrá Manolo como director de orquesta. Monchi ha de hacer una estructura nueva y decidir a dónde vamos independientemente de quien sea el conductor”. La imagen de la orquesta queda bastante bien. Porque el entrenador importa, claro, pero si los músicos siguen siendo los mismos, la melodía tampoco va a cambiar demasiado.
Ferran Granell avisa: si Manolo sigue solo por barato, mala señal
Ferran Granell también ha puesto una condición bastante razonable sobre la mesa. No le vale que Manolo continúe por una cuestión económica o por comodidad de club. Lo ha resumido así: “Nos ha salvado la decisión de poner a Monchi, pero más haber hecho dos partidos como los hacíamos en la primera vuelta. Si Manolo sigue por ser lo más barato, mal; si es porque le pondrán nuevos jugadores, adelante”. Es una frase importante porque apunta al corazón del asunto. Manolo con una plantilla mejor puede ser una cosa; Manolo con los mismos problemas de siempre puede ser otra muy distinta. Y ahí Monchi tendrá que mojarse.
Francesc Via insiste en una idea fuerte: los titulares de hoy deberían ser los suplentes de mañana
Francesc Via ha recuperado una reflexión que ya ha ido apareciendo estos días y que suena dura, pero explica bastante bien la exigencia del verano: los once titulares de esta temporada deberían ser, léase entre comillas, los once suplentes del próximo año. Dicho de otra manera, el Espanyol necesitaría como mínimo un titular claro por cada posición si quiere subir el nivel de verdad. Casi nada. Monchi tiene por delante una reconstrucción enorme, porque no se trata solo de retocar dos piezas. La plantilla ha demostrado que podía competir, sí, pero también que cuando se cayó, le costó una barbaridad levantarse.
Iván Gómez recuerda el precedente de Vicente Moreno
Iván Gómez ha querido poner freno a esa sensación de fin de ciclo automático. Y ha usado un ejemplo que todavía escuece a parte del espanyolismo: Vicente Moreno. Lo ha explicado así: “Entiendo que se hable de fin de ciclo, pero la última vez que dijimos esto echamos a Vicente Moreno que era como Manolo, cumplió todos los objetivos. Manolo no ha hecho deméritos como para creer que su ciclo se ha acabado”. La comparación tiene sentido dentro del debate. A Vicente también se le discutió después de cumplir, y luego el club no fue precisamente hacia arriba. La pregunta es si el Espanyol aprendió algo de aquello o si está condenado a repetir debates con nombres distintos.

Bermejo mantiene sus dudas: los ciclos negativos y la lectura de partidos
Toni Bermejo, pese al respeto mostrado hacia Manolo, ha insistido en sus dudas futbolísticas. Sobre todo, en dos aspectos que para él pesan mucho: la capacidad para sacar al equipo de una dinámica mala y la lectura de algunos partidos. Lo ha dicho de forma clara: “Manolo tiene dos cosas que me hace dudar, no saber sacar al equipo cuando entra en un ciclko negativo, y hay que reconocer que ha habido partidos que no ha sabido leer. Creo que vendría bien un cambio, una renovación”. Y aquí aparece el argumento más repetido por quienes piden otro entrenador: la racha de 18 partidos sin ganar fue demasiado larga como para despacharla solo con el “objetivo cumplido”.
Via pide prudencia: Manolo tiene contrato y Monchi aún no ha hablado
Francesc Via ha querido poner algo de orden en un debate que ahora mismo está en la calle, en los bares, en redes y en cualquier grupo de WhatsApp perico que se precie. Manolo González tiene contrato en vigor después de haber alcanzado la permanencia, eso es así, y hasta que Monchi se pronuncie la próxima semana todo lo demás entra en el terreno de la especulación. Se puede opinar, claro. Faltaría más. Pero una cosa es el ruido lógico de la afición y otra distinta es saber qué piensa realmente el nuevo director general deportivo del Espanyol. El club está en ese punto raro en el que todo parece posible, pero todavía no hay una decisión oficial encima de la mesa.
Bergadà acepta el debate, pero pone el foco en el proyecto
Àngel Bergadà ha insistido en que hay argumentos a favor y en contra de la continuidad de Manolo, y que él aceptará lo que decida Monchi porque, antes de elegir entrenador, hay que saber qué Espanyol se quiere construir. Lo ha explicado con una reflexión larga, de esas que van más allá del nombre propio del banquillo: “Lo primero que hay que hacer es ver a dónde vamos y qué fichajes se hacen, creo que Monchi no ha venido a trer retales, traes al director deportivo con más nombre del mundo, si haces esta apuesta tan fuerte lo leo como una declaración de intenciones por parte del club, que se quiere aparcar esa mediocridad que viene de antes de Chen: buenos jugadores y un entrenador contrastado, ¿podremos con las dos cosas? Si no, quizá mejor tener buenos músicos con un director de orquesta normalito”. La frase tiene miga. Porque, al final, el técnico importa muchísimo, pero si el equipo vuelve a tener una plantilla corta, descompensada o sin recambios reales, el debate del banquillo se queda cojo.
Monchi, la señal de que el club quiere dejar atrás la mediocridad
La llegada de Monchi aparece en la tertulia como algo más que un fichaje de despacho. Para Bergadà, traer a un nombre de ese tamaño es una señal de que el Espanyol quiere cambiar de pantalla. No basta con decir que se quiere mirar hacia arriba. Hay que demostrarlo. Con fichajes. Con estructura. Con decisiones valientes. Con una idea clara. Si el club apuesta por Monchi y luego le da una plantilla de mínimos, el mensaje se rompe solo. Por eso el debate sobre Manolo no puede separarse del mercado. Manolo con mejores futbolistas puede ser una historia. Manolo con una plantilla parecida a la actual, otra muy distinta.

Bermejo reconoce que Manolo ha estado demasiado solo
Toni Bermejo, pese a defender que el ciclo del técnico debería cerrarse, ha querido reconocer algo importante: Manolo ha estado muy solo durante esta temporada. Y esa idea también pesa. Porque el entrenador ha sido muchas veces el pararrayos del club, el que daba la cara cuando las cosas venían torcidas, el que tenía que explicar derrotas, lesiones, limitaciones y semanas enteras sin ganar. Manolo ha cometido errores, sí, pero también ha cargado con mucho más de lo que le tocaba. En un Espanyol con una estructura deportiva más fuerte, quizá algunas situaciones no habrían caído tanto sobre sus hombros.
Alberto Martínez entra en escena y pone sobre la mesa el nombre de Bordalás
En ese punto ha entrado por videollamada Alberto Martínez, delegado de La Vanguardia en Madrid y uno de esos periodistas que, cuando habla de Espanyol, conviene escuchar con atención. Y ha ido directo a una carpeta que lleva días flotando en el ambiente: José Bordalás. Alberto ha empezado con prudencia, porque aquí nadie está dentro de la cabeza de los que mandan. Lo ha dicho así: “No sabemos bien qué hay ahora mismo en la cabeza de Monchi y de Pace. Hace dos semanas, antes que el Espanyol se salvase y tuviese esa buena racha de dos partidos que ha limpiado la imagen de Manolo, de dos fuentes me dijeron estar muy atentos al tema Bordalás. Desde enero estaba muy incómodo en el Getafe y pese a que se le trajeron buenos fichajes en enero tenía previsto cambiar de aires cara a la próxima temporada, y también está la buena relación de Bordalás con Monchi, que cuando estuvo en el Sevilla en la segunda etapa lo quiso traer aunque finalmente llegó otro técnico. Además, tienen la misma agencia de representación, lo que facilitaría las negociaciones, y Bordalás no tiene muchas opciones de banquillos cara a la próxima temporada en España. Nos dijeron estar atentos hace dos semanas, es cierto que Manolo tiene contrato pero genera ciertas discrepancias por esos 18 partidos. Como opinión-reflexión, cuando llega un director deportivo del calado de Monchi intenta tener un entrenador que sea apuesta suya, no sé si en estos días habrá tenido feeling con Manolo o si prefiere una apuesta suya”.

Bordalás, Monchi y una conexión que viene de lejos
La explicación de Alberto ha servido para ordenar un poco el ruido. Bordalás ya fue una opción que Monchi valoró en su etapa en el Sevilla, ambos tienen buena relación y comparten agencia de representación. Son detalles que, en el fútbol, no cierran operaciones por sí solos, pero ayudan. Y mucho. Si un club quiere moverse rápido, tener puentes abiertos facilita las cosas. Luego está la otra parte: Bordalás viene de una etapa intensa en Getafe, con meses de incomodidad y con la posibilidad de cambiar de aires. Si el Espanyol quiere abrir una etapa más dura, más competitiva y con un técnico de mucho nombre en Primera, el alicantino encaja en ese perfil. Otra cosa es si el club quiere asumir todo lo que implica: exigencia, carácter, mercado y una idea muy marcada.
Bermejo señala un matiz clave: el peso del entrenador también cambia el mercado
Toni Bermejo ha introducido después un punto importante, quizá menos emocional y más práctico. Un entrenador como Bordalás, por nombre y trayectoria, puede tener más fuerza a la hora de pedir fichajes de cierto nivel. Es decir, no solo cambia el banquillo. Puede cambiar también la forma en que el club afronta el mercado. Monchi quizá atienda de otra manera las peticiones de un técnico contrastado, con peso en Primera y con un historial competitivo claro. Y ese matiz tiene sentido, porque una cosa es construir una plantilla para un entrenador que viene de cumplir objetivos en un contexto complicado, y otra hacerlo para un técnico que llega con cartel, exigencias y una idea muy definida de lo que necesita.
Si sigue Manolo, Alberto pide una plantilla de verdad
Alberto Martínez ha vuelto a intervenir para subrayar algo que ya sobrevolaba todo el debate: si Manolo González continúa, el club no puede volver a dejarlo solo ante una plantilla corta o insuficiente. Lo ha expresado con una frase muy clara: “Si das el paso de traer un director deportivo como Monchi entiendo que le darás recursos al entrenador si se queda Manolo, y no le pedirás convertir los panes en peces, algo en que ya hemos tenido experiencia en el Espanyol”. Y ahí está una de las grandes claves. Porque Manolo ha cumplido, sí, pero muchas veces ha tenido que competir con una plantilla que no daba para mucho más. Pedirle otro milagro sin darle herramientas sería repetir una película que el espanyolismo ya conoce demasiado bien.
La decisión de Monchi marcará el tono del verano
Todo lleva otra vez al mismo sitio: Monchi. El de San Fernando tendrá que decidir pronto, porque el mercado no espera y la planificación del Espanyol no puede arrancar con el banquillo en el aire. Su primera gran decisión no será un fichaje, ni una venta, ni una cesión. Será elegir quién dirige el proyecto desde el campo. Y esa elección marcará el tono de todo el verano perico. La afición puede debatir, discutir y dividirse, pero el club necesita una respuesta clara. Porque después de una temporada de tanto sufrimiento, lo peor sería volver a empezar con dudas.







