La tertulia de hoy en La Grada Ràdio fue de esas que empiezan con una sensación muy clara: esto ya no va solo de fútbol, va de todo lo que rodea al Espanyol. Con Francesc Via al mando y una mesa formada por Jaume Ballester, Blai Pedrosa, Mateu Ponce y Rai Amado, el tono fue subiendo poco a poco. Primero con ganas de que vuelva la competición. Luego, con la sensación de que esto no puede seguir así mucho más.
Blai Pedrosa abrió con una mezcla de esperanza y obligación: “A ver si lo arreglamos, el día del Rayo tenemos una buena oportunidad… o una obligación, ya toca”. Porque ya no es solo que venga un partido importante, es que el margen se ha acabado. Jaume Ballester, más directo, fue a lo básico: “Con ganas de fútbol”. Y ahí ya estaba todo dicho.
Pero claro, cuando miras el calendario y te das cuenta de lo que llevas sin ganar, el ambiente cambia. Rai Amado lo puso sobre la mesa sin filtro: “Con ganas de ganar de una vez, ojalá jugásemos ahora y no tener que esperar al 23 de abril, una fecha bonita pero en la que recuerdo, se cumplirán cuatro meses sin ganar del Espanyol. Espero que sea el último día. Tanto tiempo sin ganar es insiostenible”. Y esa palabra, “insostenible”, se quedó flotando en el estudio.
Un equipo atrapado en el mismo discurso cada semana
La tertulia fue entrando en ese terreno donde todo suena repetido. Mateu Ponce lo explicó como lo siente mucha gente: “Yo ya no sé ni qué pensar, cada viernes es decir lo mismo, hemos entrado en un bucle… ya ganaremos. Esta semana hemos tenido partido todos los días, si no hubiese sido por esto, hubiese sido horroroso. Y ahora encima tenemos de vecino a Messi… ¿Qué qué pienso? Lo habrá comprado como una inversión, pero esto no irá a ningún sitio. Respecto al Espanyol, es querernos putear”.
Ese “bucle” no es solo una palabra. Es la sensación de que pasan las jornadas y todo sigue igual. Y ahí Blai lanzó otra pregunta que duele: “Tenemos un problema, con la primera vuelta tan buena y la segunda tan mala, dices qué haces con los jugadores, ¿te sirven o no?”. Una duda que ya no es solo de grada. Es de planificación.
El Cornellà de Messi y la sensación de haber llegado tarde
El tema Messi y la compra de la UE Cornellà entró fuerte en la tertulia. No tanto por lo que es ahora, sino por lo que puede representar. Y ahí Jaume Ballester fue claro, muy claro: “La compra del Cornellà por Messi demuestra el fracaso de gestión de nuestro club, lo teñíamos que haberlo comprado nosotros. Un futbol base buenísimo;, esa inquina que nos tiene el Ayuntamiento de Cornellà, es porque no nos los hemos sabido ganar. No estoy de acuerdo cuando se dice que Pace lleva poco tiempo, llevan seis meses, ¿qué han hecho?¿qué sponsor han traído?”.
No es solo una crítica puntual. Es una crítica estructural. Y ahí Francesc Via añadió una información que también deja poso: “Javier de Haro ya avanzó que Dani no seguirá como espónsor”. A partir de ahí, la conversación se fue hacia la sensación de que faltan movimientos visibles.
Ballester insistía: “Deberían tener ya algo contratado, estra haciendo gestiones”. Y Mateu, sin rodeos: “Mientras esté Mao de CEO, nada…”.
El rol de Mao Ye y los cambios internos que no se ven
En ese punto, Via quiso matizar. Y lo hizo con detalle: “Mao no está para estas cosas. Mao está viviendo los mejores años de su vida, ahora mismo son los momentos en que menos incidencia tiene en nada, se ocupa de administar el día a día y ya está, no es como antes que era la correa de transmisión necesaria de Chen. Pero ahora Chen tiene otras correas wque lleva él mismo, y Mao no se ocupa del 70% de las cosas que hacía antes. Mao es fiel a Pace como lo fue de Chen, pero no tiene el peso que tenía con Chen, su rol ha cambiado”.
Una explicación que cambia la foto. Porque ya no es el mismo escenario de antes. Ballester lo recogió y lo llevó a otro terreno: “Actúa más como gerente. Deberían negociar con las instituciones Antonio Dávila, el propio Pace…”

Via siguió en esa línea: “Muchas de las cosas que el caían a Mao sobre las espaldas, ahora se ha librado de ellas. Los que mandan son los otros, y antes sólo estaba dando él la cara por la propiedad. No sale a explicar nada, y antes le tocaba. El Espanyol tenía cosas pendientes con el Ayuntamiento de Cornella y el club quería conseguir algo, salió el tema de ayudar al Cornellà dejándole el campo y por eso fue. Lo que pasa que nunca se explicaron los términos de la negociación. Pero nunca ha habido buena relación entre el Cornellà y el Espanyol, el Cornellà hizo relación con el Barça a nivel de Fútbol Base y Andrés Manzano, el que lo ha vendido a Messi, nunca ha tenido buen feeling con el RCDE. Manzano de hecho está trabajando en el Barça, es el segundo de Alexanco, y a partir de aquí por 400.000 euros han vendido al Cornellà. Calderilla. Al principio de la era Chen hubo un movimiento interesante, cuando preguntó por los campos de la Federació Catalana de Tennis para hacer una zona deportiva, pero no se llegó a un acuerdo. El Espanyol si quería tener protagonismo en Cornellà, era un movimiento claro, veremos ahora qué pasa”.
Una relación rota con el entorno y errores que pasan factura
El bloque sobre Cornellà dejó varias frases que explican muchas cosas. Ballester volvió a cargar: “La jugada de los terrenos por la Ciutat Esportiva fue cosa de Mao y Chen lo apoyó. El problema es que no se ha sabido negociar con el Ayuntamiento, que nos la tiene botada. Es como el acceso al estadio… me pone de los nervios. No sabemos negociar. Si el Ayuntamiento de Cornellà está en contra nuestra por algo debe ser”.
Rai Amado aportó otra visión: “Lo que hemos hecho con el Vilassar hubiera sido muy interesante con el Cornellà. Además te podías beneficiar de su cantera”.
Y ahí Via soltó otra bomba: “Lo del Vilassar ya se ha acabado, ya lo dirán cualquier día. El Espanyol lo ha hecho porque teóricamente los clubes que generan un C es porque tienes jugadores del B de tanta calidad que no tiene sitio, pero aquí no pasa teniendo un B tan justito… ¿para qué necesitas un C?”.
Falta de rumbo y miedo a lo que viene
La tertulia fue entrando en ese tramo final donde ya no se disimula nada. Ballester lo resumió con una frase que casi suena a petición: “Volvemos a lo mismo, hay que tener alguien que piense, se rodee de gente más inteligente que él y que ejecuten. Eso es lo que hecho en falta y me desespera”.
Mateu volvió al tema de la opacidad: “Si antes había hermetismo con Chen ahora es el doble, no sabemos nada de nada de nada… ni los pasos que dan. Bueno, salió Dávila diciendo que la apuesta es la Base”.
Y Ballester, otra vez directo: “Pues que lo hagan. También dicen que en cinco años hay que estar en el top-6, pues empiece a hacer algo, me gustaría verlo. De momento, esperemos al verano a ver qué mercado hay, porque si es como el último nos vamos a Segunda”.
Mateu insistía: “llevamos años de agonía, debe saberlo Pace”. Y Ballester avisaba: “Al final habrá guerra”. Mateu remataba: “La gente se le tirará encima”. Rai añadía contexto: “Esta segunda vuelta el ambiente está más crispado, llegarás al verano con la obligación de hacer un buen mercado”.
Y por si faltaba algo, Ballester dejó otra advertencia: “Y que no se les ocurra la brillante idea de subir las cuotas”.
La necesidad de explicar el proyecto a la gente
En medio de todo ese ruido, Via intentó llevar el debate a un punto más constructivo: “Puede pasar aunque si lo hacen se equivocarán; pero es lo que digo siempre, si te cogen y dicen de subir las cuotas pero porque forma parte de un plan estratégico que queremos explicar al socio, en abierto, muchos pueden entender dónde vamos. El problema es que metan una campañita que sea bonita, un anuncio muy chulo y que luego dígas, ¿a cambio de qué? Lo que entiendo explicar y no me escuchan es señor Pace, cuente con la gente, explique qué quiere hacer, haga a la gente suya, demuestre que está preocupado por ellos y le apoyarán, aquí hemos apoyado a todo el mundo, nos lo creemos rápido, si incluso hay gente que echa en falta a Chen…”.
Y ahí Ballester dejó una de las frases más humanas del programa: “Es que la gente echa en falta luchar por algo, hace 70 años que lucho por el Espanyol, quiero disfrutar un poco…”. Mateu cerró esa idea con otra verdad incómoda: “En el Espanyol no hemos tenido tres años seguidos buenos”.
La incertidumbre deportiva y de gestión lo invade todo en el Espanyol
La tertulia entró en un punto donde ya no se podía esquivar lo evidente. Francesc Via lo verbalizó con una reflexión larga, de las que dejan poso: “Yo quería hablar de la parte futbolística pero siempre vamos a lo mismo y es porque hay muchas incógnitas, que en parte sirve para entender qué ha pasado en la segunda vuelta, con un director deportivo que no sabemos si está -bueno, está, pero está como está-, en un momento en que todo se tambalea, se deberían estar decidiendo cosa de plantilla y no tenemos la permanencia resuelta, con las dudas con Pace y con el señor Dávila que definitivamente no es el mejor portavoz que podía tener este club porque creo que no es de este mundo y no ha entendido lo que es el Espanyol”. Una frase que lo mezcla todo: lo deportivo, lo institucional y esa sensación de descontrol que se respira.
Cuando la pelota no entra, todo pesa el doble
Mateu Ponce recogió el guante y lo llevó al terreno más emocional, más de aficionado: “Esto pasa cuando la pelotita no entra, como venimos de unos años horrorosos se multiplica por 10 esa angustia que tenemos y se transmite a todo el club, desde al que vende frankfurts hasta los despachos, ni ellos saben por dónde tirar”. Y ahí es fácil reconocerse. Porque cuando no ganas, todo parece peor. Todo duele más. Y todo se contagia.

La necesidad de un discurso que ilusione
Jaume Ballester fue directo a un punto que se repite mucho en el entorno perico: la falta de liderazgo visible. “Necesito que salga alguien como Dani, Collet, y que nos diganm que ficharán, que te vendan una película, que sea como Laporta que no tiene razón pero levanta las masas”. No habla solo de fichajes. Habla de relato, de ilusión, de alguien que conecte con la gente. Porque ahora mismo, esa conexión parece rota.
Una segunda vuelta que ya es historia… pero de la mala
Y el cierre llegó con una reflexión que dolió especialmente. Rai Amado lo soltó sin adornos: “La cagada de esta segunda vuelta es histórica: nunca hemos jugado Champions, de haber hecho una vuelta discreta lo hubiésemos logrado, qué equipo con 34 puntos en la primera vuelta está a falta de siete haciendo cálculos por la permanencia”. Es de esas frases que te obligan a parar un segundo. Porque no es exageración, es realidad. Un equipo que soñaba con Europa y ahora mira hacia abajo. Y ese cambio, tan brusco, es el que explica todo lo demás.
El Rayo llega en cuadro atrás y el Espanyol detecta una oportunidad clara
Cuando la tertulia bajó al césped, el foco se puso directamente en el Rayo. Y ahí sí que hubo consenso. El rival llega tocado donde más duele: en el eje de la defensa. Sin Lejeune ni Mendy, sancionados tras ver amarilla ante Mallorca -el primero en el 31’ por una falta sobre Muriqi y el segundo en el 22’ por una acción sobre Luvumbo-, el plan inicial ya quedaba condicionado. Pero es que el escenario ha ido a peor. Porque lo lógico era ver a Pathé Ciss junto a Luiz Felipe, una solución de emergencia pero con cierto sentido. El problema es que eso también se ha caído.
Luiz Felipe en duda y una defensa completamente improvisada
El central brasileño tuvo que retirarse en el partido de Conference ante el AEK tras notar molestias en el muslo. Y la sensación no fue buena. Un jugador que venía intentando coger ritmo vuelve a frenar en seco, en una temporada marcada precisamente por esos problemas físicos. De los 16 partidos que ha jugado, solo ha podido completar nueve. Un dato que ya lo dice todo. A falta de pruebas definitivas, el panorama no invita al optimismo en Vallecas.
Si se confirma su ausencia, el Rayo se queda sin sus tres centrales principales. Y eso cambia completamente el partido. Porque ya no es solo una baja, es una línea defensiva que hay que montar casi desde cero.
Un escenario que obliga al Espanyol a ser valiente
Con este contexto, las opciones del Rayo se reducen muchísimo. Pathé Ciss parece fijo, pero su acompañante genera dudas: Vertrouwd aparece como opción con más números, aunque con poco recorrido juntos, mientras que Mumin sería una apuesta casi a ciegas por falta total de minutos. Una defensa improvisada, sin automatismos y en un partido de máxima exigencia.
Y aquí es donde el Espanyol tiene que dar un paso al frente. En la tertulia se deslizó una idea clara: reforzar el ataque, incluso con dos referencias arriba, para castigar esa debilidad. Porque si hay un punto donde hacer daño, es este. Sin excusas. Hay que ir ahí.
Un final de Liga condicionado por muchos factores
El análisis no se quedó solo en lo inmediato. Francesc Via quiso abrir el foco y mirar el contexto general: el peso de la competición europea para algunos equipos, una Liga prácticamente decidida por arriba y el Mundial asomando en el horizonte. Todo eso, según su visión, va a influir en cómo se juegan estas últimas jornadas. Ritmos distintos, prioridades cambiantes, equipos más pendientes de lo que viene que de lo que tienen.
Y en medio de todo eso, el Espanyol. Con la necesidad urgente de sumar, de romper la racha y de aprovechar cualquier grieta. Y esta vez, la grieta está clara. Está atrás, en el Rayo. Y no se puede dejar escapar.







